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lunes, 24 de julio de 2017

Serie 25 at Angels. Acostumbrándonos a los bostezos.

21 julio at Angels. W 6-2.
22 julio at Angels. L 3-7.
23 julio at Angels. L 2-3.

Decir que los Red Sox son el equipo más aburrido de la MLB sería muy aventurado. Desafortunadamente no tengo tiempo (ni ganas) suficiente para seguir el devenir de todas las franquicias, así que tampoco voy a pasarme de listo. Lo que si podemos afirmar sin miedo equivocarnos es que en este momento de la temporada Boston es, al menos, uno de los equipos más aburridos de las Mayores.

La sensación es que se va a llevar su división con cierta soltura, pero más por los errores de los rivales que por los aciertos propio. Los Red Sox son a día de hoy un equipo maduro y con cierta solvencia a pesar de todas sus carencias. Una escuadra muy poco fiable en lo ofensivo que ha encontrado en la defensa y la rotación una tabla de salvación que sus rivales directos no tienen.

Los Yankees asustan, pero aún están muy verdes y da la sensación de que la temporada regular se les va a hacer muy larga. Los Rays son ese equipo simpático y que debe ser elogiado pero que resulta difícil de imaginar optando a algo más que la wildcard. Los otros dos, Blue Jays y Orioles, se han pasado de maduros y a pesar de tener aquello de lo que adolece Boston, un lineup que asusta, carecen de rotación y defensa, dos aspectos del juego que los están hundiendo.


La serie ante los Angels no ha sido más que otro capítulo de eso a lo que los Red Sox nos tienen acostumbrados este 2017. El ataque es tan aburrido y previsible que los at bats de Marrero se han convertido en lo más excitante del equipo. Excitantes porque verle conseguir un hit es tan raro que cuando lo logra te pones a chillar como si se tratara de un walkoff homer en octubre. Así de mal estamos.

Se ha hecho oficial que Rafael Devers, un tercera base dominicano de 20 años con pedigrí de estrella, entrará en el roster el próximo martes. Parece una decisión algo precipitada pero es cierto que es necesario hacer algo que reavive un poco las cosas. Esperemos que ponga fin a nuestros bostezos.

lunes, 1 de agosto de 2016

Serie 32 @ Angels.

Jueves 28 julio. Red Sox 1- 2 Angels.

Después de haber sido barridos por los Tigers y de una serie que quedó empatada frente a los Twins los Red Sox llegaron al primero de los cuatro partidos contra las Angels con la obligación de despejar dudas. No pudo ser. Lo que debía haber sido una victoria agónica acabo por convertirse en una derrota dolorosa y ridícula. Quizás más lo segundo. Fue un final de los que te deja cara de tonto.

Price estuvo en su versión buena. Fue capaz de lanzar ocho innings sin conceder carreras. Pero como viene siendo habitual en este 2016 cuando el pitcheo de Boston se mantiene en el partido la ofensiva decide tomarse el día libre. Los bates de los Red Sox conectaron ocho hits y ninguno de ellos fue de extra bases. Solo una aguerrido Sandy León consiguió adelantar a los suyos en la tercera entrada, cuando aprovechó un out elevado de sacrificio de Betts.

El tópico dice que el que perdona lo acaba pagando. En esta ocasión, al menos, se cumplió. En la novena, cuando el partido ya agonizaba, los de California consiguieron hacerse con la victoria. No se puede decir que fuera de manera épica, no piensen en un cuadrangular de Trout o Pujols.  La jugada fue la siguiente: con bases llenas y un out Ziegler lanza una bola que haciendo honor a su reputación se convierte en una ground ball. Hanley la recoge con parsimonia y lanza al home para un out a priori sencillo. El problema es que Hanley lanzó un ladrillo altísimo que se fue hacía las gradas permitiendo que dos corredores anotaran.

Lo dicho, cara de tonto. Mientras los jugadores de los Angels celebraban los de los Red Sox no parecían de entender como diablos había sucedido aquello.

Ramirez se lamenta tras su error.


Viernes 29 julio. Red Sox 6-2 Angels.

Cuatro derrotas consecutivas y seis en los últimos siete partidos. Con estos antecedentes y la presión consecuente se plantó Porcello en la lomita para lanzar su vigésimo primera apertura del 2016. Una vez más volvió a ser el bálsamo que los Red Sox necesitaban. Por alguna razón el equipo se siente muy cómodo con el pitcher de Nueva Jersey. No se puede decir que este siendo especialmente intimidador, en esta ocasión solo lanzó tres strikes, pero su conexión con la defensa es brillante. Por primera vez desde su llegada a Boston el año pasado fue capaz de lanzar un partido completo.

A pesar del buen partido que acabó firmando, Porcello dejó que los Angels se adelantaran. Tres de los cinco hits que el pitcher cedió se produjeron en la segunda entrada (uno con la "colaboración" de Jackie Bradley incluida) y sirvieron para que Pujols y Nava anotaran dos carreras. La reacción de los Red Sox no se hizo esperar. En la parte alta de la tercera Boston empataba de nuevo.

Con el partido en tablas la figura de Porcello fue creciendo hasta convertirse en la clave del encuentro. El abridor le dio a sus bates la tranquilidad necesaria y estos pudieron sacar partido de un Lincecum que es una sombra de lo que fue. Hill ponía a los Red Sox por delante gracias a una remolcada de Betts y los cuadrangulares de Bradley y Bogaerts terminaban de redondear la victoria.

Sábado 30 julio. Red Sox 2-5 Angels.

Mientras que los Blue Jays han dejado atrás las dudas que arrastraron al principio de la temporada y cada día parecen más favoritos para llevarse la división los Red Sox siguen dando una de cal y otra arena. El equipo no es capaz de enlazar dos buenas semanas de juego consecutivas desde mayo y Pomeranz, en su tercera apertura como patirrojo, volvió a demostrar que no es la solución.

El partido empezó de forma ilusionante. En su tercer lanzamiento de la noche Santiago dejaba que Betts la mandará a las gradas. El jardinero parece no tener techo. Su progresión se aprecia casi partido a partido. El año pasado cerró la temporada con 18 homers, en la presente ya lleva 21. Boston aún consiguió anotar otra carrera más en esta primera entrada, incluso llegó a tener las bases llenas, pero no lo aprovechó.

Los Angels se subieron a la chepa de sus hombres más importantes y poco a poco fueron gestando la remontada. Los Red Sox tuvieron su oportunidad en el tercer episodio, cuando volvieron a cargar las bases, pero de nuevo les falto culminar. Todo lo contrario que Pujols. El veterano 1B dominicano pegó su vigésimo cuadrangular del 2016 y de esta manera consigue su décimo quinta temporada superando la barrera de los veinte home runs.

Domingo 31 julio. Red Sox 5-3 Angels.

Pedey y Betts celebran el homer del 2B.

Perder una serie por 3-1 contra un equipo cuyo récord está por debajo del .500 es un lujo que Boston no se puede permitir a estas alturas de la temporada. Contra los Angels estuvo contra las cuerdas y solo un milagro en la novena entrada permitió que se salvaran los muebles.

Los Angels demostraron en las primeras entradas porque son colistas de su división. Un Wright con todo tipo de problemas dio muchísimas facilidades que los de California fueron incapaces de aprovechar. El abridor de Boston realizó hasta cuarenta lanzamientos en los dos episodios iniciales y cedió cinco hits y una base por bolas que de forma sorprendente no se convirtieron en carreras.

Wright nunca llegó a sentirse a gusto. El calor de Anaheim hacía que todos los jugadores sudaran mucho,y esto afecta especialmente al agarre que el nudillero hace en sus lanzamientos. Ya había tenido problemas en partidos con lluvia. Los Angels aprovechaban las dudas en el montículo de los Red Sox y una rally en la quinta colocaba el 0-3 en el marcador.

En la parte alta de la novena todo parecía perdido. Es cierto que Bradley y Hill habían conseguido llegar a bases, pero después de eliminar a Hanigan y Holt los Angels estaban a un out de llevarse la victoria. Betts consiguió mantener la llama viva, su sencillo impulsaba una carrera. Lo que vino después fue uno de esos momentos que solo existen en el béisbol. Pedroia, que había sido ponchado tres veces y que había estado a punto de ser expulsado, pegó un homer que ponía a los suyos por delante. Bogaerts rendondeaba la victoria con otro homer. Unos Red Sox que había estado desaparecidos durante todo el partido se llevaban el triunfo en una sola entrada.


martes, 19 de julio de 2016

ELEVADO A LOS JARDINES XIV: Trout: prisionero en Anaheim.


 A estas alturas nadie duda de mi absoluta devoción por los Medias Rojas. Todo el mundo sabe que soy un fiel y buen patriota de la Red Sox Nation, pero parece que hay vida más allá de Fenway. Para hablar de ello nace Elevado a los jardines.
 

El All-Star de la MLB tiene dos propósitos fundamentales. Por una lado es una fiesta que ayuda a promocionar la competición y por otro decide que equipo, el de la Liga Nacional o el de la Americana, tendrá el factor cancha a favor en el clásico de otoño. A mí me sirve para algo más. Me ayuda a recordar que Mike Trout existe.

Trout es ese tío del que nos hemos acostumbrado a decir que es el mejor jugador de las Mayores. Muchos, entre los que me incluyó, lo hacemos por una cuestión de fe. Creemos en las estadísticas que se dan sobre él y nos fiamos de los expertos. De vez en cuando, incluso, vemos alguno de sus espectaculares highlights.

Pero no terminamos de fiarnos. De verdad alguien que juega en los Angels puede ser tan bueno. Es imposible que una franquicia tan poco carismática pueda tener en sus filas a un talento como Trout.  

Tan insulsos resultan los Angels que durante largos períodos de la temporada se te olvida que existen. No son un equipo ganador, pero tampoco pierden lo suficiente como para poseer ese atractivo que en muchas ocasiones tienen los perdedores. Hasta su nombre, Los Angeles Angels of Anaheim, parece de mentira.

Las exhibiciones de Trout pasan desapercibidas para gran parte del público porque nadie se pone a ver un partido de los Angels. Ni siquiera Disney, que convierte en oro todo lo que toca y que fue propietaria de la franquicia entre 1997 y 2005, fue capaz de levantar la popularidad del equipo. Desde su creación, en 1961, han estado eclipsados por la alargada sombra de los Dodgers. Ni la mudanza de Los Angeles a Anaheim consiguió cambiar las cosas.

Es una pena que un jugador como Trout este en una franquicia así. Los de California tuvieron el talento (o la suerte) necesario para draftear a un muchacho de 18 años que en tan solo dos temporadas ya estaba entre la élite de la Liga, pero han sido incapaces de rodearlo de un equipo ganador.

En cuatro campañas completas en las Mayores (esta es su quinta) Trout ha sido siempre seleccionado para el All-Star Game. Además ha sido ganador del MVP en una ocasión y ha terminado segundo los otros tres años. Son unos hitos al alcance de muy pocos y sin embargo han pasado "desapercibidos" porque no afectan en absoluto al devenir de la competición.

Alejado de la lucha por la Series Mundiales y rodeado por un equipo de cartón piedra. Así esta Trout. Prisionero en una organización que no parece dispuesta a soltarle y con la que tiene contrato hasta finales del 2020.

martes, 28 de julio de 2015

Semana 20-26 julio.

Cuando los Red Sox estaban jugando su mejor béisbol. Cuando se veía un pequeño rayo de luz. Cuando entre los susurros de lo más optimistas se percibían menciones a octubre, la post temporada o lo playoffs la realidad de una campaña mediocre y de un juego lleno de imperfecciones devolvió a Boston a su lugar.

El momentáneo 0-2 global en la serie contra los Angels no parece un accidente. El juego del equipo ha sido horrible y lo que viene no da motivos para ser optimista. El lunes tocan dos partidos que pondrán fin a la aventura californiana y después esperan los Houston Astros. Se dice que en estos primeros partidos de después del All Star se ponen las cartas boca arriba y se ven las verdaderas aspiraciones de los equipos. Mucho tiene que cambiar la cosa en estos próximos días para que Boston este con opciones de luchar por algo.

Lunes 20 @ Los Angeles Angels of Anaheim (Derrota, 1-11).
Cuando se refieren a ciertos ascensos los ciclistas tiran de ironía y los definen como puertos largos pero duros. Se podría decir que en este partido el pitcheo de los Red Sox estuvo fatal pero su ofensiva estuvo lamentable. Rodríguez está demostrando que si bien es un pitcher con un futuro prometedor, aun es algo joven asumir toda la responsabilidad que se le exige en estos momentos. El venezolano alterna actuaciones especialmente inspiradas con auténticos descalabros. Contra los Angels tocó cruz.

En menos de dos entradas el abridor de los Red Sox concedió siete carreras con dos home runs incluidos. El encargado de sustituirle fue Noe Ramirez, igualmente desafortunado. Concedió cuatro carreras más e hizo que un homer de Freese se uniera a los anteriormente conseguidos por Pujols y Calhoun. La segunda derrota más abultada de la temporada después de un 4-14 contra los Yankees en el mes de abril.

Lunes 20 @ Los Angeles Angels of Anaheim (Derrota, 3-7).
En esta serie contra los Red Sox Trout y
Pujols han logrado cinco homers entre los dos.
Cuarta victoria de los Angels para cerrar la serie con el home run como leitmotiv. Eso si, esta vez los Red Sox se presentaron al partido. El abridor de Boston fue Steven Wright, que tras su estancia en Pawtucket desde finales de junio volvía al primer equipo de la organización. La actuación del nudillero fue más bien gris. Homers solitarios de Pujols y Trout en la segunda y la quinta más una cuarta entrada fatídica en la que se llegaron a encajar hasta cuatro carreras.

Esta vez el equipo de Massachusetts no le perdió la cara al partido y un buen fildeo unido a una actuación digna de Napoli, Bogaerts y Ortiz  en el cajón permitía que un home run del dominicano apretara algo el partido. No obstante Pujols volvía a aparecer para sacar la bola del estadio por 29ª vez esta temporada y 549ª en su carrera, situándose 15º en la lista histórica de jugadores con más home runs.

El 0-4 de la serie sirve para dilapidar las pocas opciones  que los Red Sox tenían de entrar en playoffs. El equipo está a nueve partidos de la cabeza y el GM debe plantearse que hacer de aquí al final de la temporada (y sobretodo de aquí al 31 de julio que se cierra el mercado de traspasos). Por contra los Angels se afianzan como líderes de la AL Oeste.

Martes 21@ Houston Astros (Derrota, 3-8).
El debut de Eduardo Rodriguez hace unos meses fue todo un éxito. El de Brian Johnson, el otro abridor estrella del farm system de Boston, en este primer partido contra los Astros fue todo lo contrario. Cuatro entradas, tres hits, cuatro carreras y cuatro walks. En ningún momento trasmitió comodidad y el partido siempre le vino grande. Probablemente el encajar una carrera en la primera entrada no ayudara mucho.

Pese al mal inicio Mookie Betts decidió mantener a su equipo en el partido con una gran tercera entrada. Su hit permitió las carreras De de Aza y Hanigan, además el propio Mookie llegaría también al home para poner el 3-1 en el luminoso. Esta ventaja fue desaprovechada en una de esas entradas negras a los que los Res Sox están abonados. Al final de la sexta Houston ya le había dado la vuelta a la tortilla: 1-8 a su favor. Incluido un doble homer de Carter cuando Masterson había entrado para sustituir a Johnson en el montículo.

Para terminar de redondear la sexta derrota consecutiva de unos Red Sox totalmente a la deriva Tazawa dejó que Marisnick cerrara una gran noche con un triple y una segunda carrera.

Miércoles 22 @ Houston Astros (Derrota, 2-4).
Joe Kelly lanzando contra los Astros.
Joe Kelly volvió a tener una oportunidad en la rotación de Boston. Después de unas semanas en las menores su vuelta se esperaba con expectación. ¿Habrá recuperado las buenas sensaciones? ¿Se acercará al nivel mostrado en los Cardinals? ¿Volverá a recordar a ese joven que parecía predestinado a ganar el Cy Young? El bueno de Joe no quiso que hubiera dudas y respondió raudo a las preguntas. Un homer en la primera entrada y dos más después para un total de cuatro carreras en contra. Su ERA es de 5.74, que unido al 5.51 de Porcello ayuda a explicar porque el ERA de los Red Sox es el tercero peor de toda la MLB.

Ross, Ogando y Layne salieron desde el bullpen y consiguieron enderezar la situación: solo permitieron dos hits más y ninguna carrera. Por contra la ofensiva siguió tirando con pólvora mojada. En los seis partidos que han seguido al All-Star se han anotado diez carreras.

Quizás lo más positivo de este partido fuera constatar un día más la franca progresión de Swithart. Nadie duda de su calidad al jugar en defensa, pero su papel como bateador había sido puesto en duda. La media del catcher aun se mueve por debajo del .250, pero cada vez se acerca más a esa cifra. Además sus buenas piernas le permiten correr y ser un buen complemento para los Pedroia, Bogaerts, Holt y Betts de turno

Jueves 23 @ Houston Astros (Derrota, 4-5).
En el día en que los dos equipos se retaron a golpear home runs los Red Sox volvieron a salir perdiendo. No en vano los de Texas son los líderes absolutos de las mayores en este apartado mientras que Boston ocupa una más que discreta décimo cuarta posición.

En la primera entrada, y con una carrera de Betts en contra, el primero en iniciar este Home Run Derby particular fue Marvin Gonzalez. Mike Napoli tomaba su testigo y lograba un homer que le ayudo a completar un buen partido de tres hits, dos RBI y una carrera. Estas últimas actuaciones, más o menos acertadas, del veterano 1B lo han vuelto a colocar en el mercado. Dicen que los Pirates estarían dispuestos a llevárselo por la veteranía que le aportaría al vestuario.

La cordura volvió a imponerse y tanto Miley como McCullers dictaron su ley desde la lomita. La verbena volvió a empezar cuando los entrenadores echaron mano al bullpen. Ogando le lanzó a Rasmus para que este consiguiera su décimo tercer homer del año e instantes después Ortiz lograba su décimo séptimo para cerrar la octava entrada con un empate a cuatro. Cuando todo parecía destinado a las entradas extras Altuve cerro el partido con, como no, otro home run.

Viernes 24 vs Detroit Tigers (Victoria, 2-1).
Hogar, dulce hogar. Después de siete partidos fuera de casa que se han contado por derrotas los Red Sox volvían a Fenway para reencontrarse con la victoria. Pero no fue coser y cantar.

Dos solitarias carreras, una para cada equipo, en la tercera entrada les dieron a los pitchers una tarde relativamente tranquila. En los Tigers el encargado de abrir fue Justin Verlander, muy lejos del nivel mostrado en el 2011 y en franco declive. En los Red Sox Rick Porcello, que se enfrentaba a su ex equipo, tuvo la suerte de que Miguel Cabrera, quizás el mejor bateador del momento, se encontraba en la lista de lesionados.

Bogaerts impulso la carrera del triunfo en la décimo primera.
Un partido en el que ambas escuadras tenían más miedo a perder que a ganar no encontró vencedor hasta la entrada once. Una vez más fueron Betts, Holt y Bogaerts los que se encargaron de fabricar la carrera del triunfo.

Dos de los grandes presupuestos de la MLB, los equipos que en 2013 disputaron la final de la Liga Americana se enfrentan en una serie de tres partidos en la que sus situaciones distan mucho de lo que se esperaba cuando empezó la temporada. Muy lejos de los puestos de cabeza y con récords negativos ambas franquicias deben tomar decisiones importantes antes del 31 de julio y decidir que dirección tomar de cara al año que viene.

Sábado 25 vs Detroit Tigers (Derrota, 1-5).
No diga inconsistencia, diga Boston Red Sox. O mejor, diga rotación y bullpen de los Boston Red Sox. Barra libres de home runs, eso es lo que se ha servido esta semana desde el montículo. Dos bambinazos más en este partido para un total de quince en lo que va de semana.

Steven Wright que el lunes contra los Astros permitió un home run en la segunda entrada cierra su semana con otro en la primera, cortesía de Nick Castellanos, esta vez contra los Tigers. Mira que servidor ha sido un admirador y defensor a ultranza de los knuckleballers, con decir que Tim Wakefield es mi jugador favorito, pero es que este chico no trasmite nada. Dicen que durante la pretemporada el propio Wakefield lo entrenó, pero los resultados no se están viendo en sus actuaciones.

La buena noticia es que solo queda un partido para cerrar una semana catastrófica. La mala que lo que viene no es mucho mejor.

Domingo 26 vs Detroit Tigers (Victoria, 11-1).
Se juntaron el hambre y las ganas de comer. Los bateadores de Boston, especialmente inspirados, hicieron añicos a los pitchers de los Tigers, muy desacertados durante todo el encuentro.

Ortiz y su particular celebración de los HR.
Red Sox empezó muy bien, conectando muchos hits y logrando tomar el liderazgo gracias a una carrera de Hanley. En la quinta entrada los de Michigan consiguieron un home run para empatar el partido y meter el canguelo en el cuerpo. Al contrario que en otras ocasiones los nervios no se crisparon y un Rodriguez muy inspirado todo el día (solo tres hits) no dio ninguna oportunidad más a los bateadores rivales.

Entonces empezó el show de Big Papi. Dos home runs, tres carreras y siete RBI. Ortiz no es el único que firmó una buena actuación, todo el line up titular de Boston consiguió al menos un hit para llegar hasta los veinte y completar uno de los mejores partidos a nivel ofensivo de todo el año. De hecho en este solo partido se lograron tantas carreras como en los cinco anteriores.

Por fin se llega al final de una semana terrorífica. Las remotas opciones que había para llegar a octubre se han desvanecido totalmente y lo que queda es empezar a planificar la temporada que viene.  No hace falta ser un genio para ver que resulta más urgente.

Por último comentar que como a perro flaco todos son pulgas Pedroia ha vuelto a la lista de lesionados.

jueves, 23 de julio de 2015

Semana 13-19 julio.

Semana con pocos partidos por la chorrada del All-Star. La MLB debe dejar de dar palos de ciego y tomarse en serio que hacer con este acontecimiento. En 2003 decidieron que la liga que ganara el partido le otorgaría al equipo de su "conferencia" que llegara a las Series Mundiales la ventaja de campo. Sin entrar a valorar si debe ser así o no debemos reconocer que es una medida acertada para hacer que el juego de las estrellas sea más interesante. Pero mientras tomas una decisión tan drástica como esta decides que por narices debe haber como mínimo un jugador de cada franquicia en el roster para que así los fans de todos los equipos tengan algo en que fijarse. De esta manera haces que algunos de los cracks se queden fuera mientras que jugadores menores (cuyos equipos están probablemente lejos de la post temporada) entran a decidir algo tan importante como la ventaja de campo. Al mismo tiempo se ha establecido una norma (la verdad que no sé si oficial u oficiosa) de que cada uno de los 34 jugadores debe jugar algo. Así que nada, cada entrada o media entrada cambiamos a medio equipo. Si se quiere que sea un partido serio que lo sea con todas las consecuencias, y sino que siga siendo el cachondeo que los All-Star son habitualmente. 


Kopech con la camisola de los Greenville Drive.
La actualidad de los Red Sox ha sido salpicada por una noticia relacionada con uno de los equipos de las ligas menores. Michael Kopech, pitcher de los Greenville Drive (equipo categoría A), ha sido suspendido para los próximos cincuenta partidos. El pitcher ha dado positivo por oxilofrina, un derivado anfetamínico que funciona como estimulante psicofísico y del sistema nervioso central. Esta sustancia ha sido usada por gente como Asafa Powell o Tyson Gray y parece que tiene un efecto estimulante que aumenta la capacidad muscular y cardíaca instantes después de haber sido consumido. El joven jugador de 19 años ha aceptado su sanción pero ha declarado no saber como el farmaco llegó a su organismo.

En lo meramente deportivo hay que comentar que en estos próximos días en que toca enfrentarse a los Angels y los Astros (los más fuertes de la AL Oeste) la rotación de los Red Sox se encuentra en bragas. La lesión de Buchholz reduce el número de abridores a tres: Miley, Rodriguez y Porcello (Dios nos coja confesados). Como ya se ha comentado Johnson ha sido promocionado desde las menores mientras que Joe Kelly y Steven Wright continúan en Pawtucket al mismo tiempo que Masterson permanece en el bullpen como relevista. 

Esta semana toca serie en Anaheim contra unos Angels que del brazo de Trout y Pujols se han aupado hasta el primer puesto de la AL Oeste. Los tres primeros partidos contra los californianos serán viernes, sábado y domingo, mientras que el juego que cierre la serie ya tendrá lugar el lunes de la semana que viene. 

Viernes 17 @ Los Angeles Angels of Anaheim (Derrota, 0-1).
Se dice que los bates siempre andan algo espesos después del parón del All-Star. El descanso de cuatro días sienta bien a los pitchers pero hace que los bateadores pierdan el ritmo de la competición. Viendo este partido podemos afirmar esto es cierto. Entre los dos equipos solo consiguieron siete hits, cinco para Boston y dos para los Angels; y sin menospreciar el papel de los pitcher hay que decir que tremenda falta de acierto no fue exclusivamente por sus méritos. 

El partido transcurrió con pocas emociones. Los Red Sox consiguieron conectar alguna bola pero en ningún momento inquietaron a la defensa local. Todavía más gris fue la actuación de unos Angels que le dieron a Miley una tarde bastante plácida en la que no consiguieron un hit hasta la séptima entrada. 


Fiestón en el home de los Angels para recibir al héroe.
Cuando el tostón que los dos equipos nos estaban regalando parecía abocado a unas aburridísimas entradas extras apareció el MVP. Con dos jugadores out Mike Trout decidió que quería irse a cenar a casa  y dejarse de tonterías. "Chato mándame lo que quieras que la voy a sacar del estadio" le dijo el outfielder de los Angels  a Uehara. Y así fue, homer de Trout y a otro cosa mariposa. 

Sábado 18 @ Los Angeles Angels of Anaheim (Derrota, 0-3).
Segundo partido consecutivo en el que no se anota ni una carrera. Además se lograron solo dos hits, ambos de Sandoval, y un walk de De Aza. A esto se reduce el balance ofensivo de los Red Sox en el segundo partido de su visita a California.

Rick Porcello fue el encargado de abrir para Boston, y la verdad que el más que cuestionado pitcher de los Red Sox estuvo correcto. Su partido distó mucho de ser brillante pero tampoco se convirtió en las pesadillas a los que nos tiene acostumbrados. Cinco entradas, cuatro hits (es cierto que don dos homers)  y tres carreras. 

La cosa se empezó a torcer desde el principio, cuando un error de Sandoval y un mal catch de Hanigan permitían la primera carrera. El partido siguió transcurriendo entre los bostezos del público, y es que si la línea de bateo de Boston fue pa'llorar la de los Angels no estuvo mucho mejor. Solo cinco hits, dos de los cuales, eso si, fueron home runs del señor Kole Calhoun. Poco más que decir de un  segundo partido de la serie que fue tan aburrido como el primero.

El encuentro que debería haberse jugado el domingo fue suspendido por lluvia. Tal es el "cenizismo" de Boston esta temporada que por primera vez desde 1995 el público de Anaheim vio como el césped era cubierto por una lona de plástico. Mañana lunes tendremos programa doble para empezar bien (o mal) la semana. 

Un optimista fan de la cálida California
en la gradas del  Angel Stadium.