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martes, 8 de agosto de 2017

Series 27 y 28 vs Indians y White Sox. Mucho aire y algo de suerte.

31 julio vs Indians. W 6-2.
01 agosto vs Indians. W 12-10.
02 agosto vs Indians. Post puesto por lluvia.
03 agosto vs White Sox. W 9-5.
04 agosto vs White Sox. W 3-2.
05 agosto vs White Sox. W 4-1.
06 agosto vs White Sox. W 6-3.

Los Red Sox se estaban ahogando. Era un equipo que se hundía en el mar y que empezaba a sentir como lo único que llegaba a sus pulmones cada vez que intentaba respirar era el abrasivo sabor del agua salada. Y cuando menos lo esperábamos un chorro de aire fresco hizo que el diafragma se hinchara de nuevo. ¡HAY VIDA!

El lunes pasado los Red Sox estaban a medio partido de los Yankees. Hoy les sacan tres juegos. Una racha de seis victorias consecutivas, tercera vez que se consigue esta temporada, en las que el ataque ha mostrado su mejor cara han permitido este vuelco en la clasificación.

La llegada de Nuñez parece haber devuelto la sonrisa a la cara de Benintendi y el ex de los Giants ha encontrado en el joven jardinero a un aliado ideal. En agosto Benintendi está bateando para .462 con un .611 de porcentaje de embasado. Además ha vuelto a correr la bases con confianza y se fue de la serie ante los White Sox con cinco anotadas, dos dobles y tres bases robadas.


También Vázquez está atravesando un muy buen momento con el bate. Cada día parece más consolidado en el puesto de catcher titular y su walkoff homer ante los Indians cerró uno de los partidos más importantes (y bonitos) de la temporada. Uno de esos encuentros de los que pueden cambiar tendencias y que quizás de mucho que hablar en el futuro.

Otros dos piezas ofensivas que se esperaba que fueran un gran apoyo en 2017 y cuya irregularidad está siendo un verdadero lastre también han decidido volver a aparecer. Ni Moreland, ni Young deben llevar la batuta de los Red Sox, pero por su condición de veteranos si que se le exige cierto protagonismo. Es lo que han hecho ante Indians y White Sox: 11 impulsadas y cuatro homers entre los dos.

Es complicado encadenar seis victorias de forma consecutiva si la fortuna no se pone de tu parte. De estos seis partidos dos se han decidido con walkoff hits y uno se fue incluso a las entradas extras. Por no hablar de la cantidad de cuadrangulares que han conectado los Red Sox. Una plantilla que está adoleciendo de poder durante toda la temporada ha conseguido once home runs y 18 dobles. El slugging del equipo en estas seis últimas noches ha sido de .559 cuando el promedio de la temporada es de .411.

La nota negativa la encontramos en Pedroia, Betts, Bogaerts y Hanley. El 'capitán' está atravesando problemas físicos y un equipo joven y carente de liderazgo le necesita más que nunca. Los otros tres estaban llamados a ser los bates más importantes del equipo y su rendimiento sigue siendo muy decepcionante. Esperemos que la buena racha les llegue en otoño.

El pitcheo ha conseguido encontrar, por primera vez en lo que va de 2017, algo de apoyo en la ofensiva. Si hace un mes nos hubieran dicho que Boston iba a ganar un choque en el que Sale concediera siete entradas y Kimbrel no consiguiera el save no lo hubiéramos creído. Pues sucedió.

Rodriguez y Porcello siguen algo dubitativos mientras que la lesión de Price hace que Fister se consolide como el quinto abridor de la rotación. Al mismo tiempo estamos viendo como Drew Pomeranz sorprende a propios y extraños y convierte sus aperturas en victorias prácticamente seguras. El zurdo promedia un ERA de 2.71 desde junio y su bola curva es uno de los mejores lanzamientos de las Mayores.

                                 

Los Red Sox llegan a una semana fundamental con un juego que sigue sin ser brillante pero en un estado anímico inmejorable. Primero visita a Florida y dos enfrentamientos ante los Rays. Para el fin de semana serie de tres partidos en Nueva York. Cinco choques que pueden apretar la división muchísimo o de los que Boston puede salir con media clasificación para playoffs en el bolsillo. 

jueves, 1 de junio de 2017

Serie 17 at White Sox. Rarezas en el sur de Chicago.

29 mayo at White Sox. L 4-5.
30 mayo at White Sox. W 13-7.
31 mayo at White Sox. W 4-1.

La primera anomalía de la serie fue la apertura de Price en el partido inagural. Este hecho tiñó de rareza el resto de la serie. Price no estuvo ni bien ni mal. Simplemente estuvo. Y eso ya fue bastante raro. El impresionante inició de Sale, las ilusiones que genera Rodriguez y el cariño que despierta Porcello después de su Cy Young han convertido a Price en un extraño. Un jugador que sabes que está en el equipo pero al que no se echa de menos porque tras un 2016 algo frío parece que no marcara las diferencias. Después de decir esta chorrada me apresuro a aclarar que a Price se le necesita más que nunca y que firmaría ahora mismo que repitiera los números del año pasado. Pero se hace raro verle, a día de hoy es un tío con un contrato de más de 200 millones que ocupa el cuarto puesto de la rotación.

La siguiente rareza fue ver a Sale contra su ex equipo, pero todavía más raro fue ver como le hacían seis carreras en las cinco entradas que lanzó. Como no hay dos sin tres la ofensiva de los Red Sox, a la que le está costando horrores pegar home runs, enloqueció en este partido y conectó seis cuadrangulares. Dos de ellos fueron de Deven Marrero. ¡De Deven Marrero! Un jugador con un talento ofensivo nulo que el año pasado, jugando en las Menores, solo logro un homer en 96 partidos.

Un dugout patidifuso felicita a Marrero tras uno de sus inesperados homers.

Y esto nos ayuda a introducir otra rareza más. Durante buena parte de la serie el infield de Boston estuvo formado por el propio Marrero en tercera base, Josh Rutledge en segunda, Sam Travis en primera y Bogaerts como único habitual en el campo corto. Si hace un año (o un mes) nos hubiesen hablado de esta alineación no hubiéramos dado crédito.

Ayer, en el tercer partido, atendimos a un nuevo episodio de excentricidades. Por un lado vimos como Drew Pomeranz lanzaba siete entradas. No lo hacía desde el 15 de agosto de 2016. Además permitió una única carrera, no le conectaron ningún home run (¡notición!) y ponchó a ocho bateadores. Probablemente su partido más completo con los Red Sox.

Por otro lado vimos como el bullpen de los White Sox desperdiciaba la primera ventaja de la temporada. En la sexta entrada Anthony Swarzak y su 1.16 de ERA subieron a la lomita con una ventaja de una carrera. El relevista permitió un rally de cuatro carreras que Kimbrel (este no hizo nada raro) no desperdició.

¡¡Pero aún hay más!! El gran Pablo Saldoval reapareció después de su lesión y consiguió tres hits. Ver para creer.

Con esta serie termina una parte del calendario que parecía bastante asequible y en la que los Red Sox se han enfrentado a Twins, Brewers, Rays, Cardinals, A's, Rangers, Mariners y White Sox. El balance es de 14-10. Es un resultado positivo pero que tampoco es para tirar cohetes. Las próximas cinco series de Boston son ante Orioles, Yankees, Tigers, Phillies y Astros. Hay tres de ellas (no hace falta decir cuales) que serán una buena piedra de toque para ver las opciones reales del equipo.

viernes, 24 de junio de 2016

Serie 23 vs White Sox.

Lunes 21 junio. White Sox 3-1 Red Sox.

No están los Red Sox en situación de desperdiciar buenas aperturas de sus pitchers. Y aún así se empeñan en hacerlo. El domingo casi hacen que las ocho entradas con una carrera lanzadas por Price  no les dieran la victoria frente a Mariners. En este primer partido contra los White Sox la ofensiva volvió a estar irreconocible y fue incapaz de darle a Steven Wright una W más que merecida.

El lanzador nudillero de Boston volvió a estar enorme. Secundado por un gran trabajo de recepción de Vazquez se fue hasta las nueve entradas por tercera vez esta temporada. Concedió cinco hits y una sola carrera, provocada en parte por lo incontrolable que pueden llegar a ser sus lanzamientos. Tan buena está siendo la temporada de Wright, cuyo ERA de 2.01 es el más bajo de la AL, que ya hay quien lo postula como abridor en el All-Star.

Sobre el ataque poco que decir. O poco bueno. Cinco hits en diez entradas es un bagaje muy pobre para una ofensiva que presume de ser la mejor de las Grandes Ligas. Tan deficientes fueron los bates de los Red Sox que ni siquiera en la  parte baja de la novena, cuando tres boletos seguidos cargaban las bases con ningún out, pudieron producir una carrera que les hubiera dado la victoria. Un buen trabajo de Duke en la lomita y un shift que llenó el diamante de defensores mandó el partido a las entradas extras. En el décimo capítulo descifró a Kimbrel e impulsó dos carreras que daban la victoria a los de Chicago.

Martes 21 junio. White Sox 3-1 Red Sox.

La noticia del día era que Buchholz volvía a abrir un juego. Después de tres semanas en el bullpen el texano tenía una oportunidad para demostrarle a Fenway que todavía había hueco para él en la rotación. Le bastaron dos lanzamientos para convencer hasta al más fiel de sus seguidores de todo lo contrario. Su primer pitch fue un homer de Anderson, el segundo un doble de Eaton. Cuando Buchholz retiró al tercer bateador Boston ya perdía 2-0.

Todas las dudas e inseguridades que rodeaban el montículo cuando Buchholz estaba allí se disipaban para convertirse en tranquilidad y equilibrio cuando era Sale el que lanzaba. Dicen que las comparaciones son odiosas., en este caso eran más que odiosas. El pitcher zurdo de los White Sox cumplió con su papel de súper estrella y anuló a un ataque que ya no asusta tanto. Con Ortiz en el banquillo por descanso, solo Travis Shaw fue capaz de descifrar al ace de Chicago que con esta victoria ya llega a las doce en 2016.

La irregularidad del pitcheo es algo que debe preocupar, pero se contaba con ello. Lo verdaderamente alarmante es el bajo rendimiento de la ofensiva en los últimos partidos. El ataque que promedió más de seis carreras por juego en mayo es una sombra de lo que fue. Los Red Sox están dejando a muchísimos corredores en circulación y no anotan más de una carrera por entrada en los últimos 26 innings.

Miércoles 22 junio. White Sox 8-6 Red Sox.

Los Red Sox siguen empeñados en perder partidos. Si no es por una cosa, es por otra. Veníamos de una serie de enfrentamientos en los que el ataque estaba dejando al pitcheo "con el culo al aire". En esta ocasión la ofensiva si que produjo y Rodriguez estuvo correcto en su apertura. El problema vino del bullpen.

El abridor venezolano trasmitió buenas sensaciones por primera vez en lo que va de temporada. Es cierto que sigue abusando de la bola rápida, que al menos ya alcanza las 95mph, pero cada vez la mezcla más con la changeup. Su control también ha mejorado, "solo" dio dos boletos en seis entradas, pero aún le falta afinar más. Un error de colocación le costó un home run de Frazier en la sexta.

Los bates hicieron buenas las cuatro carreras concedidas por Rodriguez y supieron hacer daño a Quintana, uno de los mejores pitcher de la Liga Americana. Un rally de cuatro carreras con Bogaerts como protagonista en la cuarta  y un cuadrangular de Ramirez en la sexta dejaban al bullpen la responsabilidad de no perder el partido. En el octavo episodio, con un 4-6 favorable para Boston, Koji subía al montículo. Ya habíamos hablado de la irregularidad del japonés esta temporada. En este partido volvió a hacerse patente. Dos home runs, tres carreras y una imagen que lo resume todo. La del propio Koji de cuclillas con la cabeza metida entres los brazos. Una estampa que representa perfectamente el estado de ánimo de los Red Sox.



Jueves 23 junio. White Sox 7-8 Red Sox.

En la décima entrada. De milagro. Y sin saber ni cómo. Pero los Red Sox ganaron el partido y evitaron una barrida que hubiera sido crítica. Cuando llegas a un final apretado con una serie de malos resultados detrás lo lógico parece volver a perder. Por simple inercia. Pero esta vez la moneda favoreció a los Red Sox. Un walk off hit de Bogaerts después de dos entradas de Kimbrel sin conceder carreras salvaron los muebles y dejaron una pírrica victoria en Fenway.

La tarde empezó torcida. Porcello se mostró más aturullado de lo habitual en la lomita. No solo concedió muchos hits sino que tuvo problemas evidentes a la hora de atrapar varias rodadas que fueron en su dirección. Los White Sox aprovecharon esto y llegaron a dominar el marcador por 3-0.

Boston fue incapaz de anotar hasta la quinta entrada. Poco importó que James Shields abriera para Chicago. El pitcher llegó a este partido con un récord de 2-9 y un ERA de 6.28. Sus números desde que fichó por los White Sox eran todavía peores: 0-2 y 21.81 de ERA. Salió del partido habiendo concedido tres carreas y cinco hits.

Tras varias alternancias en el marcador el partido llegó empatado al final de la novena y se fue a las entradas extras, donde ya sabemos lo que pasó. Una victoria in extremis que no cura pero al menos apacigua un poco las cosas. La racha de diez partidos consecutivos en casa termina con un más que decepcionante 4-6. La buena noticia es que los Orioles tampoco están pasando por su mejor momento. La mala la visita a Texas para medirse con el mejor conjunto de la Liga Americana.

martes, 24 de mayo de 2016

ELEVADO A LOS JARDINES X: Los White Sox deben buscar refuerzos en julio.

A estas alturas nadie duda de mi absoluta devoción por los Medias Rojas. Todo el mundo sabe que soy un fiel y buen patriota de la Red Sox Nation, pero parece que hay vida más allá de Fenway. Para hablar de ello nace Elevado a los jardines.

Los White Sox están siendo una de las sorpresas positivas del primer cuarto de competición. Nadie dudaba de una rotación con Sale, Quintana y Rodon como uno-dos-tres. Ni de la valía de Eaton, Abreu o Frazier con el bate. Pero en marzo eran pocos los que los veían con opciones de jugar en post temporada. Después de casi dos meses los de Chicago lideran su división por delante de los Royals, actuales campeones de las World Series,  y de unos Indians y unos Tigers que se postulaban como principales aspirantes.

Abril fue espectacular. A los sospechosos habituales de la rotación se le unió un recién llegado como Mat Latos. El abridor estuvo mucho mejor de lo esperado y ayudo a que los White Sox cerraran el primer mes de la temporada regular con un récord de 17-8. En mayo las cosas no están siendo tan fáciles. Es verdad que Sale y Quintana son a día de hoy los máximos candidatos al Cy Young y que Eaton y Cabrera está bateando como nunca, pero el equipo está perdiendo comba. El balance en mayo es de 10-11.

El problema principal es la ofensiva. El promedio de bateo es un frío .250 (15ª en MLB) que se acompaña de cuarenta cuadrangulares (23º en MLB) para lograr una media de 4.15 carreras por juego (17º en MLB). Todo lo contrario pasa en defensa, donde los White Sox destacan para bien. El ERA es de 3.25 (5º de la MLB) y las carreras recibidas por partido se reducen a 3.50 (4º en MLB). Pero en el largo plazo ni siquiera un pitcheo tan extraordinario como este puede sostener un ataque tan pobre.

No parece descabellado pensar que si los White Sox quieren seguir optando a jugar en octubre deben reforzarse. Lo más urgente es conseguir ataque, aunque los brazos extras también serían bienvenidos. El problema es que el mercado no está en su mejor momento. Después un invierno movido, con muchos agentes libres y muchos traspasos, son pocos los equipos que están dispuestos a soltar jugadores.

Dugout de los White Sox.
Rick Hahn, GM de la organización, debe buscar donde sea. La primera opción parecen los Braves. La franquicia de Georgia está sumida en una reconstrucción profunda y su temporada va a ser un absoluto desastre. La gerencia estaría encantada de soltar a jugadores más que interesantes como el jardinero Ender Iniciarte o el abridor Julio Teheran.

Los Yankees son otro equipo que recibiría cualquier negociación con los brazos abiertos. Los Bombarderos del Bronx tienen la cabeza puesta en la agencia libre del 2018 (Machado, Harper...) y verían con buenos ojos la salida de algunos contratos. Texeira y Beltrán ya han dado lo mejor que tenían pero aún pueden aportar algo a la anémica ofensiva de los White Sox. Gardner puede ser otra pieza atractiva para completar el outfield. Por último tenemos a Chapman y Miller, dos relevistas de lujo de los que Brian Cashman estaría dispuesto a desprenderse.

Este 2016 los Blue Jays aspiraban a todo, pero las cosas no han empezado según los planes. Si la franquicia canadiense no consigue enderezar el rumbo podría estar interesada en repoblar una granja que los fichajes del año pasado dejaron desierta. A cambio tiene una buena cantidad de jugadores a los que solo les quedan un año de contrato. Los más evidentes son Encarnación y Bautista, dos bates que mejorarían notablemente la ofensiva de Chicago. A menor escala tenemos a Saunders y Smoak, que sin ser estrellas si que darían profundidad al roster. Cecil, Storen y Chavez son relevistas aseados a los que ningún equipo haría ascos.

Otra franquicia que anda como loca por soltar lastre son los Padres. El problema es que los jugadores más atractivos de los californianos no terminan contrato en invierno y muchos de ellos tienen fichas desorbitadas. Si los White Sox deciden tirar la casa por la ventana podrían arriesgarse con Matt Kemp (unos 55 millones en los próximos tres años). Melvin Upton sería una opción algo más económica pero con un impacto mucho menor. En San Diego también estarían encantados de despedirse de dos abridores como Shields o Ross.

Cuando se piensa en traspasos siempre hay que tener en cuanta a los A's. A Billy Beane le encanta intercambiar cromos y en su poder está uno de los jugadores más deseados de las Mayores: Sonny Gray. El pitcher es la joya de la corona. Es buenísimo, es joven, cobra poco y aún le quedan tres años de contrato (aunque sean sujetos a arbitraje). Parece un mordisco demasiado grande para los White Sox si tenemos en cuenta que Cubs, Red Sox o Yankees beben los vientos por él. Si Chicago quiere reforzar la rotación quizás sería más realista fijarse en Hill, un veterano que está sorprendiendo a todos. En Oakland también hay bateadores de calidad contrastada, como Vogt o Reddick, que podrían irse a la ciudad del viento si se pone un paquete de prospectos con futuro encima de la mesa.

Otra pieza interesante que seguro saldrá de su equipo este julio es Jay Bruce. Los Reds ya intentaron colocarlo en invierno y sorprende que nadie apostara por él. No le faltaran novias este verano y a los White Sox les vendría francamente bien. Colby Rasmus, Carlos Gomez o Evan Gattis podrían ser otras opciones a tener en cuenta si los Astros siguen con sus malos resultados.

Bruce encajaría muy bien en Chicago.
Como vemos las opciones son limitadas y salvo dos o tres ninguna es especialmente atractiva. No obstante los White Sox deben moverse para seguir siendo competitivos. En una división marcada por el mal inicio de los Royals cualquiera puede llevarse el gato al agua si toma las decisiones acertadas.

viernes, 6 de mayo de 2016

Serie 9 @ White Sox.

Martes 3 mayo. Red Sox 1-4 White Sox.

Chris Sale está acaparando los titulares, pero me atrevería a decir que la temporada de Jose Quintana está siendo, al menos, igual de buena que la del ace. Contra los Red Sox lo demostró. Su apertura fue simplemente maravillosa. Aguantó ocho entradas sin dar boletos y permitiendo solo cuatro hits. Afortunadamente para Boston uno fue un cuadrangular de Hanley que supuso la única anotación de los visitantes.

Los White Sox encontraron respuesta en el montículo de los Medias Rojas. Allí un gran Steven Wright volvió a cumplir. Es cierto que cedió dos carreras (con tres hits y cuatro bases por bolas), pero en circunstancias normales la ofensiva de Boston las habría hecho buenas.

La gran noticia de la noche fue el solvente debut de Carson Smith. Sangre nueva para un bullpen que la necesita, sobretodo si Tazawa está tan errático como en este juego. El japones se encargó de empezar la octava y su actuación ratificó la victoria de Chicago. Dos carreras para unos White Sox que van lanzados.

Miércoles 4 mayo. Red Sox 5-2 White Sox.

La primera entrada de Buchholz hacía pensar en lo peor. Cuadrangular de dos carreras para Abreu. El abridor está siendo la gran decepción de los Red Sox en este primer mes de competición. Todos sabemos el talento que tienen, pero su fragilidad física y mental lo han convertido en un eterna promesa.

Vázquez da ánimos a Buchholz.

 En esta ocasión tiró de clase y después del mal comienzo no permitió más a los bates de los White Sox. Aguantó siete episodios completos y si dejamos de lado la primera entrada nos encontramos con que solo le conectaron un imparable y cedió dos bases por bolas.

Los bates, apagados por Quintana la noche anterior, despertaron. Bogaerts ya está siendo la máquina de contacto que se esperaba. Contra Chicago logró tres hits y su promedio ya esta moviéndose en torno al .315. Al mismo tiempo seguimos viendo como la retirada de Ortiz parece un absurdo. Un nuevo home run, el sexto de la temporada, dio la victoria a los Red Sox. El OPS del dominicano está por encima de 1.000. Casi nada cuando tienes cuarenta tacos.

Jueves 5 mayo. Red Sox 7-3 White Sox.

Creo que ya podemos decir sin miedo a equivocarnos que este año los Red Sox si estarán en la pomada. Llegaron a Chicago a enfrentarse a unos White Sox lanzados y han acabado por llevarse la serie.

El partido no empezó de la mejor manera posible. Owens volvía a decepcionar en su segunda apertura y era el bullpen el que tenía que sacar las castañas del fuego. Entre Hembree, Barnes, Tazawa y un gran Ross lanzaron seis entradas en las que solo hubo una anotación.

La ofensiva hizo el resto. Los doce hits demuestran que hubo contacto, pero fueron los tres cuadrangulares los que dieron la victoria. Pedroia, Hanley y Bradley Jr. fueron los encargados de mandarlas a las gradas.

Hay que aprovechar la serie del fin de semana contra unos Yankees en horas bajas. Una buena actuación en el Bronx afianzaría la primera plaza en la división y supondría un subidón anímico.

lunes, 31 de agosto de 2015

Semana 24-30 agosto.

La temporada de los Red Sox está siendo como un hijo tonto. Disgusto tras disgusto. Fracaso tras fracaso. Pero cuando estás resignado y en tu cabeza se repite una y otra vez eso de qué he hecho yo para merecer esto te encuentras con algún detalle inesperado que te dibuja una media sonrisa en la cara. Alguna buena noticia que te hace pensar en que quizás el año que viene...

De repente la rotación no parece tan mala. Rodriguez pinta muy bien, Owens empieza a funcionar y Joe Kelly parece otro. Si a esto le unes un Buchholz sano, un Porcello rindiendo a un nivel normal y el fichaje de un super agente libre como ace nos encontramos como un pitcheo abridor bastante ilusionaste de cara al 2016. Pero todavía hay más motivos de alegría. Después del All Star la ofensiva está entre las mejores de las Mayores. Encabeza la tabla con un .283 de promedio, aparece segunda en carreras impulsadas y tercera en anotadas.

Esta mejora sustancial en el cajón se debe a la irrupción de Bradley, Shaw y Castillo así como a la resurrección de Big Papi. El veterano bateador dominicano está en .330 desde el Juego de las Estrellas y ya ha manifestado su intención de ejecutar la opción de jugador para seguir un año más en Boston.

Hanley jugando como SS en los Marlins.
Pero no todo iban a ser buenas noticias. Hanley Ramirez (y su contrato) van a ser un auténtico quebradero de cabeza. Viendo su pobre rendimiento y sus más que generosos honorarios parece imposible mandarlo a otro equipo. Entonces habrá que buscarle hueco, ¿pero dónde? Parece descabellado dejarlo en los jardines, donde se ha movido como un pollo sin cabeza, así que se especula con la posibilidad de moverlo al infield, en concreto a la 1B. Una ocurrencia bastante disparatada a mi modo de ver. Es cierto que ha venido jugando como SS y 3B durante los últimos años, por lo que estar en el diamante debería ser más fácil para él. Pero viendo la inseguridad que trasmitía en el jardín izquierdo (la zona en que generalmente menos trabajo hay) cada vez que una pelota caía por ahí da auténtico pavor imaginárselo en la primera base, siendo el jugador que más bolas toque del equipo. La posibilidad de un traspaso se reduce a que los Red Sox asumieran parte de su salario y se buscara un trade con algún equipo de la Americana que ande ávido de un DH y algo de poder. ¿Orioles si se va Davis? ¿Indians? ¿Royals?

Vayamos ya a lo interesante, a los partidos. Primero una serie de tres encuentros en el Sur de Chicago. Los White Sox tienen poco que rascar, al igual que los Red Sox, así que un choque con pocos alicientes. Quizás uno de los atractivos de la serie sea ver al pitcher Chris Sale. El fin de semana toca visita a Queens. Un enfrentamiento interliga que irremediablemente nos traslada a las Series Mundiales de 1986. Será una serie complicada contra unos Mets que andan lanzados.

Lunes 24 @ Chicago White Sox (Victoria, 5-4).
Castillo destrozó a Samardzija. El cubano impulsó las cinco carreras de los Red Sox, anotó una y conectó tres hits con homer incluido. En el pitcheo hay que destacar una vez más el partido de Kelly. A pesar de ceder un cuadrangular a Abreu en los primeros compases del encuentro mantuvo a raya a los White Sox concediendo únicamente cuatro imparables más y dos carreras en siete entradas. El ex de los Cardinals está firmando un gran mes de agosto.

Desde la lesión de Uehara Jean Machi y Tazawa se están repartiendo el puesto de cerrador ofreciendo muy pocas garantías. Esta vez le tocó a Machi ir al montículo y una vez más no cumplió las expectativas. Tres hits y dos carreras que por poco nos llevan a las entradas extras. Teniendo en cuenta la edad de Uehara (41 castañas el próximo abril) y la poca solvencia del bullpen de Boston se debe empezar a considerar la posibilidad de fichar un closer de cara al año que viene.

Martes 25 @ Chicago White Sox (Derrota, 4-5).
Es difícil ganar un partido cuando tu abridor concede trece hits, y aun así los Red Sox a punto estuvieron de lograrlo. Wade Miley sostuvo, más o menos, la rotación de Boston durante la primera parte de la temporada. El teórico tercer o cuarto abridor se convirtió forzosamente en el ace del equipo. Ha sido el lanzador más regular y el que más partidos y entradas ha disputado, pero da la impresión de que está llegando muy justo al final de la campaña.

Después en empezar el partido con una carrera temprana en contra Boston cogió ventaja con Betts como protagonista. Dos carreras y una remolcada con un little-league homer en la tercera para el dorsal cincuenta de los Red Sox. El CF, de solo 22 años, está firmando una gran segunda temporada en las Mayores. Su .273 de promedio y su velocidad lo ha colocado como primer bate del lineup, además cada día defiende mejor.

Cuando Boston gozaba de una ventaja de dos carreras Thompson decidió vivir su primera gran noche en la MLB. El rookie de Chicago, que no llega a la docena de partido jugados, dio la victoria a los White Sox con tres impulsadas y una anotada.

Miércoles 26 @ Chicago White Sox (Victoria, 3-0).
Sorprendente actuación de
Porcello en su regreso.
Después de un mes lesionado Rick Porcello volvía. El pitcher ha sido una de las grandes decepciones de la temporada, pero en esta apertura se reivindicó. Siete entradas, cinco hits, cinco ponches y ninguna carrera. El bullpen también funcionó a la perfección y el partido se cerró sin una sola carrera en contra.

Chris Sale también se hizó fuerte en el montículo de los South Siders. Durante las siete entradas que estuvo lanzando los Red Sox no consiguieron acercarse al home, pero todo cambió cuando salieron los relevistas. A Bob Lemon, entrenador de los White Sox durante los setenta, se le atribuye la siguiente frase: "He llegado a la conclusión que las dos cosas más importantes en la vida son: los buenos amigos y un buen bullpen". Podemos afirmar que los de Chicago no tienen de lo segundo. 

En las dos últimas entradas toda la labor realizada con mimo por Sale se vino abajo. Un home run de Travis Shaw le daba la victoria a Boston.

Viernes 28 @ New York Mets (Victoria, 6-4).
El partido empezó con un bonito duelo desde del montículo. Owens y Harvey daban dos aperturas de calidad que lamentablemente duraron demasiado poco. El prospecto de Boston llegó hasta el principio de la sexta entrada concediendo cinco hits, dos carreras (una por fallo de Castillo en el jardín derecho) y seis ponches. El ace de los Mets se lució, y cuando fue sustituido había cedido únicamente dos singles y un walk.

La trabajada ventaja de dos carreras obtenida por los Mets se vino abajo en cuanto el bullpen asumió protagonismo. Ortiz y Bradley castigaron a Logan Verret con dos cuadrangulares que daban la vuelta al marcador. El ataque de Nueva York no encontró respuesta, y es que la ofensiva de los locales recordó a la de la primera mitad de la temporada, muy lejos de los cuarenta y tres homers que acumulan en el mes de agosto.

Swithart llega al home tras batear el little league homer que dio
a los Red Sox una ventaja de 4-3 en la 10a entrada.
A pesar de que los Mets solo conectaron dos hits desde la sexta entrada hasta el final del partido el bullpen de los Red Sox se encargó de alimentar las esperanzas de un City Field entregado a su equipo. Con las bases llenas Ogando daba un boleto (el tercero en 0.1 IP) que permitía a Céspedes llegar al home y empatar el partido. Ya en la décima entrada, y después de que Boston hubiera logrado una ventaja de 6-3, fue Tazawa el que jugó a la ruleta rusa. El relevista de los Red Sox volvió a cargar las bases a golpe de walk y cedió otra carrera más a Tejada. Cuando en Queens se soñaba con la remontada un globo de Céspedes atrapado por Betts ponía fin al primer partido de la serie.

Sábado 29 @ New York Mets (Victoria, 3-1).
Nada tuvo que envidiar el cara a cara entre deGrom y Kelly al sostenido entre Harvey y Owens el día anterior. Al igual que el viernes el pitcher de los Mets no contó con el respaldo de su ofensiva. El abridor únicamente permitió dos carreras y lanzó hasta diez strike outs en seis entradas. Desafortunadamente los bates de Nueva York estuvieron flojos, conectaron cinco imparables y solo colocaron a tres jugadores en posiciones de anotación.

Las pizarras estuvieron a cero hasta la sexta entrada, momento en que Sandoval y Betts dieron una ventaja de dos carreras a los Red Sox. El 3B venezolano ha sido muy criticado durante toda la campaña, pero su rendimiento está manifestando cierta mejoría recientemente. Es cierto que aun se muestra desacertado con el bate, pero su defensa, nefasta durante toda la temporada, esta pareciéndose a la de otros años. En la entrada siguiente Betts lograba un solo homer y situaba el 3-0 en el marcador.

La tímida reacción de los Mets fue una única carrera. Es una plantilla con gran pitcheo, especialmente en la rotación,  pero que encuentra enormes dificultades a la hora de anotar. Es el décimo sexto equipo de las Mayores en número total de carreras anotadas, lo que no parece un dato catastrófico, pero está entre los diez últimos en promedio de bateo, embasamiento, slugging y bases robadas. Si quieren desempeñar un buen papel en la post temporada deben esperar que Wright y Céspedes den lo mejor de si.

Domingo 30 @ New York Mets (Derrota, 4-5).
Cuando estaban a punto de ser barridos por uno de los peores equipos de la MLB los Mets tiraron de orgullo. Esta vez el lineup de Nueva York estuvo correcto, especialmente el veterano Michael Cuddyer, que con tres hits, dos carreras y una impulsada fue clave.

Los primeros en golpear fueron los Amazin'. En la segunda entrada el propio Cuddyer anotaba una carrera tras un single de Syndergaard. Hasta la sexta no volvió a haber movimiento en los marcadores. Y en ese momento sería David Ortiz quien con un doble homer daría una ventaja temporal a los Red Sox.

Miley, que completó un partido bastante discreto, no pudo imponer su ley desde el montículo. Permitió mucho contacto y los bateadores de los Mets, más aguerridos que en los días anteriores, aprovecharon la concesión. Una serie en la que se sigue haciendo patente la progresión de los Red Sox y que hace que esa sonrisa de tontos de la que hablábamos al principio de la entrada se haga un poquito más evidente.

domingo, 9 de agosto de 2015

Semana 27 julio-2 agosto.

¡Fichajes! ¡Fichajes! Este es el grito con el que las criaturas de los bleachers acosan a sus GM en estos últimos días de julio. Incluso en Boston, donde la temporada esta más que perdida hay quien brama por Cole Hamels, Carlos Gomez, A. J. Ramos, Tyson Ross o Craig Kimbrel.

El rendimiento de Castillo está siendo
muy inferior a los esperado.
Seamos sinceros lo que los Red Sox deben hacer de aquí a final de temporada es probar las piezas que ya se tienen en el roster. Ver si los fichajes de relumbrón empiezan a encajar mejor, intentar recuperar anímicamente a gente como Porcello o Joe Jelly, darles entradas a los pitchers jóvenes como Rodriguez, Owens o Johnson, probar a Castillo, recuperar a Christian Vazquez, intentar que Swithart mejore al bate y dejar que Betts, Bogaerts y Holt sigan creciendo. En diciembre ya se tomaran decisiones trascendentales. Ya se verá que es lo que se queda en la franquicia, que se debe fichar y que es lo que se puede traspasar.

En lo meramente deportivo decir que esta semana se abre con una serie de cuatro partidos contra los Chicago White Sox y se termina con una de fin de semana contra los Rays. Los de la ciudad del viento se encuentran algo descolgados de las posiciones de cabeza, soñando con la posibilidad de enganchar una de las wild card. Situación similar es la de los Rays, a priori parecen lejos de la post temporada, pero en una AL Este tan igualada una buena racha vuelve a meterte de nuevo en la pomada.

Lunes 27 vs Chicago White Sox (Derrota, 8-10).
Joe Kelly volvió a abrir un partido para los Red Sox y adivinen lo que paso. Un single, un error de fildeo, un bolazo al bateador, un doble y dos triples antes de conseguir poner a alguien out. En la mitad de la primera entrada Chicago ya tenía una ventaja de cuatro carreras.

Pero Ortiz llegó al rescate. Big Papi pegó un doble homer (el vigésimo HR de la temporada y y el cuarto en los últimos cuatro partidos) para acercarse a los White Sox. En la segunda entrada una serie de hits de Castillo, Hanigan y Betts volvían a poner la igualada. La desafortunada actuación de Kelly llegó a su fin en la cuarta entrada, cuando después de conceder una carrera más John Farrell lo sustituyó por Breslow.

Sorprendentemente los Red Sox llegaron a tomar la delantera y a disfrutar en un par de ocasiones de ventajas de una carrera. Pero el buen partido de Eaton, Cabrera y Sanchez, así como la notable actuación del bullpen, hizo posible que los White Sox acabaran llevándose el partido.

Martes 28 vs Chicago White Sox (Derrota, 4-9).
El día en que el dorsal 45 de Pedro Martinez era retirado Wade Miley decidió hacer recordar al público de Fenway que cualquier tiempo pasado fue mejor. En la arena del montículo se había grabado un 45 para recordar el lugar en que Pedro se hizo inmortal. Miley se encargó de pervertir este pequeño santuario con una primera entrada terrorífica. Un walk, un single y tres dobles para encajar hasta cinco carreras.

El poder de bateo de los Red Sox hacía creer en la remontada gracias a un doble homer de Sandoval, pero en la sexta entrada todas las opciones se iban al traste. Un hit de Abreu que tenía pinta de ir a convertirse en home run fue atrapado in extremis por Betts, que por la inercia de la carrera golpea contra la valla del bullpen y aterriza de espaldas tras una espectacular vuelta de campana. Al chocar con el suelo el outfielder de Boston suelta la pelota. Tras una serie de revisiones los árbitros deciden conceder el cuadrangular que daba a los White Sox una ventaja de 2-7. Además la jugada supuso la lesión de Betts y su inclusión en la DL durante al menos siete días.

Betts cae en el bullpen en la que podría haber sido la jugada del año.
Masterson sustituyó a Miley con idéntica mala fortuna. Permitió dos carreras más con un homer de Soto incluido. En la última entrada los Red Sox anotaron dos entradas de cara a la galeria.

Miércoles 29 vs Chicago White Sox (Derrota, 2-9).
Tercera entrega de Terror en la Lomita con Rick Porcello como artista invitado. En las dos entradas que duró su actuación logró diez hits, un walk, dos homers y seis carreras. Si alguien tiene alguna duda sobre lo que es una mala rotación que se ponga las dos primeras entrada de los últimos tres partidos de Boston.

El primero en salir desde el bullpen fue Craig Breslow, que consiguió parar la masacre y lanzar dos entradas de calidad sin ningún hit y con tres strike outs. Sus relevos fueron Layne y Ogando, que encajaron tres entradas más.

La única buena noticia para los Red Sox fue la cierta recuperación que se está viendo en un Napoli que llevaba fatal las últimas seis o siete semanas. El 1B fue el protagonista ofensivo de Boston al impulsar una carrera de Bogaerts y lograr un home run. En los últimos días, y tras el traspaso de Victorino, se está especulando con la posible salida de Napoli. A pesar de que el jugador ha expresado el deseo de quedarse hay algunos equipos interesados, especialmente los Pirates, que ven en él un bate de garantías que puede llevar experiencia al vestuario.

Jueves 30 vs Chicago White Sox (Victoria, 8-2).
Después de varios partidos rindiendo a muy mal nivel a los Red Sox les tocaba bailar con la más fea en el último choque de la serie. Chris Sale, el mejor hombre de la rotación de los White Sox, era el encargado de abrir. El pitcher zurdo acumula un más que digno 3.20 de ERA, pero donde realmente sobresale es en los strike out, donde es el segundo jugador más destacado de las Mayores con 177 ponches. Para poner las cosas un poco más difíciles y completar el poker de partidos encajando carreras en la primera entrada Steven Wright cedió un doble homer a Abreu con el encuentro recién empezado.

En esa misma primera entrada Bogaerts corrió muy bien entre las bases para acabar llegando al home tras un hit de Ortiz. Ambos pitchers supieron sobreponerse a su mal inició y entre la segunda y la quinta hicieron lanzamietos de calidad. De hecho Wright consiguió aguantar hasta la séptima entrada sin conceder ni una carrera más. Cole no correría la misma suerte.

En la quinta entrada los Red Sox anotaron dos carreras similares que les dieron ventaja. En la primera pego Ramírez para que anotara Holt, mientras que en la segunda Ortiz golpeó desde el cajón para que Bogaerts marcara. La confirmación de la victoria vendría en la siguiente entrada, donde antes de ser sustituido Cole permitió cuatro carreras más. Castillo pondría la guinda con un homer.

Viernes 31 vs Tampa Bay Rays (Victoria, 7-5).
Por fin llegó el final del período de traspasos. Como era de esperar los despachos de Fenway no se volvieron locos y a la incorporación de Josh Rutledge por Victorino únicamente se añadió la de los relevistas Ryan Cook, procedente de los A's,  y Jean Macho de los Giants.

Eduardo Rodriguez empezó algo dubitativo el primer partido contra los Rays. Permitiendo más hits de la cuenta y lanzando hasta cuatro walks. Las imprecisiones se dieron también en el montículo de los de Florida, lo que provocó que al final de la tercera entrada el partido fuera empate a tres.

Una de las actuaciones más destacadas de los Red Sox fue la Jackie Bradley. El outfielder está volviendo a entrar en juego con buenas intervenciones en defensa, no obstante su rendimiento en el cajón debe mejorar si quiere tener más opciones.

En séptima entrada, después de que una carrera de Holt hubiera dado una ventaja mínima a los Red Sox, los Rays se pusieron por delante en el marcador. Los malos lanzamientos de Ross y Tazawa, unidos a un mal catch de Swithart, permitieron que Butler y Mahtook llegaran al home. La reacción de Boston no se haría esperar. Un doble home run de un Napoli resucitado marcaba el camino de una victoria que sería sellada por una carrera de Swithart en la octava entrada.

Sábado 1 vs Tampa Bay Rays (Victoria, 11-7).
Shaw batea su segundo homer.
El poder ofensivo desplegado en las primeras entradas hizó olvidar que el abridor de los Red Sox era Kelly. Buenos hits, buen movimiento entre bases y un homer de Shaw para llegar con un plácido 6-0 al inició de la cuarta. En este momento todo se espeso y hubo momentos de canguelo en Fenway. Se empezaron a permitir hits, bases extras muy fáciles y se produjeron varios errores de fildeo que llevaron a que Tampa anotara cuatro carreras.

Pero este era el día de Travis Shaw. En su décimo partido en las Mayores se echo el equipo a las espaldas y anoto otro home run más para completar una noche con 4 de 4 en el cajón, un walk, cinco carreras, tres RBI y los ya mencionados dos homers. Un siempre cumplidor Bogaerts y un Castillo, que parece ir encontrando su juego poco a poco, fueron los escuderos de lujo para sellar el 11-7 definitivo.

Domingo 2 vs Tampa Bay Rays (Derrota, 3-4).
Larry Johnson lo tiene claro.
El día se abría con una noticia que relegaba todo a un segundo plano. Larry Lucchino se va a final de temporada. El que será presidente y CEO hasta final de año lleva vinculado a la franquicia desde la llegada de John Henry en 2002. En estos años ha renovado Fenway Park, ha reestructurado el farm system de la organización hasta convertirlo en uno de los mejores de la liga, ha dado oportunidades a directivos jóvenes y ha ganado tres Series Mundiales.  Casi nada. Parece que su sustituto será Sam Kennedy, hombre de confianza del propio Lucchino.

Después de tres victorias consecutivas los Red Sox volvieron a pinchar. Y lo hicieron como acostumbran a hacerlo, permitiendo un home run en la primera entrada. Boston es ya el tercer equipo de la MLB que más homers en contra recibe. A pesar de este mal inicio los de Massachusetts le dieron la vuelta al marcador y consiguieron un 3-1 favorable gracias a los buenos turnos de Bogaerts, Ortiz y Ramirez.

Los Rays mejoraron su juego poco a poco para acabar dando la estocada definitiva en la octava entrada. Los dobles de Longoria y Cabrera daban una ventaja de una carrera que Boxberger se encargó de hacer más que suficiente. El cerrador de Tampa salvó su vigésimo sexto partido con tres strike outs.

PD: una vez más esta entrada llega con algo de retraso, es lo que tiene la azarosa vida de cronista aficionado.