Mostrando entradas con la etiqueta kansas city royals. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta kansas city royals. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de agosto de 2017

Serie 27 vs Royals. Ese ARTISTA llamado John Farrell.

28 julio vs Royals. L 2-4.
29 julio vs Royals. W 9-8.
30 julio vs Royals. L 3-5.

Hay quien dice que la obra artística debe nacer y morir en la cabeza del artista. Que lo verdaderamente puro y bello es la concepción en la mente del creador. Al plasmarlo, al convertir esa idea en algo material se pierde la esencia. El arte, que es una condición única del ser humano y que emana de la individualidad más absoluta, pierde toda su carga liberadora cuando se convierte en cuadro, estatua o poema.

Es muy probable que John Farrell sea un ARTISTA y no lo sepamos. Él, en su cabeza, ya ha visto a este equipo ganando 130 partidos y arrasando en los playoffs como nadie ha hecho nunca. Sabe como conseguirlo. Para él, el reto ya ha terminado. Como buen ARTISTA se lo guarda para sí mismo. Poner sobre el diamante todo eso que él ya ha visto sería una ofensa contra sus principio. Una traición a su condición de ARTISTA.

Farrell en pleno brote del Síndrome de Stendhal.

Farrell sabe como solucionar el horroroso .230/.296/.333 que los Red Sox tienen como línea de bateo desde el All Star. Sabe como se deberían correr las bases para sacar más ventajas. Sabe como gestionar el bullpen. Sabe como hacer que Porcello recupere sensaciones. Sabe como ayudar a Betts a ganar el MVP y hasta sabe como recuperar a Smith y a Thornburg de la lesión.

Mientras Farrell sigue negándose a compartir todo su arte con el mundo los Red Sox continuarán arrastrándose por la MLB. Contra los Royals volvieron a ser un equipo romo, sin carácter y que parece no disfrutar. Los bailes y sonrisas que veíamos en las caras de los outfielders después de cada victoria quedan lejísimos aunque eran la norma hace unas pocas semanas.

La única victoria de esta serie se produjo en las entradas extras, y la celebración fue patética. León, que hizo un slide espectacular para llegar al home, se quejaba de dolor en el brazo mientras un único compañero, Benintendi, no sabía si abrazarlo o interesarse por su estado. Nuñez, el impulsor de la carrera ganadora, escupía el polvo de talco que algún gracioso le había lanzado a la cara sin que nadie le felicitara por la victoria. Un hecho que ilustra bien ese extraño ambiente que se dice que hay en el vestuario.

Nuñez o el moderno Prometeo.
La llegada de Nuñez debe haber sido terrible para el ARTISTA Farrell. Solo cuatro partidos con los Red Sox y ya es el bate más peligroso del equipo. Farrell lo debe ver como una suerte de Prometeo que quiere sacar el arte de su cabeza y entregárselo al pueblo. Esperemos que otros se unan a su causa.

lunes, 29 de agosto de 2016

Los Royals no perdonan los fallos de los Red Sox.

Si algo ha caracterizado a los Royals en estos tres últimos años es que penalizan los errores y las dudas de los rivales de una forma extraordinaria. No tienen un gran ataque, su lineup no resulta especialmente terrorífico si se miran los nombres uno por uno, pero siempre acaban produciendo algo. El pitcheo solo tiene que aguantar el marcador y los bates, cuando huelan la sangre, atacarán.

A veces lo harán buscando el primer pitch del lanzador como si fuera el último, otras con una paciencia milimétrica que les permita conseguir una base por bolas. Son un equipo que rara vez permite un inning limpio a las defensas porque les guía un principio tan sencillo como cierto: si colocas a alguien en bases las posibilidades de que pasen cosas se multiplican. Si además ese alguien esta cerca del home todavía pueden pasar más cosas.

Los de Kansas se han llevado dos de los tres partidos frente a los Red Sox en dos entradas. Un mal primer inning de Wright en el juego inicial de la serie fue penalizado con cinco carreras de las que Boston no se pudo recuperar (el marcador final fue 6-3). En el tercer partido aprovecharon el sexto capítulo, cuando un Rodriguez cansado cedió su puesto a un bullpen lleno de dudas para anotar hasta ocho carreras.

Que los Royals salieran tan agresivos contra Wright no fue casualidad. El nudillero está firmando un gran año, su ERA de 3.18 y su presencia en el All Star lo demuestran, pero su talón de Aquiles están siendo los inicios de partido. En el primer capítulo está siendo especialmente vulnerable. Su ERA se eleva hasta el 5.48, cinco de los diez cuadrangulares que ha permitido han llegado en la entrada inaugural y el promedio con el que le batean pasa de un .228 a un .294. Ned Yost les debió decir a sus chicos que salieran enchufados y dispuestos a hacer daño. Eso hicieron.

Los Royals penalizaron las malas primeras entradas de Wright.
En el partido de ayer la victoria de Kansas llegó en la sexta entrada. Con los Red Sox ganando 2-4 Rodriguez empezó a dar señales de cansancio. Le costaba encontrar la zona de strike. Los bates de los Royals apostaron por la paciencia y consiguieron sacar ventaja. Hosmer lograba una base por bolas, Morales pegaba un doble con el conteo 3-1 a su favor y Perez conseguía otro boleto para cargar las bases. El partido terminaba para Rodriguez y el frágil bullpen de Boston tenía que salvar la situación.

El relevista elegido fue Barnes y el colapso fue total. La ofensiva de los Royals cambio de táctica. Olió las dudas del pitcher y decidió que lo ideal era ser agresivos. Los bates atacaron sistemáticamente los lanzamientos de Barnes y reventaron el partido. Escobar impulsó una carrera en el segundo pitch del relevista y Mondesi conectó un triple en el primer lanzamiento que recibió. Kansas había dado la vuelta al partido y la serie era suya.

Los Red Sox siguen combinando rachas impresionantes en las que parecen favoritos a todo con momentos de caraja en los que pierden tres o cuatro partidos seguidos. De ganar diez de doce hace una semana han pasado a perder cuatro de los últimos cinco. El liderato de la división parece que se resolverá en los duelos directos contra los Blue Jays (quedan seis), mientras que la wildcard parece asegurada salvo debacle monumental en septiembre.

jueves, 19 de mayo de 2016

Serie 13 @ Royals.

Martes 17 mayo. Red Sox 4-8 Royals.

La serie empezó un día tarde. Así lo decidió la lluvia. Esa inesperada jornada de descanso funcionó como un cortafuegos. La ofensiva de los Red Sox, que venía de anotar 73 carreras en siete partidos, se secó. Solo Travis Shaw, con tres hits y un cuadrangular, mantuvo el nivel.

Ventura aguantó el tirón para los Royals. Su apertura no fue excelsa pero si efectiva. Permitió "solo" cuatro carreras en cinco entradas y dejó a su equipo por delante antes de que los relevistas tuvieran que subir al montículo. Si hay una unidad fiable en las Mayores esa es el bullpen de Kansas. No desperdician una ventaja, ni siquiera contra los bates más calientes del momento.

Porcello fue el encargado de abrir para Boston. No se le puede culpar de la derrota pero no trasmitió nada. Ni fu ni fa. Después de un gran mes de abril lleva un par de partidos algo fríos. El bullpen tampoco tuvo su noche. Entre Layne y Koji terminaron de perder el juego.

Miércoles 18 mayo. Red Sox 2-3 Royals.

En el primer partido del día vivimos un gran duelo de pitcheo. Kennedy estuvo soberbio para los Royals. En las cinco entradas largas que aguantó en la lomita dominó perfectamente a los Red Sox. Encajó solo dos carreras y poncho a nueve bateadores. Contó además con la inestimable ayuda de su defensa. Tanto Dyson en los jardines como Escobar en el infield estuvieron especialmente inspirados.

Wright volvió a brillar para los Red Sox. Lanzó su segundo partido completo de la temporada y solo cedió tres hits. El problema fue que enfrente estaban unos Royals que recordaron a su mejor versión del 2015. Maximizaron esos tres imparables y los convirtieron en tres carreras.

El único pero que se le puede poner a Wright este 2016 son las primeras entradas. Contra Royals volvió a sufrir en el primer episodio, donde cedió dos anotaciones. De momento el ERA del nudillero esta temporada es de 2.52 y solo le están bateando para .202. Pero si nos centramos en el primer inning vemos como su ERA se va hasta el 7.88 y el promedio de bateo al .375. Es como si empezara frío los partidos.

Miércoles 18 mayo. Red Sox 5-2 Royals.



En el segundo partido del día Price salvó los muebles y Boston evitó la barrida. Creo que podemos decir sin miedo que el zurdo lanzó su mejor apertura de la temporada. Su cifra de strikeouts fue discreta, cinco, pero en todo momento llevó el ritmo del partido. Se fue hasta la octava entrada, solo dio un boleto, y no dejó que la ofensiva de los Royals encontrara ese smallball en el que se siente tan cómoda.

Los bates de los Red Sox, muy limitados por la defensa y los lanzadores de Kansas en los partidos anteriores, volvieron a aparecer. Bradley Jr. abrió la lata con un solitario home run que prolongaba su racha de partidos consecutivos con hits a los 24. Betts también golpeaba con poder, otro cuadrangular que ponía el 2-0 en el marcador. El resto de la ofensiva fue cosa de Vazquez. El boricua demostró que es algo más que un buen catcher defensivo. Conectó dos hits y remolcó tres carreras.

lunes, 24 de agosto de 2015

Semana 17- 23 agosto.

El azar ha querido que escasos tres días después de conocerse el cáncer de John Farrell los Red Sox se enfrenten a los Cleveland Indians. En el equipo de Ohio es donde Farrell rindió mejor como lanzador, y es también en la tribu donde conoció a Terry Francona.

Ambos jugadores se hicieron entrenadores tras el retiro y formaron parte del staff, con Terry como manager y John como pitching coach, que llevó a los Red Sox a ser campeones de las Series Mundiales del 2007. Farrell dejó los Red Sox en el 2010 para estrenarse como manager al Norte de la frontera, mientras que Francona continuó al frente de Boston hasta el 2011. En el 2013 ambos volvieron a entrenar. Francona se decidía por los Indians al mismo tiempo que Farrell volvía a Nueva Inglaterra para volver a coronar a los Red Sox como campeones del mundo.

Esta semana, después de ser compañeros y rivales en los banquillos, se van a ver como amigos. Aprovechando su estancia en Massachusetts para la serie contra los Red Sox Francona ha manifestado que acompañará a Farrell en la primera sesión de quimio que este reciba. "Hay un puñado de gente que no solo son tus amigos por el béisbol, sino más allá del béisbol. John es uno de ellos," ha declarado el entrenador de los Indians.

Después de la serie de tres partidos contra los Indians toca disfrutar, pero del rival, no de los Red Sox. Los Kansas City Royals llegan al 4 de Yawkey Way. A pesar de haber jugado las Series Mundiales el año pasado los de Missouri son la gran sorpresa de este 2015. Nadie daba un duro por ellos después de una temporada pasada donde ya llegaron bastante lejos, además las bajas sufridas durante el invierno los hacía, a priori, un equipo más débil. Nada de eso, segundo mejor equipo de la MLB, solo superados por sus vecinos de San Luis, a los que andan pisando los talones. Un equipo que hace todo bien. Batean, corren, roban y son sostenidos por buena rotación, una gran defensa y un bullpen espectacular.

Por otro lado comentar que últimamente se ha escuchado un rumor bastante raro. Los Dodgers estarían interesados en De Aza. Debe ser que como no tienen casi jugadores necesitan alguno más en el que malgastar el dinero.

Lunes 17 vs Cleveland Indians (Derrota, 2-8).
Lo más destacado de este partido era el debut de Matt Barnes como abridor. El pitcher viene siendo un habitual desde el pasado septiembre, pero su papel había sido siempre el de relevista. Su primera apertura duró solo cinco entradas y dejó mucho que desear a pesar de los siete strikeouts. Todo lo contrario sucedió en el montículo de Cleveland, donde Salazar solo concedió cuatro hits y una carrera.

Shaw está firmando un gran mes
de agosto: .434, 12RBI y 5HR
La cosa fue favorable para los Red Sox hasta la cuarta entrada. Un homer de Shaw daba ventaja y Barnes trasmitía buenas sensaciones logrando seis ponches en tres entradas. En la parte alta de la cuarta es cuando vino la reacción de los Indians. En primer lugar Almonte impulsaba la carrera de Brantley para restaurar las tablas. Luego vendrían una serie de buenos hits y un walk que permitía llenar las bases y anotar cuatro carreras más. El brazo de Barnes, acostumbrado a uno o dos innings, se acabó por venir abajo.

Santana acababa por amargarle la noche al lanzador de Boston con un home run que hacía inminente la llamada al bullpen. El elegido fue Hembree, que recibió un nuevo cuadrangular del primer bate al que se enfrentó. Un lunes de resaca para lo bateadores de los Red Sox después de la borrachera ofensiva del fin de semana.

Martes 18 vs Cleveland Indians (Victoria, 9-1).
El mal inició de Bauer lastró a su equipo. El joven pitcher concedió cinco carreras en menos de dos entradas. Demasiado botín para un Eduardo Rodríguez que supo administrar la ventaja.

En la primera entrada Los Red Sox se adelantaban gracias a una remolcada de Ortiz. Bid Papi empezó la temporada con bastantes dudas, pero poco a poco está recuperando las sensaciones. Antes del All Star su promedio era de .231, desde entonces el dominicano está en .342. En la segunda los de Boston seguían imponiendo su ley desde el cajón. Un doble de Betts impulsaba las carreras de Shaw, Catillo y Swithart. Poco después el propio CF llegaba al home gracias al hit de Holt.

Los Indians buscaron soluciones en sus relevistas, pero lo único que encontraron fueron más hostilidades. Ni Crockett, ni Webb, ni Adams, ni Manship. Hasta dieciseís hits conectó la ofensiva de los Red Sox, siempre respaldada por Rodríguez. El venezolano estuvo ocho entradas sobre el montículo y tan solo cedió una carrera, fruto de un cuadrangular de Brantley.

Por cierto, el día se cerró con una noticia menor: Dave Dombrowski fue nombrado nuevo presidente de Operaciones Beisbolísticas de los Red Sox. Al mismo tiempo Ben Cherington decidía abandonar la organización.

Miércoles 19 vs Cleveland Indians (Victoria, 6-4).
El nuevo Presidente de Operaciones "charla" con John Henry en el
partido entre Red Sox e Indians. ¡Vaya rollo estas contando Dave!
A golpe de home run. Así es como los Red Sox consiguieron la victoria en el último partido de la serie contra los Indians. Los nueve ponches conseguidos por Kluber no doblegaron a unos Red Sox consagrados a la potencia de bateo.

El partido empezaba con una duda: con Betts y Bogaerts fuera del lineup por descanso quién iba a liderar el ataque de Boston. La respuesta no tardó en llegar. En la segunda entrada Ortiz lograba un homer. En el siguiente turno de bateo Shaw repetía ante la cara de pasmo del ace de Cleveland. Como ya hemos dicho Kluber no firmó un mal partido, solo concedió seis hits, el problema es que cuatro de ellos fueron cuadrangulares.

En la cuarta los encargados de penalizar con abusivos resultados los fallos del pitcher fueron Bradley y Hanigan, que con otros dos homers (el de Bradley además impulsó las carreras de Castillo y Sandoval) consecutivos daban a los locales una ventaja de 6-0.

Con el partido agonizando el bullpen de los Red Sox se las arreglo para poner algo de tensión a las dos últimas entradas. Layne y Machi cedieron tres carreras en la octava, pero Tazawa cumplía en su rol de cerrador y permitía a Boston adjudicarse una victoria de 2-1 en la serie.

Jueves 20 vs Kansas City Royals (Victoria, 1-4).
Los Royals se quedaron secos. Siete contundentes entradas lanzadas por Miley y un buen hit de Hanigan sirvieron para dar la tercera victoria consecutiva a los Red Sox. Los de Missouri decepcionaron y en ningún momento estuvieron cómodos.

Ya en la primera entrada se veía que el partido no iba a deparar muchas alegrías para Kansas. Después de conceder dos hits y un walk Danny Duffy volvía a lanzar cuatro bolas para permitir la primera carrera de los Red Sox. El pitcher de los líderes de la Americana estuvo errático y poco decidido en las cinco entradas que aguantó en la lomita. Es cierto que no se puede hablar de una actuación horrible, pero trasmitió muy poca seguridad y eso repercutió en sus compañeros.

La ventaja de Boston aumentó hasta el 4-0 en la tercera. Hanigan lograba impulsar dos carreras y anotar otra aprovechando un triple de Bradley. La ofensiva de los Royals, con seis hits y solo tres jugadores en posición de anotar, estuvo lejos de su nivel. Hosmer, que promedia .315, hizo cero de cuatro y la única carrera fue fruto de un homer de Moustakas.

Viernes 21 vs Kansas City Royals (Victoria, 2-7).
Por fin llegó el momento de Henry Owens. Después de tres aperturas reguleras el pitcher rompió y completó un muy buen partido. Ocho entradas, cuatro hits, un walk y dos carreras. La buena actuación del novato de los Red Sox se vió respaldada por una fantástica línea de bateo que destrozó a Johnny Cueto.

Owens lanzó cuatro bolas en sus primeros cuatro lanzamientos y mandó a Alcides Escobar a la primera base. Viendo este mal inicio parecía que el partido iba ser un vía crucis de nueve estaciones en que cada pitcheo del prospect iba a ser una agonía. Nada más lejos de la realidad. Al final de la segunda entrada Boston ya ganaba 3-0 e iba camino de propinarle a Cueto una de las derrotas más duras de su carrera.

El ace de los Royals rindió lejos de su mejor nivel, pero la defensa tampoco contribuyó demasiado. Cain, Escobar y Orlando cometieron errores poco usuales que ayudaron a las carreras de los Red Sox. En Boston destacó Blake Swithart. El catcher, que se perfila como miembro del equipo ideal de novatos, consiguió cuatro hits, tres carreras y dos impulsadas.

Sábado 22 vs Kansas City Royals (Derrota, 3-6).
La lógica acabo por imponerse. Un equipo como los Red Sox les puede birlar uno, incluso dos partidos seguidos a los Royals, pero tres... Si ademas añadimos que Matt Barnes volvía a abrir para Boston la ecuación queda despejada antes de empezar.

En su primera apertura en la MLB Barnes dejó algunas dudas, en esta segunda oportunidad quedó patente que se adapta mejor al papel de relevista. Un balance muy pobre de ocho hits, cinco carreras, una base por bolas y solo dos ponches lo atestiguan. En la primera entrada Hosmer y Cain anotaron tras sendos singles y gracias a un doble de Morales. Pero el momento crítico de pitcher de Boston llegaría en la sexta entrada, cuando un triple homer de Pérez le mandaba al dugout.

Los Red Sox conseguirían anotar tres carreras en las últimas entradas, pero nunca inquietaron a los Royals.

Domingo 23 vs Kansas City Royals (Derrota, 6-8).
Partidazo en Fenway para cerrar la serie y la semana. No hubo un béisbol brillante pero la emoción supuraba en cada jugada. Impresionante la determinación y el temple de los Royals. Se movieron espectacularmente en los momentos críticos y cada día parecen más candidatos a repetir en las Series Mundiales.

Empezó pegando Boston gracias a un gran Jackie Bradley Jr. que brilló con el bate y con el guante. El outfielder impulsaba y anotaba en la segunda entrada para dar una ventaja momentánea a los Red Sox. El líder de la Liga Americana no tardaba en dar la vuelta al marcador. 2-4 con una gran aporte de Moustakas que terminó el día con tres hits, un homer, una carrera y cuatro remolcadas.

Hanigan atrapa la bola al tiempo que infante se lanza hacía el home.
Boston conseguía empatar con dos carreras en la sexta y tomaba el liderato en la séptima gracias a otra carrera y otra impulsada de Bradley. En la novena llegaba la locura. Infante era puesto out por Hanigan en las inmediaciones del home. Bogaerts se empanaba y desperdicia la oportunidad de poner fin al partido cuando un Escobar pasado de rosca tenía que volver a la segunda base porque la tercera estaba ocupada por un compañero. Con dos outs y la victoria en las mano de un Tazawa que estuvo horrible Hosmer impulsaba dos carreras para empatar a seis.

Unos grandes Royals que aprovecharon los errores del rival de forma superlativa acabarían por llevarse el partido sin necesidad de entradas extras gracias a un doble de Moustakas que permitió dos carreras más.

domingo, 21 de junio de 2015

Semana 15-21 junio.

Ben Cherington y John Henry a lo Jack y Rose.
Así empezaba la semana el Boston Globe.
Tras una semana desastrosa en la que se habían acumulado seis derrotas consecutivas contra Orioles y Blue Jays, dos rivales divisionales, los Red Sox se plantaban en el ecuador del mes de junio con todos los focos apuntando a John Farrell. La continuidad del entrenador se ponía en duda desde algunos medios porque todo lo que estaba saliendo mal empezaba a estropearse todavía más: tercer peor equipo de la MLB, último de la AL Este a unos siete partidos del líder, broncas entre coach y jugadores en el banquillo, desplome de Eduardo Rodriguez permitiendo nueve carreras en algo más de cuatro entradas (cuando en los tres partidos anteriores solo había permitido una). Una ambiente nada apropiado para una semana en la que se debía hacer frente a dos series complicadas: una interliga contra los Braves y otra contra unos más que poderosos Royals.

Lunes 15 vs Atlanta Braves (Derrota, 2-4).
Porcello abrió un partido en el que los nervios estaban a flor de piel, como se vio en un par de jugadas en las que bolas fáciles de atrapar a punto estuvieron de convertirse en hits por problemas de comunicación entre los jugadores de campo. Los Red Sox aguantaron hasta la cuarta entrada, momento en el que un robo de la segunda base por parte de los Braves hizo tambalear la confianza de un equipo desquiciado. El conjunto de Boston se siente tan inseguro que cualquier pequeña contrariedad se convierte en una montaña. Tras el robo de base de Freeman fallo de León en la recepción y error de Napoli en la primera base para situar el 0-3 en el marcador.

Después poco más. Carrera para los Braves en la séptima que fue respondida por un home run de Bogaerts. Y algo de emoción en la última entrada, donde un Sandoval que parece que va a mejor consiguió poner el 2-4 en el marcador.

Martes 16 vs Atlanta Braves (Victoria, 9-4).
Holt celebra su cycle en la tercera base.
Sin Ramirez por dolores en la espalda, sin Pedroia por problemas en la rodilla, con Wade Miley como
pitcher abridor después de su bronca con el entrenador y con una racha de siete derrotas consecutivas. Este era el panorama nada alentador de los Red Sox en su último partido en Fenway antes de una salida de siete días. Entonces apareció Brock Holt, una de las pocas noticias positivas que la franquicia de Boston ha tenido este año. Su polifacética condición a la defensiva (ha jugado en todas las posiciones posibles menos catcher y pitcher) se está viendo complementada por un importante peso en la ofensiva. Esta mejora tuvo premio el otro día, y es que el de Texas consiguió el primer cycle (una primera, segunda y tercera base más un home run en cuatro hits distintos) del equipo desde 1996. 

La gran actuación de Holt fue acompañada por un buen partido de Betts y Sandoval, con dos carreras para cada uno y tres y dos hits respectivamente. Además un Miley que se fue despedido entre aplausos logró ocho strikeouts en algo más de seis entradas. 

Miércoles 17 @ Atlanta Braves (Derrota, 2-5).
La primera complicación de los equipos de la Liga Americana cuando juegan fuera de casa contra escuadras de la Nacional es el tema del pitcher bateando. No obstante la cosa no empezó mal para Joe Kelly, que en la cuarta entrada con dos outs y dos strikes en su haber consiguió conectar una bola que supuso el quinto RBI de su carrera y una ventaja de 1-0 para los Red Sox. Ventaja que no duro mucho pues en la parte baja de la entrada Juan Uribe, el tercera base dominicano de los Braves, conseguía empatar. 

Mike Napoli, en horas bajas desde que fuera nombrado jugador de la semana a finales de mayo, lograba adelantar de nuevo a su equipo con un home run, pero en esa misma entrada Nick Markakis volvía a poner las tablas gracias a la segunda RBI de Ciriaco. 

En la séptima entrada John Farrell perdió los estribos. Un par de decisiones arbitrales dudosas resueltas en contra, incluida una cuarta bola con bases llenas que puso el 2-4 en el marcador, fueron protestadas airadamente y desembocaron en la expulsión del propio Farell, que tuvo que ver desde los vestuarios la última carrera de los Braves y el décimo octavo partido salvado por Jason Grilli esta temporada.

Jueves 18 @ Atlanta Braves (Victoria, 5-2).
Sin Pedroia, Napoli ni Sandoval en el line up fue de nuevo Brock Holt el que se echo el equipo a las espaldas. El 2B logro una carrera en la cuarta entrada después de un triple y otra en la sexta, donde Betts y Bogaerts también lograron anotar para dar una ventaja de 4-0 a los Red Sox.

Buchholz estaba controlando bien el partido desde el montículo hasta que llego el momento del porro al que Boston nos tiene acostumbrados. Golpeo rodado de Pierzynski que corre sin fe hacía la primera base pues su eliminación y el final de la entrada parece claro. El propio Buchholz recoge la bola y la lanza hacía Ortiz (que estaba jugando de 1B). Falta total de entendimiento entre los dos, resbalón de Ortiz y una par de carreras para los Braves.

Cuando los nervios volvían a aparecer entre los Red Sox quien sino Holt, que también estuvo muy acertado en la defensa, consiguió una carrera desde la primera base que hacía respirar a John Farrell y que servía para cerrar la serie con un 2-2 en el global.

Viernes 19 @ Kansas City Royals (Victoria, 7-3).
Buen partido de Eduardo Rodriguez contra el equipo que mejor porcentaje de bateo tiene en la MLB (.273). El pitcher venezolano lanzó 6.1 entradas con seis hits, una carrera y cinco strikeouts. No tuvo la misma suerte su compatriota Yohan Pino en su debut como abridor para lo Royals. Una muy mala segunda entrada en la que concedió cuatro hits y una base por bolas servía para que los Red Sox cogieran una ventaja de cinco carreras.

Los Royals, uno de los gallitos de la liga, estuvieron muy lejos de su nivel y no supieron reaccionar en ningún momento. En la quinta entrada home run para un Hanley Ramirez que poco a poco va recuperando al bate las buenas sensaciones de principio de temporada y que parece más cómodo en el jardín izquierdo.

En la séptima entrada Holt lograba su carrera de rigor en un partido algo más gris que los anteriores y en la octava y la novena Kansas anota sendas carreras para maquillar algo el resultado. Sin jugar un béisbol brillante los Red Sox consiguen una victoria en un campo muy complicado.

Sábado 20 @ Kansas City Royals (Derrota, 4-7).
Partido muy entretenido en el que hubo de todo. Pedroia volvía al lineup para intentar guiar a Boston a su tercera victoria consecutiva, y la cosa empezó bien. Home run de Betts (respondido por otro de Perez para los Royals) y carreras de Swithart, Holt y de nuevo el propio Betts para llegar a la mitad de la quinta entrada con una ventaja de 4-1. Fue providencial en este momento una gran jugada defensiva de Hosmer que atrapó una bola bateada por Sandoval (con Ortiz y Ramirez en las bases) y se lanzó a la primera base para poner fin a la entrada y permitir que comenzará la remontada de los de Missouri.
Ortiz protesta tras ser expulsado.

Los Royals no paraban de corretear entre las bases buscando robos (hasta tres logro completar Cain) y crispando los nervios de un inseguro Porcello que acabo por derrumbarse. El pitcher tiene un ERA de 5.61, entre los peores de la MLB, y en la prensa de Boston se echan las manos a la cabeza al ver su contrato: 82.5 millones en las cuatro próximas temporadas. Al final de la quinta entrada Kansas había dado la vuelta al marcador, 4-6, con carreras de Ríos, Infante, Escobar y Cain más un home run de Morales. Una vez más Boston se había dejado remontar un partido en el que tenía una ventaja clara.

Los Royals aún tendrían tiempo de anotar una carrera más y hacer algo más grande el agujero que unos Red Sox que cada vez se parecen más al Titanic tienen en su linea de flotación. La imagen de la impotencia fue la de David Ortiz, alma máter del equipo, encarándose con los árbitros tras ser expulsado.


Domingo 21 @ Kansas City Royals (Victoria 13-2).
Y los Red Sox sacaron el bate a pasear. Ocho dobles, dos triples y tres home runs para tomar un liderazgo más que claro, 13-0, el máximo de carreras que los de John Farrell han conseguido esta temporada. Se supone que ha esto es a lo que iba a jugar el equipo esta temporada. A pegarle absolutamente a todo, aunque los días en que lo ha hecho se pueden contar con los dedos de una mano (o de dos...). Solo han conseguido anotar ocho o más carreras en siete partidos (cuatro de ellos en los primeros quince días de competición) y con 289 carreras anotadas en toda la temporada se sitúan en el puesto décimo quinto de la MLB en este apartado, muy lejos de las 393 de los Blue Jays. Es cierto que el pitcheo del equipo está siendo muy malo, pero los bateadores también están muy lejos del nivel que se esperaba de ellos.

Sin embargo en este partido Wade Miley estuvo acertado desde la lomita. Acumula su segunda victoria consecutiva desde la discusión con Farrell y se pone con un récord de 7-6. Las dos carreras de los Royals son una mera anécdota, se anotaron en la novena entrada.

Una semana que empezó torcida termina más o menos bien, con un balance favorable de 4-3 y salvando dos salidas complicadas. Eso sí, no no engañemos, los Red Sox están a nueve partidos de la cabeza.