18 septiembre at Orioles. W 10-8.
19 septiembre at Orioles. W 1-0.
20 septiembre at Orioles. W 9-0.
Tiene que ser muy frustrante ser los Yankees. Los de Nueva York ganan partidos de una forma rotunda. Con la autoridad de un campeón. Su run difencial es el segundo mejor de las Mayores y los datos indican que debería liderar la AL Este con cierta comodidad.
No lo hacen porque los Red Sox se están encargando de que cada una de sus victorias este teñida de épica. Parece imposible, pero ante los Orioles Boston volvió a ganar dos encuentros en las entradas extras.
El primero de ellos fue "espíritu de la cucaracha" en estado puro. Baltimore llegó a coger una ventaja de cinco carreras. Se aprovecharon de otra mala apertura de Fister, al que parece que se le ha acabado la "suerte". Pero a Boston no le importó. Igualaron el marcador hasta en dos ocasiones y en el 11ª episodio fue Benintendi quien se encargó de sellar la victoria.
Al día siguiente todo fue bien distinto. Tanto Pomeranz como sobretodo Gausman se marcaron un partidazo. Las ofensivas estuvieron secas y apenas hubo corredores en circulación. El bullpen de Boston, que con Smith, Reed, Kelly y Kimbrel parece más que solvente, aguantó el tirón de forma excelente. No le pasó lo mismo a Brach. El relevista de Baltimore cargó las bases en la 11ª después de dar dos bases por bolas. Lo siguiente que lanzó fue un wild pitch que permitió que los Red Sox ganaran el partido sin necesidad de remolcar una sola carrera.
Ayer no hubo drama. Chris Sale no quiso. El ace salió a la lomita con una sola cosa en mente: lanzar los 13 strikes que le permitieran alcanzar los 300 en temporada regular. Lo logró. De esta manera se convierte en el primer pitcher de la Liga Americana en lograrlo desde que Pedro lo hiciera en 1999.
Con Sale en estado de gracia la ofensiva pudo flexionar los brazos sin muchas urgencias. Toda sale mejor sin presión y las carreras fueron llegando de forma natural. ¡Hasta Hanley consiguió aportar!
El tema de irse de forma recurrente a entradas extras refleja muy bien las virtudes y los problemas de este equipo. Una buena rotación, un bullpen espectacularmente profundo y una gran defensa en los exteriores son lo positivo. Un ataque nada fiable lo malo. Veremos como de lejos puede llevar esto a los Red Sox durante los playoffs.
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jueves, 21 de septiembre de 2017
lunes, 28 de agosto de 2017
Serie 33 at Indians y 34 vs Orioles. Miserias al descubierto.
21 agosto at Indians. L 4-5.
22 agosto at Indians. W 9-1.
23 agosto at Indians. W 6-1.
24 agosto at Indians. L 6-13.
25 agosto vs Orioles. L 3-16.
26 agosto vs Orioles. L 0-7.
27 agosto vs Orioles. L 1-2.
El jueves 24 por la mañana los Red Sox se las prometían muy felices. Habían ganado dos de los tres primeros choques en Cleveland y para el último tenían a Sale en la lomita. Todos lo contaban como una victoria. Pero el cántaro de la lechera se rompió. Sale volvió a ser ninguneado por los Indians. El pasado 1 de agosto 'La Tribu' le anotó siete carreras en cinco entradas, esta vez bastaron tres episodios para que el zurdo permitiera el mismo número de anotaciones.
El cántaro no solo se rompió, si no que generó una onda expansiva de proporciones bíblicas. Salir de Cleveland con un 2-2 no es mal botín, ser barrido por los Orioles en casa es una catástrofe. Que además suceda del modo en que sucedió es para dejar de confiar en este equipo. Creo que ya podemos decirlo sin miedo a equivocarnos: los Red Sox no son un aspirante. Jugaran en octubre, pero están muy verdes.
Ante Baltimore volvimos a ver todos los problemas crónicos del equipo que se habían mitigado ligeramente durante las dos últimas semanas. Los Red Sox tienen dificultades enormes para producir carreras. En el partido de ayer dejaron a trece jugadores en bases. La falta de poder, eso de lo que nos habíamos olvidado un poquito últimamente, se vuelve a hacer patente.
Baltimore tiene el tercer peor ERA de las Mayores. Su 4.82 solo es superado por Tigers y Reds. Pues bien, ante este equipo Boston solo pudo anotar cuatro carreras en tres partidos. Los dos primeros encuentros estuvieron marcados por el derrumbe del pitcheo. La sangría fue tan grande que hasta Mitch Moreland tuvo que lanzar.
Mientras los Red Sox se estrellaban contra el poco fiable pitcheo de los Orioles los Yankees aprovechaban. Hicieron los deberes con los Tigers y salvaron a un rival complicado como los Mariners. En siete días la distancia entre los dos equipos ha pasado de los 5 a los 3.5 juegos.
22 agosto at Indians. W 9-1.
23 agosto at Indians. W 6-1.
24 agosto at Indians. L 6-13.
25 agosto vs Orioles. L 3-16.
26 agosto vs Orioles. L 0-7.
27 agosto vs Orioles. L 1-2.
El jueves 24 por la mañana los Red Sox se las prometían muy felices. Habían ganado dos de los tres primeros choques en Cleveland y para el último tenían a Sale en la lomita. Todos lo contaban como una victoria. Pero el cántaro de la lechera se rompió. Sale volvió a ser ninguneado por los Indians. El pasado 1 de agosto 'La Tribu' le anotó siete carreras en cinco entradas, esta vez bastaron tres episodios para que el zurdo permitiera el mismo número de anotaciones.
El cántaro no solo se rompió, si no que generó una onda expansiva de proporciones bíblicas. Salir de Cleveland con un 2-2 no es mal botín, ser barrido por los Orioles en casa es una catástrofe. Que además suceda del modo en que sucedió es para dejar de confiar en este equipo. Creo que ya podemos decirlo sin miedo a equivocarnos: los Red Sox no son un aspirante. Jugaran en octubre, pero están muy verdes.
Ante Baltimore volvimos a ver todos los problemas crónicos del equipo que se habían mitigado ligeramente durante las dos últimas semanas. Los Red Sox tienen dificultades enormes para producir carreras. En el partido de ayer dejaron a trece jugadores en bases. La falta de poder, eso de lo que nos habíamos olvidado un poquito últimamente, se vuelve a hacer patente.
Baltimore tiene el tercer peor ERA de las Mayores. Su 4.82 solo es superado por Tigers y Reds. Pues bien, ante este equipo Boston solo pudo anotar cuatro carreras en tres partidos. Los dos primeros encuentros estuvieron marcados por el derrumbe del pitcheo. La sangría fue tan grande que hasta Mitch Moreland tuvo que lanzar.
Mientras los Red Sox se estrellaban contra el poco fiable pitcheo de los Orioles los Yankees aprovechaban. Hicieron los deberes con los Tigers y salvaron a un rival complicado como los Mariners. En siete días la distancia entre los dos equipos ha pasado de los 5 a los 3.5 juegos.
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Temporada 2017
lunes, 5 de junio de 2017
Serie 18 at Orioles. Salvando los muebles en Baltimore.
1 junio at Orioles. L 5-7.
2 junio at Orioles. L 2-3.
3 junio at Orioles. W 5-2.
4 junio at Orioles. W 7-3.
No era está una salida fácil. Y se complicó todavía más después de los dos primeros partidos. Los Orioles impusieron su ley y se hicieron con dos victorias a golpe de home run. Rodriguez, con problemas físicos antes de iniciar el primer partido y que terminó en la DL después del mismo, sufrió en sus carnes el poder de Trumbo, Davis, Jones y Schoop. Cuatro cuadrangulares contra los que poco pudo hacer la ofensiva de Boston.
La historia volvió a repetirse al día siguiente. Esta vez los encargados de castigar al pitcheo de los Red Sox fueron Machado y Smith. Un homer para cada uno al que hay que unir un doble de Kim y ya tenemos las tres carreras que le bastaron a Baltimore para hacerse con el partido. Los bates de Boston se solidarizaron con un Betts que está sumido en una crisis ofensiva brutal y se quedaron en cuatro insuficientes hits.
Con estas dos victorias los Orioles habían pasado a los Red Sox en la clasificación y tenían en su mano ampliar la ventaja y dejar a su rival muy tocado anímicamente. Entonces apareció David Price. En su segunda apertura de la temporada el zurdo solo concedió una carrera y tres hits y la ofensiva de Boston, que es un reflejo de los que hace Betts (2 de 5 con una anotada y una impulsada en este partido), consiguió producir lo suficiente para apagar el fuego. Una victoria tan importante como el respirar.
El último choque empezó de manera muy favorable para los Red Sox. Con dos carreras anotadas en la primera entrada y Sale en la lomita todo parecía coser y cantar. Pero al ace se le atragantó la parte baja del primer inning y los locales consiguieron ponerse una carrera por delante en el marcador. Sale, que se ha mostrado dominante durante la mayor parte de la temporada, ha tenido varias entradas "negras" a lo largo de estos dos meses de competición. 16 de las 27 carreras limpias que ha recibido se han producido en entradas en las que ha permitido dos o más anotaciones.
La producción ofensiva de los Orioles se limitó a esas tempraneras carreras. Mientras que dos homers de Benintendi y un error de Peña, receptor de Baltimore, permitían a Boston llevarse el partido y dejar la serie en tablas.
Antes de este partido los de Maryland tenían un balance de 17-8 en Cadmen Yards, lo que les convierte en uno de los conjuntos más fiables cuando juegan como locales. Teniendo esto en cuenta las dos victorias obtenidas por los Red Sox cobran todavía más valor.
2 junio at Orioles. L 2-3.
3 junio at Orioles. W 5-2.
4 junio at Orioles. W 7-3.
No era está una salida fácil. Y se complicó todavía más después de los dos primeros partidos. Los Orioles impusieron su ley y se hicieron con dos victorias a golpe de home run. Rodriguez, con problemas físicos antes de iniciar el primer partido y que terminó en la DL después del mismo, sufrió en sus carnes el poder de Trumbo, Davis, Jones y Schoop. Cuatro cuadrangulares contra los que poco pudo hacer la ofensiva de Boston.
La historia volvió a repetirse al día siguiente. Esta vez los encargados de castigar al pitcheo de los Red Sox fueron Machado y Smith. Un homer para cada uno al que hay que unir un doble de Kim y ya tenemos las tres carreras que le bastaron a Baltimore para hacerse con el partido. Los bates de Boston se solidarizaron con un Betts que está sumido en una crisis ofensiva brutal y se quedaron en cuatro insuficientes hits.
Con estas dos victorias los Orioles habían pasado a los Red Sox en la clasificación y tenían en su mano ampliar la ventaja y dejar a su rival muy tocado anímicamente. Entonces apareció David Price. En su segunda apertura de la temporada el zurdo solo concedió una carrera y tres hits y la ofensiva de Boston, que es un reflejo de los que hace Betts (2 de 5 con una anotada y una impulsada en este partido), consiguió producir lo suficiente para apagar el fuego. Una victoria tan importante como el respirar.
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| Catch de Bradley en el jardín central. |
La producción ofensiva de los Orioles se limitó a esas tempraneras carreras. Mientras que dos homers de Benintendi y un error de Peña, receptor de Baltimore, permitían a Boston llevarse el partido y dejar la serie en tablas.
Antes de este partido los de Maryland tenían un balance de 17-8 en Cadmen Yards, lo que les convierte en uno de los conjuntos más fiables cuando juegan como locales. Teniendo esto en cuenta las dos victorias obtenidas por los Red Sox cobran todavía más valor.
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Temporada 2017
viernes, 5 de mayo de 2017
Serie 9 vs Orioles.
1 mayo vs Orioles. L 2-5.
2 mayo vs Orioles. W 5-2.
3 mayo vs Orioles. W 4-2.
4 mayo vs Orioles. L 3-8.
Una series donde lo deportivo ha quedado a un lado y todo se ha centrado en eso que ustedes ya saben. Se ha hablado bastante del tema y tampoco tiene mucho sentido que aquí volvamos a abordar algo que ya está muy manido. Así que pasamos de los pelotazos derivados del affair Pedroia-Machado y de los lamentables insultos racistas a Adam Jones y nos centramos en lo deportivo. Insisto, no evito este tema por no tener importancia, que la tiene, sino porque ya se ha hablado largo y tendido de ello.
La gran protagonista de la serie fue la sintonía de Benny Hill. La famosa musiquilla estuvo presente en cada uno de los partidos y ayudó a amenizar cuatro choques donde los errores de fildeo, las malas decisiones a la hora de correr las bases y el desbarajuste beisbolístico fue algo generalizado.
Según la MLB los dos equipos "solo" cometieron diez errores en total, pero fueron alguno más. A esto hay que añadir una jugada donde Hanley y Benintendi acaban en la misma base, un robo del home por un lanzamiento de León a segunda para evitar un robo, Bogaerts atrapado entre bases pero salvándose en primera porque nadie cubría esa almohadilla, Ubaldo Jimenez saliendo desde el bullpen, Kyle Kendrick (con ERA de 6.00 en las Menores) abriendo un partido para los Red Sox... Un despropósito.
Las mejores noticas para Boston son que el pitcheo, a pesar de la baja de Wright para toda la temporada, parece cada vez más establecido y que Hanley parece estar entrando en calor. En los últimos siete partidos el bateador dominicano ha promediado .360 con cuatro cuadrangulares y siete carreras impulsadas.
Los lanzadores, por su parte, están rindiendo muy bien. Sale está siendo un auténtico espectáculo y es a día de hoy el pitcher más en forma de las Mayores. Porcello está cumpliendo y cada vez va a mejor. Rodriguez, a pesar de sus problemas de control, está dejando muy buen sabor de boca y está a un paso de ser un muy buen abridor. Mientras que Pomeranz, con todas sus limitaciones, parece un número cuatro de lo más solvente. La única duda (y no es pequeña) es quien llenará el hueco dejado por Wright hasta la vuelta de Price.
También el bullpen está rindiendo a gran nivel, especialmente Kimbrel. Después de un 2016 algo dubitativo está volviendo a ser el jugador dominante que fue en los Braves. Los Red Sox, ojo al dato, son el segundo equipo de la MLB con un ERA más bajo: 3.49. Quién hubiera dicho esto hace un año.
A la baja de Wright hay que añadir la de Hernandez. Esto aumenta todavía más el dolor de cabeza que está siendo la tercera base en los últimos años. Una de las posiciones con mayor producción en el béisbol actual es un agujero negro para los Red Sox.
2 mayo vs Orioles. W 5-2.
3 mayo vs Orioles. W 4-2.
4 mayo vs Orioles. L 3-8.
Una series donde lo deportivo ha quedado a un lado y todo se ha centrado en eso que ustedes ya saben. Se ha hablado bastante del tema y tampoco tiene mucho sentido que aquí volvamos a abordar algo que ya está muy manido. Así que pasamos de los pelotazos derivados del affair Pedroia-Machado y de los lamentables insultos racistas a Adam Jones y nos centramos en lo deportivo. Insisto, no evito este tema por no tener importancia, que la tiene, sino porque ya se ha hablado largo y tendido de ello.
La gran protagonista de la serie fue la sintonía de Benny Hill. La famosa musiquilla estuvo presente en cada uno de los partidos y ayudó a amenizar cuatro choques donde los errores de fildeo, las malas decisiones a la hora de correr las bases y el desbarajuste beisbolístico fue algo generalizado.
Según la MLB los dos equipos "solo" cometieron diez errores en total, pero fueron alguno más. A esto hay que añadir una jugada donde Hanley y Benintendi acaban en la misma base, un robo del home por un lanzamiento de León a segunda para evitar un robo, Bogaerts atrapado entre bases pero salvándose en primera porque nadie cubría esa almohadilla, Ubaldo Jimenez saliendo desde el bullpen, Kyle Kendrick (con ERA de 6.00 en las Menores) abriendo un partido para los Red Sox... Un despropósito.
Las mejores noticas para Boston son que el pitcheo, a pesar de la baja de Wright para toda la temporada, parece cada vez más establecido y que Hanley parece estar entrando en calor. En los últimos siete partidos el bateador dominicano ha promediado .360 con cuatro cuadrangulares y siete carreras impulsadas.
Los lanzadores, por su parte, están rindiendo muy bien. Sale está siendo un auténtico espectáculo y es a día de hoy el pitcher más en forma de las Mayores. Porcello está cumpliendo y cada vez va a mejor. Rodriguez, a pesar de sus problemas de control, está dejando muy buen sabor de boca y está a un paso de ser un muy buen abridor. Mientras que Pomeranz, con todas sus limitaciones, parece un número cuatro de lo más solvente. La única duda (y no es pequeña) es quien llenará el hueco dejado por Wright hasta la vuelta de Price.
También el bullpen está rindiendo a gran nivel, especialmente Kimbrel. Después de un 2016 algo dubitativo está volviendo a ser el jugador dominante que fue en los Braves. Los Red Sox, ojo al dato, son el segundo equipo de la MLB con un ERA más bajo: 3.49. Quién hubiera dicho esto hace un año.
A la baja de Wright hay que añadir la de Hernandez. Esto aumenta todavía más el dolor de cabeza que está siendo la tercera base en los últimos años. Una de las posiciones con mayor producción en el béisbol actual es un agujero negro para los Red Sox.
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Temporada 2017
lunes, 24 de abril de 2017
Serie 6 at Orioles.
21 abril at Orioles. L 0-2.
22 abril at Orioles. L 2-4.
23 abril at Orioles. W 6-2.
Se agudizan los problemas evidentes que los Red Sox están teniendo para anotar. A pesar del buen promedio de bateo y "embasado" la falta de poder está lastrando al equipo. Con ocho, Boston es de largo el combinado que menos homers pega de las Mayores. Moreland es el único bateador por encima del .500 en slugging y luego solo Betts y Benintendi pasan del .400. Se necesita que Hanley empiece a producir ya.
El párrafo anterior es lo que tenía escrito antes del último partido. Una entrada de ese juego y todo se fue al traste, me iba a tocar rehacerlo. Primero triple homer de Betts. De seguido otro de Hanley y aún hubo tiempo para que en el quinto inning Moreland pegará un tercero. Los ocho home runs que llevaba Boston se habían convertido en once. Definitivamente me iba a tocar rehacerlo. Entonces caí que si lo dejaba tal cual mi razonamiento cobraba todavía más fuerza. En el momento en que llegaron los homers los Red Sox se llevaron un partido.
Tampoco es cuestión de simplificarlo todo al tema de los cuadrangulares. Los 14 hits y las cuatro bases por bolas también ayudaron. Así como la apertura de Rodríguez, que volvió a poner de manifiesto que los Orioles van a sufrir mucho contra pitchers zurdos. De echo si este año hay alguna apertura de Sale frente a Baltimore no se la pierdan, podría ser un no hitter con 20 K's.
Una razón (o una excusa) sobre el irregular inició de la ofensiva podría estar en que por distintos motivos (lesiones leves, gripes, asuntos familiares...) los Red Sox no ha tenido aún continuidad en el lineup. Los nueve que jugaron en el Opening Day no han vuelto a coincidir en ningún otro partido. Una vez se consiga cierta estabilidad las cosas deberían empezar a funcionar.
El último partido de una serie suelen marcar mucho y en este caso nos deja con buen sabor de boca, pero no debemos olvidar que los dos primeros no fueron especialmente buenos. En su tercera aparición del 2017 Pomeranz lanzó su apertura más "esperable". Cinco entradas y un tercio con dos carreras. Ni un desastre ni una maravilla, sino lo que se espera de tu número cuatro o cinco. Lamentablemente la ofensiva estuvo desaparecida.
Wright, por su parte, es quien sigue sin trasmitir buenas sensaciones. En cuanto los Orioles empezaron a encararle de una forma agresiva se fue del partido. Cuatro carreras y dos homers en una entrada que no pudo ni terminar. En cuanto Price vuelva (si es que eso pasa) se le debería mandar a las Menores para que recupere confianza y ritmo. Su knuckleball no funciona, no rompe lo suficiente y los bateadores le están contactando muy duro.
22 abril at Orioles. L 2-4.
23 abril at Orioles. W 6-2.
Se agudizan los problemas evidentes que los Red Sox están teniendo para anotar. A pesar del buen promedio de bateo y "embasado" la falta de poder está lastrando al equipo. Con ocho, Boston es de largo el combinado que menos homers pega de las Mayores. Moreland es el único bateador por encima del .500 en slugging y luego solo Betts y Benintendi pasan del .400. Se necesita que Hanley empiece a producir ya.
El párrafo anterior es lo que tenía escrito antes del último partido. Una entrada de ese juego y todo se fue al traste, me iba a tocar rehacerlo. Primero triple homer de Betts. De seguido otro de Hanley y aún hubo tiempo para que en el quinto inning Moreland pegará un tercero. Los ocho home runs que llevaba Boston se habían convertido en once. Definitivamente me iba a tocar rehacerlo. Entonces caí que si lo dejaba tal cual mi razonamiento cobraba todavía más fuerza. En el momento en que llegaron los homers los Red Sox se llevaron un partido.
Tampoco es cuestión de simplificarlo todo al tema de los cuadrangulares. Los 14 hits y las cuatro bases por bolas también ayudaron. Así como la apertura de Rodríguez, que volvió a poner de manifiesto que los Orioles van a sufrir mucho contra pitchers zurdos. De echo si este año hay alguna apertura de Sale frente a Baltimore no se la pierdan, podría ser un no hitter con 20 K's.
Una razón (o una excusa) sobre el irregular inició de la ofensiva podría estar en que por distintos motivos (lesiones leves, gripes, asuntos familiares...) los Red Sox no ha tenido aún continuidad en el lineup. Los nueve que jugaron en el Opening Day no han vuelto a coincidir en ningún otro partido. Una vez se consiga cierta estabilidad las cosas deberían empezar a funcionar.
![]() |
| Machado se interesa por Pedey después de un slide que va a dar mucho que hablar. |
El último partido de una serie suelen marcar mucho y en este caso nos deja con buen sabor de boca, pero no debemos olvidar que los dos primeros no fueron especialmente buenos. En su tercera aparición del 2017 Pomeranz lanzó su apertura más "esperable". Cinco entradas y un tercio con dos carreras. Ni un desastre ni una maravilla, sino lo que se espera de tu número cuatro o cinco. Lamentablemente la ofensiva estuvo desaparecida.
Wright, por su parte, es quien sigue sin trasmitir buenas sensaciones. En cuanto los Orioles empezaron a encararle de una forma agresiva se fue del partido. Cuatro carreras y dos homers en una entrada que no pudo ni terminar. En cuanto Price vuelva (si es que eso pasa) se le debería mandar a las Menores para que recupere confianza y ritmo. Su knuckleball no funciona, no rompe lo suficiente y los bateadores le están contactando muy duro.
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jueves, 13 de abril de 2017
Serie 3 vs Orioles + partido suspendido vs Pirates.
11 abril vs Orioles. W 8-1.
12 abril vs Orioles. L 5-12.
13 abril vs Pirates. W 4-3.
Una serie de juegos donde la parte baja de la rotación de los Red Sox ha sido la protagonista. Pomeranz sorprendió para bien en el primer partido y demostró que el lineup de los Orioles, lleno de sluggers diestros, lo va a pasar muy mal ante abridores zurdos.
Wright fue un desastre en su apertura. Cuando las knuckleballs no bailan lo suficiente los pitchers nudilleros son muy vulnerables, especialmente contra pegadores como los de Baltimore. Ocho hits, cuatro homers y seis carreras en una entrada y un tercio.
Rodriguez empezó titubeante y tuvo problemas de control al otorgar hasta cuatro bases por bolas. Pero demostró que su brazo tiene magia. Lanzó ocho strike outs en cinco entradas y un tercio y da la impresión de que si corrige ciertos defectos puede ser muy bueno.
La ofensiva parece cada vez más enchufada. Después de las bajas de la semana anterior empieza a funcionar. Pedroia cumpliendo en el leadoff, Hanley y Moreland dando empaque en el medio y León y Young haciendo que el lineup se haga muy largo.
Bogaerts también está empezando a despertar (cinco hits en los últimos dos partidos). Benintendi, por su parte, se está mostrando muy paciente pero está logrando resultados. Apenas hace swings y a pesar de tener un promedio de bateo algo decepcionante se está embasando muchísimo. Solo queda que Mookie empiece con lo suyo.
12 abril vs Orioles. L 5-12.
13 abril vs Pirates. W 4-3.
Una serie de juegos donde la parte baja de la rotación de los Red Sox ha sido la protagonista. Pomeranz sorprendió para bien en el primer partido y demostró que el lineup de los Orioles, lleno de sluggers diestros, lo va a pasar muy mal ante abridores zurdos.
Wright fue un desastre en su apertura. Cuando las knuckleballs no bailan lo suficiente los pitchers nudilleros son muy vulnerables, especialmente contra pegadores como los de Baltimore. Ocho hits, cuatro homers y seis carreras en una entrada y un tercio.
Rodriguez empezó titubeante y tuvo problemas de control al otorgar hasta cuatro bases por bolas. Pero demostró que su brazo tiene magia. Lanzó ocho strike outs en cinco entradas y un tercio y da la impresión de que si corrige ciertos defectos puede ser muy bueno.
La ofensiva parece cada vez más enchufada. Después de las bajas de la semana anterior empieza a funcionar. Pedroia cumpliendo en el leadoff, Hanley y Moreland dando empaque en el medio y León y Young haciendo que el lineup se haga muy largo.
Bogaerts también está empezando a despertar (cinco hits en los últimos dos partidos). Benintendi, por su parte, se está mostrando muy paciente pero está logrando resultados. Apenas hace swings y a pesar de tener un promedio de bateo algo decepcionante se está embasando muchísimo. Solo queda que Mookie empiece con lo suyo.
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jueves, 18 de agosto de 2016
Serie 37 @ Orioles.
Los Red Sox venían de jugar un partido en Cleveland. Un encuentro que se debería haber disputado en abril pero que quedó aplazado por las malas condiciones climatológicas. El choque era una buena piedra de toque ya que tocaba enfrentarse a unos Indians que lideran la AL Central con cierta holgura y que se cuentan entre los principales candidatos a llegar a las finales del Nuevo Circuito. Boston se llevó el partido. 3-2. Un enfrentamiento vibrante en el que Pomeranz estuvo a la altura y los homers de Ortiz y Bradley dieron una victoria importantísima, sobretodo en lo moral.
Lo de Cleveland solo era el aperitivo de una semana que puede ser crucial. Después de la visita a los Indians tocaba medirse con los Orioles, rival directo de la división, y luego viaje a Detroit para disputar cuatro juegos contra uno de los aspirantes a wildcard.
Martes 16 agosto. Red Sox 5-3 Orioles.
Lo de Cleveland solo era el aperitivo de una semana que puede ser crucial. Después de la visita a los Indians tocaba medirse con los Orioles, rival directo de la división, y luego viaje a Detroit para disputar cuatro juegos contra uno de los aspirantes a wildcard.
Martes 16 agosto. Red Sox 5-3 Orioles.
Tal y como están las cosas la primera plaza de la División Este de la Liga Americana se va a decidir por un margen ridículo. Eso hace que los enfrentamientos entre los tres principales candidatos a ocuparla tengan cierto regustillo a octubre, aunque aún queden seis semanas para llegar a la post temporada.
Los Red Sox están teniendo ciertos problemas para sacar buenos resultados dentro de su división. Antes de este partido su récord era un simplón 22-22. Si nos fijamos en los enfrentamientos contra los dos equipos fuertes, Blue Jays y Orioles, nos encontramos con un mal 10-13. A esto hay que añadirle que los Orioles son el mejor equipo de la Liga en casa, solo habían perdido dieciocho partidos en Camden Yards. Aún con todo en contra los de Massachusetts fueron capaces de llevarse la victoria.
Rodriguez empezó imperial. El venezolano secó a los bates de Baltimore en las primeras entradas. Sus bolas rápidas elevadas se alternaron perfectamente con sliders y changeups bajas que resultaban indescifrables para la ofensiva de Maryland. En el quinto episodio, con ningún hit y siete ponches, tuvo que dejar el montículo. Parece que notó ciertas molestias en la rodilla y Farrell, con buen criterio, no quiso arriesgar.
La buena apertura de Rodriguez fue aprovechada por sus compañeros. Antes de que el pitcher dejará paso a los relevistas Betts pegaba un triple homer que ponía a los Red Sox por delante. Un bullpen que está dejando muchas dudas en las últimas semanas desperdiciaba la ventaja. Barnes estuvo bien en los dos primeros innings que lanzó, pero se fue en el tercero después de haber dado un single y un walk. Abad no supo lidiar con la complicada situación y al final de la séptima el partido volvía a estar empatado.
Entonces volvió a aparecer Betts. El jardinero pegó su quinto cuadrangular en tres días y conseguía el triunfo para Boston. Ojo a la temporada de Mookie Betts. Podría acabar con un promedio superior al .300, más de 30 homers, más de 30 bases robadas, más de 100 impulsadas y más de 100 anotadas. Casi nada.
Miércoles 17 agosto. Red Sox 8-1 Orioles.
Solo la lluvia pudo frenar al ataque de Boston. Con una buena salida de Price y unos bates que siguen abonados a los home runs los Red Sox consiguieron una "mini" barrida en la, hasta el momento, serie más importante del año. El choque apenas duró seis entradas y media. Fue suspendido en el medio de la séptima por el aguacero que caía sobre Baltimore.
A pesar del solitario cuadrangular de Davis en el segundo capítulo Price volvió a mostrarse muy sólido. Solo cedió cuatro hits y aguantó las seis entradas que duró el juego. Las malas actuaciones de principio de temporada están lastrando mucho sus números. Lo cierto es que si solo contabilizamos las últimas diecinueve aperturas del zurdo nos encontramos con un muy satisfactorio ERA de 3.37.
En ataque los Red Sox no perdieron el tiempo, trece hits y ocho carreras en siete innings lo demuestra. Los grandes protagonistas ofensivos de la noche fueron Bradley y León. Cada uno de ellos logró un doble homer que demuestra lo largo que puede hacerse el lineup de Boston. Una novena en la que cualquiera puede meterte en problemas.
Después de esta importantísima victoria toca viaje a Detroit. Si los Red Sox siguen así pueden "asegurarse" un puesto de wildcard esta semana.
Rodriguez empezó imperial. El venezolano secó a los bates de Baltimore en las primeras entradas. Sus bolas rápidas elevadas se alternaron perfectamente con sliders y changeups bajas que resultaban indescifrables para la ofensiva de Maryland. En el quinto episodio, con ningún hit y siete ponches, tuvo que dejar el montículo. Parece que notó ciertas molestias en la rodilla y Farrell, con buen criterio, no quiso arriesgar.
La buena apertura de Rodriguez fue aprovechada por sus compañeros. Antes de que el pitcher dejará paso a los relevistas Betts pegaba un triple homer que ponía a los Red Sox por delante. Un bullpen que está dejando muchas dudas en las últimas semanas desperdiciaba la ventaja. Barnes estuvo bien en los dos primeros innings que lanzó, pero se fue en el tercero después de haber dado un single y un walk. Abad no supo lidiar con la complicada situación y al final de la séptima el partido volvía a estar empatado.
Entonces volvió a aparecer Betts. El jardinero pegó su quinto cuadrangular en tres días y conseguía el triunfo para Boston. Ojo a la temporada de Mookie Betts. Podría acabar con un promedio superior al .300, más de 30 homers, más de 30 bases robadas, más de 100 impulsadas y más de 100 anotadas. Casi nada.
Miércoles 17 agosto. Red Sox 8-1 Orioles.
Solo la lluvia pudo frenar al ataque de Boston. Con una buena salida de Price y unos bates que siguen abonados a los home runs los Red Sox consiguieron una "mini" barrida en la, hasta el momento, serie más importante del año. El choque apenas duró seis entradas y media. Fue suspendido en el medio de la séptima por el aguacero que caía sobre Baltimore.
A pesar del solitario cuadrangular de Davis en el segundo capítulo Price volvió a mostrarse muy sólido. Solo cedió cuatro hits y aguantó las seis entradas que duró el juego. Las malas actuaciones de principio de temporada están lastrando mucho sus números. Lo cierto es que si solo contabilizamos las últimas diecinueve aperturas del zurdo nos encontramos con un muy satisfactorio ERA de 3.37.
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| Betts y León celebran una carrera. |
Después de esta importantísima victoria toca viaje a Detroit. Si los Red Sox siguen así pueden "asegurarse" un puesto de wildcard esta semana.
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Temporada 2016
viernes, 17 de junio de 2016
Serie 21 vs Orioles.
Martes 14 junio. Orioles 3- 2 Red Sox.
Los Red Sox se hipotecaron demasiado pronto. En la primera entrada Machado saludó a Fenway con un doble homer del que Boston nunca se recuperó. Un ataque que últimamente tiene problemas para producir fue dominado por Tillman. El pitcher se está moviendo en torno al 3.00 de ERA, algo poco esperado a principio de temporada.
Es cierto que los bates de los Red Sox fueron capaces de sacarle muchos lanzamientos al abridor de Baltimore, pero en siete episodios tan solo le anotaron una carrera gracias a un solitario cuadrangular de Bradley. Givens, el primer relevo de los Orioles, resultó ser más vulnerable de lo esperado. Se metió en problemas rápidamente y un Britton imperial debió salir a apagar el fuego con una sinker imbateable como principal argumento.
Price estuvo muy acertado tras ese tempranero bambinazo de Machado, pero como hemos visto sirvió de bien poco. La ofensiva no respaldó una gran tarde en la que el zurdo de Tennessee se fue hasta los ocho episodios y los once strikes. Parece que Price ha conseguido dejar atrás las dudas. Después de un mal inició y tras varios ajustes en su manera de lanzar empieza a dominar.
Miércoles 15 junio. Orioles 4-6 Red Sox.
Lo mejor del béisbol es que de un día para otro puedes pasar del pesimismo más absoluto al éxtasis total. El martes todo eran cara largas en Fenway. El miércoles solo había sitio para las risas y cachondeo. Hasta Hanley se unía a la fiesta que había montada en la grada al posar para los selfies de los aficionados. Pero la cosa se relajó tanto que el partido casi acaba en tragedia.
El choque se puso muy de cara para los Red Sox en las entradas iniciales. Después de una serie de buenos hits de los sospechosos habituales Hanley ponía la puntilla con un triple homer descomunal. A penas era el tercer episodio y Boston ya ganaba 0-6. La paliza parecía evidente, pero nunca llegó.
El testigo del ataque fue recogido una vez más por Steven Wright. El abridor volvió a reivindicarse y ayudado por un infield muy inspirado evitó que los Orioles entraran en el partido. Wright aguantó hasta la séptima entrada sin conceder carreras, pero su brazo acabó por resentirse y Baltimore sacó las garras. En décimas de segundo las sonrisas se congelaron y el miedo se hizo tangible en Fenway. Dos carreras en la séptima y otras dos en la octava no auguraban nada bueno. Afortunadamente los Red Sox tienen en este 2016 a un tío que se llama Craig Kimbrel.
Jueves 16 junio. Orioles 5-1 Red Sox.
Nada de nada. Un partido para olvidar. Un despropósito tras otro. Lo único positivo es que quedan tres partidos menos contra los Orioles. Ante los de Baltimore los Red Sox han cosechado un triste 6-8. La otra noticia esperanzadora es que hasta mediados de agosto no toca enfrentarse de nuevo a Machado, Jones, Davis y compañia.
La apertura de Rodriguez fue un desastre, pero eso no es ninguna novedad. No hay juego de Boston en el que uno confié en la capacidad de los lanzadores para ganar partidos. Incluso cuando Price o Wright suben a la lomita hay ciertas suspicacias. En su cuarta apertura Rodriguez volvió a estar mal. Parece evidente que tenía que haber lanzado más en las Menores, pero las urgencias por el mal rendimiento de la rotación hizo que se forzaran los plazos y a día de hoy lo único que tienes es otro pitcher que sirve de más bien poco.
En esta ocasión el ataque tampoco funcionó. Es cierto que la ofensiva patirroja está pasando por un mal momento, especialmente en la parte baja de la línea, pero en este partido hubo mucho de mala suerte. Los bates consiguieron contactos muy sólidos ante Wilson, pero la defensa lo atrapó todo. El abridor de los Orioles no estuvo tan dominante como puede parecer. Le pusieron muchas bolas en juego y de sus seis ponches tres fueron ante Castillo y León (ejem).
Otra nueva derrota contra un rival divisional, algo que está siendo un auténtico lastre para los Red Sox. Los de Boston amasan un 15-17 en enfrentamientos dentro de la AL Este. Orioles basa su liderato en un 16-12 y los Blue Jays, que ya están totalmente recuperados, tienen un 22-17. Así va a ser muy difícil clasificarse para jugar en octubre.
Los Red Sox se hipotecaron demasiado pronto. En la primera entrada Machado saludó a Fenway con un doble homer del que Boston nunca se recuperó. Un ataque que últimamente tiene problemas para producir fue dominado por Tillman. El pitcher se está moviendo en torno al 3.00 de ERA, algo poco esperado a principio de temporada.
Es cierto que los bates de los Red Sox fueron capaces de sacarle muchos lanzamientos al abridor de Baltimore, pero en siete episodios tan solo le anotaron una carrera gracias a un solitario cuadrangular de Bradley. Givens, el primer relevo de los Orioles, resultó ser más vulnerable de lo esperado. Se metió en problemas rápidamente y un Britton imperial debió salir a apagar el fuego con una sinker imbateable como principal argumento.
Price estuvo muy acertado tras ese tempranero bambinazo de Machado, pero como hemos visto sirvió de bien poco. La ofensiva no respaldó una gran tarde en la que el zurdo de Tennessee se fue hasta los ocho episodios y los once strikes. Parece que Price ha conseguido dejar atrás las dudas. Después de un mal inició y tras varios ajustes en su manera de lanzar empieza a dominar.
Miércoles 15 junio. Orioles 4-6 Red Sox.
Lo mejor del béisbol es que de un día para otro puedes pasar del pesimismo más absoluto al éxtasis total. El martes todo eran cara largas en Fenway. El miércoles solo había sitio para las risas y cachondeo. Hasta Hanley se unía a la fiesta que había montada en la grada al posar para los selfies de los aficionados. Pero la cosa se relajó tanto que el partido casi acaba en tragedia.
El choque se puso muy de cara para los Red Sox en las entradas iniciales. Después de una serie de buenos hits de los sospechosos habituales Hanley ponía la puntilla con un triple homer descomunal. A penas era el tercer episodio y Boston ya ganaba 0-6. La paliza parecía evidente, pero nunca llegó.
El testigo del ataque fue recogido una vez más por Steven Wright. El abridor volvió a reivindicarse y ayudado por un infield muy inspirado evitó que los Orioles entraran en el partido. Wright aguantó hasta la séptima entrada sin conceder carreras, pero su brazo acabó por resentirse y Baltimore sacó las garras. En décimas de segundo las sonrisas se congelaron y el miedo se hizo tangible en Fenway. Dos carreras en la séptima y otras dos en la octava no auguraban nada bueno. Afortunadamente los Red Sox tienen en este 2016 a un tío que se llama Craig Kimbrel.
Jueves 16 junio. Orioles 5-1 Red Sox.
Nada de nada. Un partido para olvidar. Un despropósito tras otro. Lo único positivo es que quedan tres partidos menos contra los Orioles. Ante los de Baltimore los Red Sox han cosechado un triste 6-8. La otra noticia esperanzadora es que hasta mediados de agosto no toca enfrentarse de nuevo a Machado, Jones, Davis y compañia.
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| Rodriguez deja el juego después de una mala apertura. |
En esta ocasión el ataque tampoco funcionó. Es cierto que la ofensiva patirroja está pasando por un mal momento, especialmente en la parte baja de la línea, pero en este partido hubo mucho de mala suerte. Los bates consiguieron contactos muy sólidos ante Wilson, pero la defensa lo atrapó todo. El abridor de los Orioles no estuvo tan dominante como puede parecer. Le pusieron muchas bolas en juego y de sus seis ponches tres fueron ante Castillo y León (ejem).
Otra nueva derrota contra un rival divisional, algo que está siendo un auténtico lastre para los Red Sox. Los de Boston amasan un 15-17 en enfrentamientos dentro de la AL Este. Orioles basa su liderato en un 16-12 y los Blue Jays, que ya están totalmente recuperados, tienen un 22-17. Así va a ser muy difícil clasificarse para jugar en octubre.
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jueves, 2 de junio de 2016
Serie 17 @ Orioles.
Lunes 30 mayo. Red Sox 7-2 Orioles.
Steven Wright fue el amo de la noche. El nudillero volvió a demostrar que su buena temporada no está siendo casualidad y él solo contuvo a la ofensiva de los Orioles. En las entradas finales el abridor se vio respaldado por unos bates de poder que acabaron por decantar el partido a favor de los Red Sox.
Por tercera vez está temporada Wright lanzó un partido entero. Solo hay otros tres pitchers que pueden decir lo mismo este 2016: Cueto, Sale y Kershaw. ¿Quién hubiera imaginado a principio de temporada que Wright pudiera aparecer en una misma frase con alguno de estos tres lanzadores?
Evidentemente la knuckleball es su lanzamiento estrella. Un pitch que baila más que cualquier bola de nudillos que hubiéramos visto antes. Pero Wright es también capaz de lanzar una knucklecurve de 67 mph que deja en ridículo a los bateadores y una bola rápida de 83 mph que pilla siempre a contra pie y se hace imbateable cuando tu swing espera un lanzamiento nudillero.
Con el partido empatado a dos y Wright siendo un coloso en la lomita el poder de Boston decantó el juego. El primero en avisar fue Bradley, un home run que demostraba que hay vida más allá de su racha. Ortiz inclinaba todavía más la balanza con otro cuadrangular y Marco Hernandez se estrenaba en las Mayores con un triple homer que ponía la puntilla.
Martes 31. Red Sox 6-2 Orioles.
Si Wright fue el hombre del primer partido Betts lo fue del segundo. Ni uno, ni dos, sino tres home runs y cinco impulsadas para el jardinero de los Red Sox. Durante los entrenamientos primaverales había quien veía a Betts como un tapado para el MVP. El primer mes del outfielder no fue bueno, pero está encontrando su ritmo y si sigue así su nombre empezará a aparecer en las quinielas de los aspirantes a jugador más valioso.
La gran noche de Betts hizo que en la segunda entrada Boston ya ganará por un cómodo 5-0. Seguro que esto ayudó a Eduardo Rodriguez en su debut como abridor este 2016. El pitcher venezolano confirmó las dudas que había sobre su velocidad. Todos sus lanzamientos han disminuido una tres millas con respecto al curso pasado. A cambio mostró un gran control y no concedió ningún boleto en los seis episodios que lanzó, donde ponchó solo a tres bateadores y cedió seis hits y dos carreras. Esperemos que esas millas perdidas vuelvan poco a poco.
La solvente actuación de Rodriguez fue redondeada por el bullpen. Ross, Uehara y Kimbrel se combinaron para lograr seis strike outs y un solo imparable en tres entradas. Por su parte Bogaerts elevó a veintitrés su racha de partidos consecutivos con hit.
Miércoles 1 junio. Red Sox 9-13 Orioles.
Un partido que sirve para ilustrar a la perfección las luces y las sombras de los Red Sox en este 2016. Por un lado un ataque descomunal que es capaz de pegar cinco cuadrangulares y llegar a las nueve carreras con facilidad. Por otro una rotación cogida con pinzas que ofrece pocas garantías en su parte baja.
Joe Kelly siempre consigue que sus aperturas se muevan entre la indiferencia y la debacle. Siendo lo segundo lo más habitual. Contra los Orioles no defraudó y volvió a estar horrible. La gran solución de Farrell fue usar a Buchholz como relevista largo. Terrorífico. Entre los dos lanzaron un total de 5.2 entradas con el siguiente resultado: 10 hits, 7 bases por bolas, 2 strike outs y 11 carreras.
Los bates estuvieron inspirados, especialmente Mookie. Después de su gran noche en el partido anterior volvió a salirse con otros dos cuadrangulares. Le secundaron Young y Ortiz con dos y un homer respectivamente. Lamentablemente esa serie de catastróficas desdichas en que Kelly y Buchholz convierten sus visitas a la lomita y un mal partido de Pedroia y Young en defensa entregaron la victoria a Baltimore.
Jueves 2. Red Sox 7-12 Orioles.
El partido comenzó calmado. Como si los excesos de la noche anterior se hubieran convertido en una monumental resaca. Jiménez y Porcello tuvieron unas primeras entradas tranquilas, hasta que los bateadores decidieron volver a descorchar las botellas.
En la cuarta entrada Trumbo conectaba un doble homer para los Orioles. En la quinta Jones repetía la jugada y los locales se colocaban 0-4. La reacción de Boston no tardaba en llegar. Jiménez, que había estado imbateable en los cinco primeros episodios, se deshizo como un azucarillo en el sexto. Cinco carreras, con triple homer de Ortiz incluido, daban la vuelta al partido.
Pero la ventaja de los Red Sox sería un simple espejismo. Una anomalía que los Orioles corrigieron a golpe de cuadrangular. Trumbo volvía a mandarla a los bleachers para empatar, Machado daba el liderato con un triple homer, Alvarez ponía la puntilla, Peña se unía a la fiesta y Jones repetía para ahondar en la herida, pegar el séptimo vuelacercas de los Orioles y completar la humillación.
Una serie que empezó espectacular acaba con una malísimo sabor de boca. El equipo ha ido de más a menos y en su debe siguen estando los duelos divisionales. Es cierto que el récord de los Red Sox es de 32-22, pero dentro de la AL Este es un ramplón 13-13. A ver qué pasa en Fenway contra los Blue Jays.
Steven Wright fue el amo de la noche. El nudillero volvió a demostrar que su buena temporada no está siendo casualidad y él solo contuvo a la ofensiva de los Orioles. En las entradas finales el abridor se vio respaldado por unos bates de poder que acabaron por decantar el partido a favor de los Red Sox.
Por tercera vez está temporada Wright lanzó un partido entero. Solo hay otros tres pitchers que pueden decir lo mismo este 2016: Cueto, Sale y Kershaw. ¿Quién hubiera imaginado a principio de temporada que Wright pudiera aparecer en una misma frase con alguno de estos tres lanzadores?
Evidentemente la knuckleball es su lanzamiento estrella. Un pitch que baila más que cualquier bola de nudillos que hubiéramos visto antes. Pero Wright es también capaz de lanzar una knucklecurve de 67 mph que deja en ridículo a los bateadores y una bola rápida de 83 mph que pilla siempre a contra pie y se hace imbateable cuando tu swing espera un lanzamiento nudillero.
Con el partido empatado a dos y Wright siendo un coloso en la lomita el poder de Boston decantó el juego. El primero en avisar fue Bradley, un home run que demostraba que hay vida más allá de su racha. Ortiz inclinaba todavía más la balanza con otro cuadrangular y Marco Hernandez se estrenaba en las Mayores con un triple homer que ponía la puntilla.
Martes 31. Red Sox 6-2 Orioles.
Si Wright fue el hombre del primer partido Betts lo fue del segundo. Ni uno, ni dos, sino tres home runs y cinco impulsadas para el jardinero de los Red Sox. Durante los entrenamientos primaverales había quien veía a Betts como un tapado para el MVP. El primer mes del outfielder no fue bueno, pero está encontrando su ritmo y si sigue así su nombre empezará a aparecer en las quinielas de los aspirantes a jugador más valioso.
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| Betts es felicitado en el dugout. |
La solvente actuación de Rodriguez fue redondeada por el bullpen. Ross, Uehara y Kimbrel se combinaron para lograr seis strike outs y un solo imparable en tres entradas. Por su parte Bogaerts elevó a veintitrés su racha de partidos consecutivos con hit.
Miércoles 1 junio. Red Sox 9-13 Orioles.
Un partido que sirve para ilustrar a la perfección las luces y las sombras de los Red Sox en este 2016. Por un lado un ataque descomunal que es capaz de pegar cinco cuadrangulares y llegar a las nueve carreras con facilidad. Por otro una rotación cogida con pinzas que ofrece pocas garantías en su parte baja.
Joe Kelly siempre consigue que sus aperturas se muevan entre la indiferencia y la debacle. Siendo lo segundo lo más habitual. Contra los Orioles no defraudó y volvió a estar horrible. La gran solución de Farrell fue usar a Buchholz como relevista largo. Terrorífico. Entre los dos lanzaron un total de 5.2 entradas con el siguiente resultado: 10 hits, 7 bases por bolas, 2 strike outs y 11 carreras.
Los bates estuvieron inspirados, especialmente Mookie. Después de su gran noche en el partido anterior volvió a salirse con otros dos cuadrangulares. Le secundaron Young y Ortiz con dos y un homer respectivamente. Lamentablemente esa serie de catastróficas desdichas en que Kelly y Buchholz convierten sus visitas a la lomita y un mal partido de Pedroia y Young en defensa entregaron la victoria a Baltimore.
Jueves 2. Red Sox 7-12 Orioles.
El partido comenzó calmado. Como si los excesos de la noche anterior se hubieran convertido en una monumental resaca. Jiménez y Porcello tuvieron unas primeras entradas tranquilas, hasta que los bateadores decidieron volver a descorchar las botellas.
En la cuarta entrada Trumbo conectaba un doble homer para los Orioles. En la quinta Jones repetía la jugada y los locales se colocaban 0-4. La reacción de Boston no tardaba en llegar. Jiménez, que había estado imbateable en los cinco primeros episodios, se deshizo como un azucarillo en el sexto. Cinco carreras, con triple homer de Ortiz incluido, daban la vuelta al partido.
Pero la ventaja de los Red Sox sería un simple espejismo. Una anomalía que los Orioles corrigieron a golpe de cuadrangular. Trumbo volvía a mandarla a los bleachers para empatar, Machado daba el liderato con un triple homer, Alvarez ponía la puntilla, Peña se unía a la fiesta y Jones repetía para ahondar en la herida, pegar el séptimo vuelacercas de los Orioles y completar la humillación.
Una serie que empezó espectacular acaba con una malísimo sabor de boca. El equipo ha ido de más a menos y en su debe siguen estando los duelos divisionales. Es cierto que el récord de los Red Sox es de 32-22, pero dentro de la AL Este es un ramplón 13-13. A ver qué pasa en Fenway contra los Blue Jays.
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jueves, 14 de abril de 2016
Serie 3 vs Orioles.
Lunes 11 abril. Orioles 9-7 Red Sox.
En el Opening Day de 2016 Fenway quiso rendir un bonito homenaje a Ortiz en el año de su retirada. La estrella de los Red Sox hizo el pitch inagural acompañado por otras tres leyendas del deporte de la ciudad. Orr, de los Bruins, Law, de los Patriots, y el gran Bill Rusell, de los Celtics, hicieron los honores junto al bateador dominicano.
Los Red Sox salieron en tromba. Antes de que la gente se hubiera sentado ya habían anotado tres carreras, una ventaja que se antojaba cómoda con Price en la lómita. Pero si por algo se caracterizan los Orioles es por ser un carro de leña. En la tercera entrada, capitaneados por Davis y Machado, los de Baltimore tomaban la delantera con un rally de cinco carreras.
Después de un intercambió de anotaciones el destino quiso que llegáramos empatados a seis a la novena entrada. Esto nos permitía ver un duelo entre Kimbrel y Britton, dos de los mejores cerradores de la MLB que no tuvieron su noche. El primero en actuar fue el diestro de los Medias Rojas, que después de dar dos boletos veía como Davis silenciaba al Fenway Park con un cuadrangular imponente. Mookie pagaba casi con la misma moneda,un homer que hacía soñar con una remontada que no se materializó.
Martes 12 abril. Orioles 9-5 Red Sox.
Nos volvimos a encontrar con un partido de toma y daca. Donde las carreras y las ventajas en el marcador se fueron alternando de un equipo a otro. Al igual que en el día anterior los Red Sox golpeaban primero con un doble homer de Ortiz.
Los Orioles no se dejaban impresionar y demostraban que no habían ganado todos sus partidos por casualidad. Dos veces estuvieron por detrás en el marcador y dos veces volvieron a igualar, para en la segunda ocasión poner tierra de por medio. Del 2-4 para Boston en la cuarta se paso al 9-4 favorable a los visitantes en la séptima.
El fantasma del mal pitcheo vuelve a sobrevolar Fenway. En los siete partidos disputados hasta el martes los de Farrell habían anotado cuarenta carreras (6ª mejor marca de la MLB), lo que supone una estupenda media de 5.7 por juego. El problema es que habían permitido cuarenta y una (6ª peor marca de la MLB).
Miércoles 13 abril. Orioles 2-4 Red Sox.
El partido tenía un único objetivo: evitar la barrida en la primera serie que se jugaba en casa. No era tarea sencilla ante un equipo enrachado y con Kelly, un sospechoso habitual, como abridor.
Los bateadores de los Red Sox empezaron muy enchufados. Conectando imparables y muy agresivos en las bases, aprovechándose de los problemas que Jimenez tiene para evitar robos. Kelly estuvo correcto. Después de que Davis le conectara un cuadrangular en la primera mantuvo a sus lanzamientos lejos de los bates de Baltimore. Es cierto que necesito muchos lanzamientos, pero minimizo daños.
Boston logró tomar la delantera en la cuarta entrada. Bradley conseguía un triple que no fue home run por centímetros e impulsaba la carrera de Bogaerts. El propio Bradley anotaba instantes después el 2-4 definitivo aprovechándose de una bola rodada de Betts. El bullpen de los Red Sox tuvo que trabajar durante cuatro entradas, pero lo hizo con solvencia. Especialmente Kimbrel, que solo necesitó catorce lanzamientos para ponchar a los tres bateadores que enfrentó.
En el Opening Day de 2016 Fenway quiso rendir un bonito homenaje a Ortiz en el año de su retirada. La estrella de los Red Sox hizo el pitch inagural acompañado por otras tres leyendas del deporte de la ciudad. Orr, de los Bruins, Law, de los Patriots, y el gran Bill Rusell, de los Celtics, hicieron los honores junto al bateador dominicano.
Los Red Sox salieron en tromba. Antes de que la gente se hubiera sentado ya habían anotado tres carreras, una ventaja que se antojaba cómoda con Price en la lómita. Pero si por algo se caracterizan los Orioles es por ser un carro de leña. En la tercera entrada, capitaneados por Davis y Machado, los de Baltimore tomaban la delantera con un rally de cinco carreras.
Después de un intercambió de anotaciones el destino quiso que llegáramos empatados a seis a la novena entrada. Esto nos permitía ver un duelo entre Kimbrel y Britton, dos de los mejores cerradores de la MLB que no tuvieron su noche. El primero en actuar fue el diestro de los Medias Rojas, que después de dar dos boletos veía como Davis silenciaba al Fenway Park con un cuadrangular imponente. Mookie pagaba casi con la misma moneda,un homer que hacía soñar con una remontada que no se materializó.
Martes 12 abril. Orioles 9-5 Red Sox.
Nos volvimos a encontrar con un partido de toma y daca. Donde las carreras y las ventajas en el marcador se fueron alternando de un equipo a otro. Al igual que en el día anterior los Red Sox golpeaban primero con un doble homer de Ortiz.
Los Orioles no se dejaban impresionar y demostraban que no habían ganado todos sus partidos por casualidad. Dos veces estuvieron por detrás en el marcador y dos veces volvieron a igualar, para en la segunda ocasión poner tierra de por medio. Del 2-4 para Boston en la cuarta se paso al 9-4 favorable a los visitantes en la séptima.
El fantasma del mal pitcheo vuelve a sobrevolar Fenway. En los siete partidos disputados hasta el martes los de Farrell habían anotado cuarenta carreras (6ª mejor marca de la MLB), lo que supone una estupenda media de 5.7 por juego. El problema es que habían permitido cuarenta y una (6ª peor marca de la MLB).
Miércoles 13 abril. Orioles 2-4 Red Sox.
El partido tenía un único objetivo: evitar la barrida en la primera serie que se jugaba en casa. No era tarea sencilla ante un equipo enrachado y con Kelly, un sospechoso habitual, como abridor.
Los bateadores de los Red Sox empezaron muy enchufados. Conectando imparables y muy agresivos en las bases, aprovechándose de los problemas que Jimenez tiene para evitar robos. Kelly estuvo correcto. Después de que Davis le conectara un cuadrangular en la primera mantuvo a sus lanzamientos lejos de los bates de Baltimore. Es cierto que necesito muchos lanzamientos, pero minimizo daños.
Boston logró tomar la delantera en la cuarta entrada. Bradley conseguía un triple que no fue home run por centímetros e impulsaba la carrera de Bogaerts. El propio Bradley anotaba instantes después el 2-4 definitivo aprovechándose de una bola rodada de Betts. El bullpen de los Red Sox tuvo que trabajar durante cuatro entradas, pero lo hizo con solvencia. Especialmente Kimbrel, que solo necesitó catorce lanzamientos para ponchar a los tres bateadores que enfrentó.
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lunes, 28 de septiembre de 2015
Semana 21-27 septiembre.
Penultima semana. Por lo menos para todos los que no han hecho los deberes. Los elegidos aun podrán seguir jugando para ver quien se lleva el premio gordo.
Será que ya no hay presión o será que los jugadores no son realmente tan malos. El caso es que los Red Sox están firmando unos dos últimos meses de competición francamente buenos. El récord del equipo entre agosto y lo que llevamos de septiembre es de 26-20. Este dato unido a la demoledora ofensiva y a un pitcheo que tiene cada vez mejor pinta (a la espera de alguna cara nueva) hace mirar con optimismo hacía la temporada que viene.
Relacionado con la próxima campaña es el movimiento que se ha producido recientemente en los jardines. Betts ha sido trasladado al exterior derecho y Bradley al centro. Castillo se mantiene en la izquierda. Se van a usar estos últimos encuentros del presente curso como prueba y si las impresiones son buenas el outfield del año que viene se quedará así: Castillo de LF, Bradley de CF y Betts de RF.
Últimas dos series en casa. El domingo 27 Fenway se despedirá del béisbol hasta el año que viene. Esperemos que el futuro le depare algo mejor a lo visto este año. Primero tocan cuatro partidos contra los Rays. Una buena ocasión para conseguir salir de la última posición de la división. Para el fin de semana choque contra los Orioles. El equipo de Showalter anda desesperado por cazar la segunda wildcard aunque lo tiene francamente complicado.
Lunes 21 vs Tampa Bay Rays (Victoria, 7-8).
Será que ya no hay presión o será que los jugadores no son realmente tan malos. El caso es que los Red Sox están firmando unos dos últimos meses de competición francamente buenos. El récord del equipo entre agosto y lo que llevamos de septiembre es de 26-20. Este dato unido a la demoledora ofensiva y a un pitcheo que tiene cada vez mejor pinta (a la espera de alguna cara nueva) hace mirar con optimismo hacía la temporada que viene.
Relacionado con la próxima campaña es el movimiento que se ha producido recientemente en los jardines. Betts ha sido trasladado al exterior derecho y Bradley al centro. Castillo se mantiene en la izquierda. Se van a usar estos últimos encuentros del presente curso como prueba y si las impresiones son buenas el outfield del año que viene se quedará así: Castillo de LF, Bradley de CF y Betts de RF.
Últimas dos series en casa. El domingo 27 Fenway se despedirá del béisbol hasta el año que viene. Esperemos que el futuro le depare algo mejor a lo visto este año. Primero tocan cuatro partidos contra los Rays. Una buena ocasión para conseguir salir de la última posición de la división. Para el fin de semana choque contra los Orioles. El equipo de Showalter anda desesperado por cazar la segunda wildcard aunque lo tiene francamente complicado.
Lunes 21 vs Tampa Bay Rays (Victoria, 7-8).
Unos de los principales alicientes de este primer choque era ver el duelo de abridores. Archer en los Rays y Rodriguez en los Red Sox. Dos pitchers jóvenes y con un gran futuro por delante. Lamentablemente no cumplieron con lo esperado.
Rodriguez estuvo horrible en la primera entrada. Permitió un home run en su segundo lanzamiento de la noche y antes de poner a tres bateadores out había encajado tres carreras. Archer también estuvo muy espeso. Es cierto que solo le conectaron tres hits y una carrera en cinco entradas, pero dio cinco boletos y en ningún momento fue ese lanzador superponchador que sus números nos dicen.
A pesar del mal inicio los Red Sox supieron reaccionar. Su juego fue mejorando poco a poco y a pesar de no conectar imparables con facilidad consiguieron embasar al aprovechar los errores de unos Rays muy fallones. Especialmente malo fue el partido de Arencibia en el recepción. El catcher nunca se sintió cómodo con los lanzamientos de Archer y esto permitió a Boston moverse mucho entre las bases.
Después de que los Red Sox hubieran tomado la delantera en la parte baja de la séptima el catastrófico bullpen del equipo volvió a hacer de las suyas. Tres carreras y en el medio de la octava los Rays estaban de nuevo por delante. Afortunadamente Xander Bogaerts llegó al rescate. El SS está completando una temporada fantástica. Es un seguro en defensa y en ataque está bateando para .325, quinto mejor promedio de las grandes Ligas. En esta ocasión dejó de lado su faceta como bateador de contacto y se puso el disfraz de David Ortiz. El primer gran slam de su carrera hacía que Boston se llevara el partido.
Martes 22 vs Tampa Bay Rays (Derrota, 2-5).
Dos carreras en la primera entrada y nada más. A pesar de un inicio fulgurante los Red Sox se fueron deshaciendo como un azucarillo. A medida que el juego de Boston caía en el sopor los Rays se desperezaban hasta conseguir hacerse con una victoria que sirve para dejar a su rival como sotanero de la división.
La remontada de los de Florida se consumó en una jugada que deja ciertas dudas sobre Betts y su nueva posición en el jardín derecho. Con la segunda y la tercera ocupadas Longoria pegó una flyball que fue atrapada sin problemas por Betts. Donde si encontró dificultades el outfielder fue en lanzar al home. A pesar se ser un gran atleta su brazo no es bueno, no es preciso en largas distancias y tampoco es potente. Algo imprescindible cuando se juega en los exteriores. En este caso su envío llego tarde y mal colocado. Los dos corredores de Tampa anotaron para el 2-3.
Mahtook dio la estocada definitiva con un cuadrangular que puso fin al partido de Owens. El abridor no estuvo mal. En siete entradas largas pitcheó para siete hits, dos bases por bolas y cinco strike outs, pero en ningún momento fue arropado por sus compañeros.
Miércoles 23 vs Tampa Bay Rays (Derrota, 2-6).
Un resultado que no hace justicia a un partido muy igualado. El empate a cero estuvo en el marcador hasta la séptima entrada, momento en que empezó la debacle de los Red Sox.
Durante las primeras entradas tanto Porcello como Smyly dictaron su ley desde la lomita. El abridor de Boston ponchó a ocho bateadores, mientras que el de los Rays hizo lo propio con siete. Es cierto que ambos permitieron mucho contacto, pero unas defensas muy atentas evitaron que se anotaran carreras.
Las tablas no se romperían hasta la séptima entrada. Kevin Kiermaier demostraba que es algo más que un gran defensor. Después de conectar un single conseguía robar la segunda y la tercera base para acabar llegando al home tras un hit de Nava, ex de los Red Sox.
Esta primera carrera hizo que Boston se derrumbara como un castillo de naipes. Primero error de Marrero en la tercera base para que Cabrera volviera a anotar. Después dos homers para Tampa con denominación de origen en el bullpen de los Red Sox. En un abrir y cerrar de ojos los de Florida contaban con un 0-6 a su favor. Boston solo consiguió anotar en la parte baja de la novena, cuando unos Rays que vieron el partido ganado se dejaron llevar.
Jueves 24 vs Tampa Bay Rays (Derrota, 2-4).
Último partido de la serie y tercera derrota consecutiva de Boston. Todos los méritos para los Rays, que en estos tres últimos choques han limitado las carreras de los Red Sox a un total de seis. Los de Florida son una de las mejores defensas de la MLB, y si no han obtenido mejores resultados es por un ataque anémico que carece de poder y de contacto.
La noche empezaba de cara para los de Massachusetts. En la primera entrada doble home run de Ortiz. De esta manera el DH consigue firmar su novena temporada con cien o más remolcadas. Además este cuadrangular le ayuda a seguir con su particular carrera contra Ted Williams y la historia.
También en el pitcheo las cosas iban bien para Boston. Wade Miley se mostró muy enchufado en sus lanzamientos iniciales. Solo dos hits en las primeras cinco entradas. Este buen comienzo se vio truncado súbitamente. Entre la sexta y la séptima los Rays conectaron seis imparables, con homers de Longoria y Kiermaier, al abridor de los Red Sox.
Tras tomar la delantera el bullpen de Tampa no dio opción. Primero Colome y luego Boxberger dejaron secos a los bates de Boston. Derrota por 1-3 en el global de la serie. Cuando se aspiraba a salir del sótano de la división los Rays hundieron un poco más a los Red Sox.
Viernes 25 vs Baltimore Orioles (Victoria, 7-0).
El cuento de hadas de Rich Hill continúa. En sus dos aperturas anteriores el veterano pitcher estuvo espectacular. En esta ocasión rozó la excelencia. Nueve entradas, dos hits, un walk, ninguna carrera y diez ponches. De esta manera suma su tercer partido consecutivo con diez strike outs.
Ante tamaña exhibición defensiva bastó con hacer las cosas un poco bien para llevarse el partido sin problemas. En la tercera y en la quinta Betts y Holt conseguían llegar al home en solitario para poner un 2-0 favorable a los Red Sox. En la sexta es donde se dio el zarpazo definitivo. Ortiz remolcaba dos carreras para acabar anotando tras un doble de Holt. Aun habría tiempo para dos carreras más en la octava. Muy buen partido de Ortiz, Bogaerts y Holt.
El choque terminó con un espectacular catch de Betts. En la novena entrada, y con dos outs, Davis bateó una bola destinada a convertirse en un cuadrangular. Justo cuando la pelota entraba en el bullpen de los Red Sox apareció el guante de Mookie Betts para dejar a cero el casillero de los Orioles. Hace unas semanas Betts se lesionó en una jugada similar. En aquella ocasión el outfielder no pudo evitar el homer al perder el control de la bola en un duro aterrizaje.
Sábado 26 vs Baltimore Orioles (Victoria, 8-0).
Se mascaba la tragedia en Fenway. El bullpen con el peor quinto ERA de las Mayores iba a lanzar un partido entero. Todo esto sin Uehara y Tazawa, los dos relevistas de más talento, que ya llevan tiempo sin subirse al montículo por lesión. Esta práctica se denomina "bullpen game". Es relativamente frecuente a final de la temporada regular y su objetivo es no sobrecargar los brazos de los abridores.
El primer protagonista de lo que prometía ser una auténtica película de terror fue Breslow. Lanzó cuatro entradas (récord de entradas seguidas en su trayectoria profesional) y no permitió ni una carrera. Su sustituto fue Henbree. Este chico ha tenido cierta continuidad durante los dos últimos meses y su rendimiento ha sido interesante. Puede ser una pieza a tener en cuenta el año que viene. Con él en la lomita los Orioles tampoco consiguieron anotar.
Sucesivamente les fue llegando el turno a Barnes, Ogando, Layne, Ramirez y Aro. Sorprendentemente ninguno de ellos, con ayuda de la defensa por supuesto, cedió carreras. En conjunto todos los lanzadores de los Red Sox estuvieron correctos y al final del partido los bateadores de Baltimore solo habían logrado cinco hits.
En ataque los Red Sox se dedicaron a castigar poco a poco a los pitchers de los Orioles. Con Pedroia como DH en lugar de Ortiz el equipo perdía poder pero ganaba en contacto y velocidad. Los corredores se mostraron muy agresivos entre bases y aprovecharon los errores de los rivales para anotar. Tanto Holt como Castillo y Betts volaron por el diamante y cada uno de ellos terminó con dos carreras en su haber.
Domingo 27 vs Baltimore Orioles (Victoria, 0-2).
Los Orioles llegaban de gallitos a esta serie y han salido trasquilados. Los de Baltimore, con 76 victorias, aspiraban antes de estas tres derrotas consecutivas a enganchar la segunda wildcard que a día de hoy sigue en manos de los Astros (82-74). El problema es que no solo han sido barridos, sino que han sido incapaces de anotar una sola carrera. Algo impensable cuando cuentas con Jones, Machado o Davis en tu línea de bateo.
La verdad que no hay mucho que decir. El partido fue aburrido y se decidió en dos acciones puntuales. El 1-0 llegó cuando Holt aprovechó un fallo de Joseph en el catch para alcanzar el home. La segunda carrera fue gracias a un cuadrangular de Swihart. El tercero del catcher esta temporada.
La mejor noticia para Boston fue ver como Henry Owens sigue con su progresión. En su décima apertura en las Grandes Ligas lanzó más de siete entradas con solo tres hits, un boleto y cinco ponches. Si no pasa nada raro será parte importante de la rotación el año que viene.
El último partido de la temporada en Fenway fue una victoria. De tal manera el balance de los Red Sox como locales en el 2015 se fija en 43-38. Es un resultado discreto pero mucho mejor que el 34-47 de la pasada campaña.
Por cierto, la barrida a los Orioles unida a la barrida de los Blue Jays a los Rays hace que Boston deje de ser último de la AL Este por primera vez desde mediados de junio.
Rodriguez estuvo horrible en la primera entrada. Permitió un home run en su segundo lanzamiento de la noche y antes de poner a tres bateadores out había encajado tres carreras. Archer también estuvo muy espeso. Es cierto que solo le conectaron tres hits y una carrera en cinco entradas, pero dio cinco boletos y en ningún momento fue ese lanzador superponchador que sus números nos dicen.
A pesar del mal inicio los Red Sox supieron reaccionar. Su juego fue mejorando poco a poco y a pesar de no conectar imparables con facilidad consiguieron embasar al aprovechar los errores de unos Rays muy fallones. Especialmente malo fue el partido de Arencibia en el recepción. El catcher nunca se sintió cómodo con los lanzamientos de Archer y esto permitió a Boston moverse mucho entre las bases.
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| Bogaerts sale del cajón después de batear el gran slam. |
Martes 22 vs Tampa Bay Rays (Derrota, 2-5).
Dos carreras en la primera entrada y nada más. A pesar de un inicio fulgurante los Red Sox se fueron deshaciendo como un azucarillo. A medida que el juego de Boston caía en el sopor los Rays se desperezaban hasta conseguir hacerse con una victoria que sirve para dejar a su rival como sotanero de la división.
La remontada de los de Florida se consumó en una jugada que deja ciertas dudas sobre Betts y su nueva posición en el jardín derecho. Con la segunda y la tercera ocupadas Longoria pegó una flyball que fue atrapada sin problemas por Betts. Donde si encontró dificultades el outfielder fue en lanzar al home. A pesar se ser un gran atleta su brazo no es bueno, no es preciso en largas distancias y tampoco es potente. Algo imprescindible cuando se juega en los exteriores. En este caso su envío llego tarde y mal colocado. Los dos corredores de Tampa anotaron para el 2-3.
Mahtook dio la estocada definitiva con un cuadrangular que puso fin al partido de Owens. El abridor no estuvo mal. En siete entradas largas pitcheó para siete hits, dos bases por bolas y cinco strike outs, pero en ningún momento fue arropado por sus compañeros.
Miércoles 23 vs Tampa Bay Rays (Derrota, 2-6).
Un resultado que no hace justicia a un partido muy igualado. El empate a cero estuvo en el marcador hasta la séptima entrada, momento en que empezó la debacle de los Red Sox.
Durante las primeras entradas tanto Porcello como Smyly dictaron su ley desde la lomita. El abridor de Boston ponchó a ocho bateadores, mientras que el de los Rays hizo lo propio con siete. Es cierto que ambos permitieron mucho contacto, pero unas defensas muy atentas evitaron que se anotaran carreras.
Las tablas no se romperían hasta la séptima entrada. Kevin Kiermaier demostraba que es algo más que un gran defensor. Después de conectar un single conseguía robar la segunda y la tercera base para acabar llegando al home tras un hit de Nava, ex de los Red Sox.
Esta primera carrera hizo que Boston se derrumbara como un castillo de naipes. Primero error de Marrero en la tercera base para que Cabrera volviera a anotar. Después dos homers para Tampa con denominación de origen en el bullpen de los Red Sox. En un abrir y cerrar de ojos los de Florida contaban con un 0-6 a su favor. Boston solo consiguió anotar en la parte baja de la novena, cuando unos Rays que vieron el partido ganado se dejaron llevar.
Jueves 24 vs Tampa Bay Rays (Derrota, 2-4).
Último partido de la serie y tercera derrota consecutiva de Boston. Todos los méritos para los Rays, que en estos tres últimos choques han limitado las carreras de los Red Sox a un total de seis. Los de Florida son una de las mejores defensas de la MLB, y si no han obtenido mejores resultados es por un ataque anémico que carece de poder y de contacto.
La noche empezaba de cara para los de Massachusetts. En la primera entrada doble home run de Ortiz. De esta manera el DH consigue firmar su novena temporada con cien o más remolcadas. Además este cuadrangular le ayuda a seguir con su particular carrera contra Ted Williams y la historia.
También en el pitcheo las cosas iban bien para Boston. Wade Miley se mostró muy enchufado en sus lanzamientos iniciales. Solo dos hits en las primeras cinco entradas. Este buen comienzo se vio truncado súbitamente. Entre la sexta y la séptima los Rays conectaron seis imparables, con homers de Longoria y Kiermaier, al abridor de los Red Sox.
Tras tomar la delantera el bullpen de Tampa no dio opción. Primero Colome y luego Boxberger dejaron secos a los bates de Boston. Derrota por 1-3 en el global de la serie. Cuando se aspiraba a salir del sótano de la división los Rays hundieron un poco más a los Red Sox.
Viernes 25 vs Baltimore Orioles (Victoria, 7-0).
El cuento de hadas de Rich Hill continúa. En sus dos aperturas anteriores el veterano pitcher estuvo espectacular. En esta ocasión rozó la excelencia. Nueve entradas, dos hits, un walk, ninguna carrera y diez ponches. De esta manera suma su tercer partido consecutivo con diez strike outs.
Ante tamaña exhibición defensiva bastó con hacer las cosas un poco bien para llevarse el partido sin problemas. En la tercera y en la quinta Betts y Holt conseguían llegar al home en solitario para poner un 2-0 favorable a los Red Sox. En la sexta es donde se dio el zarpazo definitivo. Ortiz remolcaba dos carreras para acabar anotando tras un doble de Holt. Aun habría tiempo para dos carreras más en la octava. Muy buen partido de Ortiz, Bogaerts y Holt.
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| Catch de Betts ante la mirada incrédula de uno de sus compañeros. |
Sábado 26 vs Baltimore Orioles (Victoria, 8-0).
Se mascaba la tragedia en Fenway. El bullpen con el peor quinto ERA de las Mayores iba a lanzar un partido entero. Todo esto sin Uehara y Tazawa, los dos relevistas de más talento, que ya llevan tiempo sin subirse al montículo por lesión. Esta práctica se denomina "bullpen game". Es relativamente frecuente a final de la temporada regular y su objetivo es no sobrecargar los brazos de los abridores.
El primer protagonista de lo que prometía ser una auténtica película de terror fue Breslow. Lanzó cuatro entradas (récord de entradas seguidas en su trayectoria profesional) y no permitió ni una carrera. Su sustituto fue Henbree. Este chico ha tenido cierta continuidad durante los dos últimos meses y su rendimiento ha sido interesante. Puede ser una pieza a tener en cuenta el año que viene. Con él en la lomita los Orioles tampoco consiguieron anotar.
Sucesivamente les fue llegando el turno a Barnes, Ogando, Layne, Ramirez y Aro. Sorprendentemente ninguno de ellos, con ayuda de la defensa por supuesto, cedió carreras. En conjunto todos los lanzadores de los Red Sox estuvieron correctos y al final del partido los bateadores de Baltimore solo habían logrado cinco hits.
En ataque los Red Sox se dedicaron a castigar poco a poco a los pitchers de los Orioles. Con Pedroia como DH en lugar de Ortiz el equipo perdía poder pero ganaba en contacto y velocidad. Los corredores se mostraron muy agresivos entre bases y aprovecharon los errores de los rivales para anotar. Tanto Holt como Castillo y Betts volaron por el diamante y cada uno de ellos terminó con dos carreras en su haber.
Domingo 27 vs Baltimore Orioles (Victoria, 0-2).
Los Orioles llegaban de gallitos a esta serie y han salido trasquilados. Los de Baltimore, con 76 victorias, aspiraban antes de estas tres derrotas consecutivas a enganchar la segunda wildcard que a día de hoy sigue en manos de los Astros (82-74). El problema es que no solo han sido barridos, sino que han sido incapaces de anotar una sola carrera. Algo impensable cuando cuentas con Jones, Machado o Davis en tu línea de bateo.
La verdad que no hay mucho que decir. El partido fue aburrido y se decidió en dos acciones puntuales. El 1-0 llegó cuando Holt aprovechó un fallo de Joseph en el catch para alcanzar el home. La segunda carrera fue gracias a un cuadrangular de Swihart. El tercero del catcher esta temporada.
La mejor noticia para Boston fue ver como Henry Owens sigue con su progresión. En su décima apertura en las Grandes Ligas lanzó más de siete entradas con solo tres hits, un boleto y cinco ponches. Si no pasa nada raro será parte importante de la rotación el año que viene.
El último partido de la temporada en Fenway fue una victoria. De tal manera el balance de los Red Sox como locales en el 2015 se fija en 43-38. Es un resultado discreto pero mucho mejor que el 34-47 de la pasada campaña.
Por cierto, la barrida a los Orioles unida a la barrida de los Blue Jays a los Rays hace que Boston deje de ser último de la AL Este por primera vez desde mediados de junio.
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Temporada 2015
lunes, 21 de septiembre de 2015
Semana 14-20 septiembre.
Un pequeño apunte antes de empezar con los resúmenes. Dustin Pedroia ya ha salido de la lista de lesionados y volverá a jugar durante septiembre. Empezamos primero con la serie ante Orioles, luego con la de los Blue Jays.
Lunes 14 @ Baltimore Orioles (Derrota, 0-2).
Eduardo Rodriguez solo cedió cinco hits y fijó su récord personal de ponches en nueve. El bullpen estuvo correcto y permitió únicamente cuatro imparables. Y la defensa se mostró atenta y acertada. ¿Entonces que falló? La línea de bateo. La poderosa ofensiva de los Red Sox se quedó en tres hits.
A pesar de los nueve strike outs y los cinco hits el partido de Rodriguez estuvo muy lejos de ser brillante. Permitió mucho contacto y concedió hasta tres bases por bolas. No obstante la carrera que encajó en la primera entrada no fue del todo culpa suya. Un error de Rutledge en la 2B posibilitó que Reimold le diera una mínima ventaja a los Orioles.
La caraja de los bateadores de Boston hizo que Gausman y el excelente bullpen de Baltimore tuvieran una tarde tranquila. Sandoval, Bogaerts y Holt fueron los únicos que acertaron a conectar algún hit. Los Orioles consiguieron el 0-2 definitivo en la séptima entrada. Un doble de Adam Jones remolcaba la carrera de Davis.
Martes 15 @ Baltimore Orioles (Derrota, 5-6).
En los últimos días se venía hablando mucho del gran rendimiento de Joe Kelly. Desde su vuelta de las Menores a primeros de agosto había encadenado ocho victorias consecutivas con un 2.59 de ERA. Pero toda racha llega a su fin. Y esta lo hizo de una forma radical.
En la tercera baja los Red Sox ganaban por 1-0 gracias a un boleto de Ubaldo Jimenez con bases llenas. Entonces Baltimore le dio la vuelta al marcador. Cuatro carreras con homer de Pearce incluido. Para redondear la tragedia Joe Kelly se tenía que retirar con dolores en el hombro. Su racha terminaba de la peor manera posible.
El inconsistente bullpen de los Red Sox tuvo que entrar en juego cuando quedaban más de cinco entradas por delante. Y ya sea por méritos propios o por el desacierto de los bateadores solo permitieron una carrera más. Esto lo aprovecho la ofensiva de Boston que consiguió empatar el partido.
El empate a cinco aguantó en el marcador hasta la décimo tercera entrada. En ese momento un batazo de Chris Davis (quien si no) servía para que Parra llegará al home y diera la segunda victoria de la serie a los Orioles.
Miércoles 16 @ Baltimore Orioles (Victoria, 10-1).
La ofensiva de Boston no existió en el primer partido, dio algún coletazo en el segundo y terminó por calentarse en este tercero. Cuando los Orioles lo tenían todo de cara para barrer a los Red Sox se llevaron un severo correctivo.
Wright, el abridor novato de los Orioles, fue maltratado por los bates de Boston. El primero en golpear fue Ortiz. Home run del dominicano en la segunda entrada. Pero sin duda el hombre de la noche fue Dustin Pedroia. El capitán logró dos cuadrangulares y cinco impulsadas que sirvieron para que los Red Sox disfrutaran de una cómoda ventaja de 9-0 en la cuarta entrada.
En el monticulo de los Red Sox destacó el joven Henry Owens. En su octava apertura en las Mayores se mostró relajado y consistente. Lanzó algo más de siete entradas en las que concedió seis hits sin carreras anotadas, no dio ninguna base por bolas y ponchó a cuatro bateadores. Este chico cada día parece más asentado y todo parece indicar que será parte de la rotación en el 2016.
Viernes 18@ Toronto Blue Jays (Derrota, 1-6).
Se ha venido hablando de los Blue Jays como una máquina ofensiva que te cose a carreras. Es cierto que el juego de los canadienses se cimenta en el poder de sus bateadores, pero en los últimos dos meses han mejorado su defensa considerablemente. Desde el parón del All Star son el equipo que menos carreras recibe y el que posee el segundo mejor ERA de las Grandes Ligas. El partido contra los Red Sox fue un claro ejemplo de esta mejora defensiva.
Stroman estuvo correcto en la lomita pero los que se marcaron un auténtico partidazo fueron los infielders de Toronto. Los Red Sox únicamente consiguieron tener a tres jugadores en posiciones de anotar. Especialmente acertada fue la actuación de Goins en el SS. Su buen partido hizo que nadie se acordara de la baja de Tulo.
Si la defensa de los Blue Jays estuvo sobresaliente la de Boston fue todo lo contrario. Holt sufrió en la 3B y Bogaerts y Rutledge no estuvieron finos. Estos desajustes defensivos propiciaron que un partido algo espeso de los Donalson, Bautista, Encarnación y compañía fuera suficiente para adjudicarse la victoria.
Sábado 19 @ Toronto Blue Jays (Victoria, 7-6).
A pesar del resultado final el empate a cero duró hasta la parte alta de la sexta. Ambos pitchers, Dickey y Miley, permitieron mucho contacto, pero los bateadores solo acertaban a pegar bolas altas que no supusieron una gran amenaza para los jardineros.
Bogaerts fue el encargado de deshacer las tablas al batear su sexto cuadrangular de la temporada. La respuesta de los líderes de la AL Este no tardaría en llegar. En la parte baja de esa misma entrada un doble homer de Encarnación les daba una ventaja mínima. A partir de este momentos se desencadenó un intercambió de golpes que a priori parecía favorecer a Toronto por la mayor calidad de su bullpen.
Al empezar la novena entrada los Blue Jays habían anotado dos veces más y ganaban por 2-4. No obstante la ofensiva de Boston no había dicho su última palabra. Un doble home run de Bradley empataba el partido y las carreras de Pedroia, Bogaerts y Marrero daban la vuelta al resultado.
Cuando todo parecía visto para sentencia los bates de Toronto pusieron algo más de picante a un partido muy entretenido. Robbie Ross lanzó cuatro bolas malas y mandó a Donalson a la primera base. Bautista no desaprovechó su turno y con un homer volvía a dejar a su equipo a una sola carrera de diferencia. Un Rogers Centre entregado vibraba en busca de la épica, pero un golpeo rodado de Smoak era atrapado por Pedroia para poner fin al encuentro.
Domingo 20 @ Toronto Blue Jays (Victoria, 3-4).
Y Rich Hill lo volvió a hacer. El veterano pitcher de Massachusetts volvió a dejar bocas abiertas en su segunda apertura para los Red Sox. La actuación de hace una semana contra la floja ofensiva de los Rays podía ser una casualidad, pero la exhibición ante los Blue Jays fueron palabras mayores.
En la segunda entrada parecía que el carruaje se iba a convertir de nuevo en calabaza. Parecía que la burbuja en que Hill estaba desde el pasado domingo iba a estallar. Los bates de Toronto se mostraban intratables y conectaron cinco imparables con un home run incluido para tomar una ventaja de tres carreras. Pero el improvisado abridor de Boston se repuso. Tiro de experiencia y en las cinco entradas siguientes la mejor ofensiva de la liga solo logró dos hits. Cuando Hill se retiró en la séptima entrada había ponchado a diez bateadores. Los mismos que había eliminado una semana antes en St.Petesburg. Simplemente increíble.
A pesar de la desventaja inicial la ofensiva de Boston trabajó con constancia y poco a poco levantó un partido que se había puesto muy cuesta arriba. Bogaerts recortó distancias al aprovechar un error de Donalson en la 3B. En la quinta entrada Shaw remolcaba dos carreras y permitía a los Red Sox empatar el choque. Sandoval culminaba la remontada con una bola de sacrificio de Bradley.
Ahora mismo existe una distancia de trece partidos y medio entre Toronto y Boston. Los Blue Jays son serios candidatos a ganar las Series Mundiales y están jugando un béisbol fantástico. Los Red Sox han mejorado algo recientemente, pero su temporada ha sido decepcionante y su récord va a ser de los peores de la MLB. No obstante hay un dato curioso. Después de esta última serie de la temporada entre las dos franquicias de la AL Este nos encontramos con que el balance de victorias y derrotas es de 10-9 favorable a Boston. Este deporte nos depara cosas muy raras.
Lunes 14 @ Baltimore Orioles (Derrota, 0-2).
Eduardo Rodriguez solo cedió cinco hits y fijó su récord personal de ponches en nueve. El bullpen estuvo correcto y permitió únicamente cuatro imparables. Y la defensa se mostró atenta y acertada. ¿Entonces que falló? La línea de bateo. La poderosa ofensiva de los Red Sox se quedó en tres hits.
A pesar de los nueve strike outs y los cinco hits el partido de Rodriguez estuvo muy lejos de ser brillante. Permitió mucho contacto y concedió hasta tres bases por bolas. No obstante la carrera que encajó en la primera entrada no fue del todo culpa suya. Un error de Rutledge en la 2B posibilitó que Reimold le diera una mínima ventaja a los Orioles.
La caraja de los bateadores de Boston hizo que Gausman y el excelente bullpen de Baltimore tuvieran una tarde tranquila. Sandoval, Bogaerts y Holt fueron los únicos que acertaron a conectar algún hit. Los Orioles consiguieron el 0-2 definitivo en la séptima entrada. Un doble de Adam Jones remolcaba la carrera de Davis.
Martes 15 @ Baltimore Orioles (Derrota, 5-6).
En los últimos días se venía hablando mucho del gran rendimiento de Joe Kelly. Desde su vuelta de las Menores a primeros de agosto había encadenado ocho victorias consecutivas con un 2.59 de ERA. Pero toda racha llega a su fin. Y esta lo hizo de una forma radical.
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| Kelly abandona el montículo lesionado. |
El inconsistente bullpen de los Red Sox tuvo que entrar en juego cuando quedaban más de cinco entradas por delante. Y ya sea por méritos propios o por el desacierto de los bateadores solo permitieron una carrera más. Esto lo aprovecho la ofensiva de Boston que consiguió empatar el partido.
El empate a cinco aguantó en el marcador hasta la décimo tercera entrada. En ese momento un batazo de Chris Davis (quien si no) servía para que Parra llegará al home y diera la segunda victoria de la serie a los Orioles.
Miércoles 16 @ Baltimore Orioles (Victoria, 10-1).
La ofensiva de Boston no existió en el primer partido, dio algún coletazo en el segundo y terminó por calentarse en este tercero. Cuando los Orioles lo tenían todo de cara para barrer a los Red Sox se llevaron un severo correctivo.
Wright, el abridor novato de los Orioles, fue maltratado por los bates de Boston. El primero en golpear fue Ortiz. Home run del dominicano en la segunda entrada. Pero sin duda el hombre de la noche fue Dustin Pedroia. El capitán logró dos cuadrangulares y cinco impulsadas que sirvieron para que los Red Sox disfrutaran de una cómoda ventaja de 9-0 en la cuarta entrada.
En el monticulo de los Red Sox destacó el joven Henry Owens. En su octava apertura en las Mayores se mostró relajado y consistente. Lanzó algo más de siete entradas en las que concedió seis hits sin carreras anotadas, no dio ninguna base por bolas y ponchó a cuatro bateadores. Este chico cada día parece más asentado y todo parece indicar que será parte de la rotación en el 2016.
Viernes 18@ Toronto Blue Jays (Derrota, 1-6).
Se ha venido hablando de los Blue Jays como una máquina ofensiva que te cose a carreras. Es cierto que el juego de los canadienses se cimenta en el poder de sus bateadores, pero en los últimos dos meses han mejorado su defensa considerablemente. Desde el parón del All Star son el equipo que menos carreras recibe y el que posee el segundo mejor ERA de las Grandes Ligas. El partido contra los Red Sox fue un claro ejemplo de esta mejora defensiva.
Stroman estuvo correcto en la lomita pero los que se marcaron un auténtico partidazo fueron los infielders de Toronto. Los Red Sox únicamente consiguieron tener a tres jugadores en posiciones de anotar. Especialmente acertada fue la actuación de Goins en el SS. Su buen partido hizo que nadie se acordara de la baja de Tulo.
Si la defensa de los Blue Jays estuvo sobresaliente la de Boston fue todo lo contrario. Holt sufrió en la 3B y Bogaerts y Rutledge no estuvieron finos. Estos desajustes defensivos propiciaron que un partido algo espeso de los Donalson, Bautista, Encarnación y compañía fuera suficiente para adjudicarse la victoria.
Sábado 19 @ Toronto Blue Jays (Victoria, 7-6).
A pesar del resultado final el empate a cero duró hasta la parte alta de la sexta. Ambos pitchers, Dickey y Miley, permitieron mucho contacto, pero los bateadores solo acertaban a pegar bolas altas que no supusieron una gran amenaza para los jardineros.
Bogaerts fue el encargado de deshacer las tablas al batear su sexto cuadrangular de la temporada. La respuesta de los líderes de la AL Este no tardaría en llegar. En la parte baja de esa misma entrada un doble homer de Encarnación les daba una ventaja mínima. A partir de este momentos se desencadenó un intercambió de golpes que a priori parecía favorecer a Toronto por la mayor calidad de su bullpen.
Al empezar la novena entrada los Blue Jays habían anotado dos veces más y ganaban por 2-4. No obstante la ofensiva de Boston no había dicho su última palabra. Un doble home run de Bradley empataba el partido y las carreras de Pedroia, Bogaerts y Marrero daban la vuelta al resultado.
Cuando todo parecía visto para sentencia los bates de Toronto pusieron algo más de picante a un partido muy entretenido. Robbie Ross lanzó cuatro bolas malas y mandó a Donalson a la primera base. Bautista no desaprovechó su turno y con un homer volvía a dejar a su equipo a una sola carrera de diferencia. Un Rogers Centre entregado vibraba en busca de la épica, pero un golpeo rodado de Smoak era atrapado por Pedroia para poner fin al encuentro.
Domingo 20 @ Toronto Blue Jays (Victoria, 3-4).
Y Rich Hill lo volvió a hacer. El veterano pitcher de Massachusetts volvió a dejar bocas abiertas en su segunda apertura para los Red Sox. La actuación de hace una semana contra la floja ofensiva de los Rays podía ser una casualidad, pero la exhibición ante los Blue Jays fueron palabras mayores.
En la segunda entrada parecía que el carruaje se iba a convertir de nuevo en calabaza. Parecía que la burbuja en que Hill estaba desde el pasado domingo iba a estallar. Los bates de Toronto se mostraban intratables y conectaron cinco imparables con un home run incluido para tomar una ventaja de tres carreras. Pero el improvisado abridor de Boston se repuso. Tiro de experiencia y en las cinco entradas siguientes la mejor ofensiva de la liga solo logró dos hits. Cuando Hill se retiró en la séptima entrada había ponchado a diez bateadores. Los mismos que había eliminado una semana antes en St.Petesburg. Simplemente increíble.
| Sandoval anota la carrera de la victoria. |
Ahora mismo existe una distancia de trece partidos y medio entre Toronto y Boston. Los Blue Jays son serios candidatos a ganar las Series Mundiales y están jugando un béisbol fantástico. Los Red Sox han mejorado algo recientemente, pero su temporada ha sido decepcionante y su récord va a ser de los peores de la MLB. No obstante hay un dato curioso. Después de esta última serie de la temporada entre las dos franquicias de la AL Este nos encontramos con que el balance de victorias y derrotas es de 10-9 favorable a Boston. Este deporte nos depara cosas muy raras.
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domingo, 28 de junio de 2015
Semana 22-28 junio.
Tras una semana con un balance favorable (4-3) las cosas empezaban algo más calmadas en Massachussets. Se seguía lejos de la cabeza de la división pero las series contra dos rivales directos, Orioles en casa y Rays en Florida, daban la posibilidad de robar algunas victorias y mejorar un récord muy alejado aun del .500. Si la semana pasada el soniquete de la prensa de Boston giraba en torno a la continuidad de John Farrell al frente del equipo, el de esta se centra en el mercado de fichajes.
Si los Red Sox quieren estar en la post temporada parece claro que hay que hacer algo. Resulta difícil creer en que con el roster actual se pueda revertir tanto la situación como para acabar jugando en octubre. Pero las cosas están en chino para Ben Cherington, y es que no parece que haya muchas opciones de trades dentro de la franquicia. Los jugadores que resultan interesantes, como Betts, Bogaerts, Pedroia, Rodriguez, Swihart o incluso Holt, no son transferibles. Por otro lado tenemos a Sandoval y Ramirez, los dos grandes fichajes (y contratos) de esta temporada, traspasarlos sin dejar que hayan mostrado aun su mejor versión no entra en los planes de nadie. Napoli, Victorino, Uehara o Porcello son gente por la que se estaría dispuesta a negociar, pero los elevados contratos de todos ellos unido a que los tres primeros serán FA el año que viene y el bajo rendimiento del último de los cuatro los hace difíciles de colocar. Las opciones quedan prácticamente reducidas a dos nombres: Buchholz y Tazawa. El primero es un pitcher contrastado, con años de experiencia y que a pesar de un mal inicio se ha recuperado y tiene un 3.68 de ERA. El japonés es un relevista de lujo, poco aprovechado por Boston en mi opinión, con regustillo a cerrador (el sustituto natural de Koji quizás) y relativamente joven.
Estas son las cartas de los Red Sox, esperemos que las jueguen bien porque el margen de error es muy pequeño.
Martes 23 vs Baltimore Orioles (Derrota, 4-6).
Las cosas no empezaban nada bien para Joe Kelly. En la segunda entrada el abridor de los Red Sox había permitido cuatro carreras, incluido un triple home run de Lough. Las cosas se podían haber puesto todavía más feas en la tercera, pero un Sandy León muy atento evitaba la debacle con una buena defensa y redondeaba su actuación con un hit y una carrera que daban algo de esperanza.
Joe Kelly no terminaba de encontrarse, en la cuarta entrada ya había concedido ocho hits y fue sustituido por Robbie Ross, que poco pudo hacer para evitar la quinta carrera de los Orioles. Si los de Boston se mantenían en el partido era gracias a dos hits consecutivos de Ramirez que le servían para anotar el 2-5 en la cuarta e impulsar la carrera de Pedroia en la quinta.
En las últimas entradas un baile de pitchers en Baltimore para conservar la ventaja e incluso aumentarla a 3-6 gracias a una solitaria carrera de Flaherty. Eso si, en la novena entrada Pedroia volvió a enseñar los dientes con un gran hit que a punto estuvo de ser home run y que sirvió para impulsar la carrera de Betts.
Partido horrible de Ortiz, Napoli, Holt y Bogaerts que no consiguieron ningún hit en cada uno de sus cuatro turnos.
Miércoles 24 vs Baltimore Orioles (Victoria, 5-1).
El día comenzaba con dos novedades importantes: De Aza en el RF y Holt en la 1B. El partido fue dominado por las defensas que no permitieron ninguna carrera hasta la sexta entrada, donde Baltimore consiguió adelantarse pese al buen partido de Buchholz. El pitcher lanzó siete entradas en las que concedió ocho hits, esta solitaria carrera y logró eliminar a siete bateadores.
De Aza le daba la razón a John Farrell y conseguía empatar en una carrera en la que hubo pisotón en la primera base, error de Joseph para ganar la segunda, error de Norris para alcanzar la tercera y RBI de Betts para marcar. Boston conseguiría redondear la entrada gracias a un doble RBI de Pedroia y un home run de David Ortiz que consumaron la remontada y colocaron el 5-1 final en el marcador. Buenas noticias en el bullpen también, Tazawa consiguió tres strike outs en la octava y Uehara salvó su décimo cuarto partido del año.
La mala noticia del partido fueron las lesiones de Ramirez y sobretodo la de Pedroia, que parece más seria, y que provocaron la nota curiosa de la tarde: Holt jugó como 1B, LF y 2B.
Jueves 25 vs Baltimore Orioles (Derrota, 6-8).
Movimientos en los despachos. Joe Kelly se va a Pawtucket (equipo de de triple A asociado a los Red Sox) a hacer compañía a Castillo y Victorino y se sube al relevista Jonathan Aro, al outfielder Jackie Bradley Jr. y a infielder Deven Marrero (para cubrir la baja de Pedroia que estará unos quince días fuera).
El propio Bradley Jr. empezó como titular en el RF, con un De Aza cada vez más asentado en el LF y Holt cubriendo la baja de Pedroia en la 2B. Rodriguez fue el encargado de abrir un partido que se le fue de las manos en la cuarta entrada. Hasta ese momento el venezolano estaba firmando una buena actuación con ningún hit y cinco SO. Pero en la cuarta permitió siete hits (con un HR incluido) que dieron a los Orioles una ventaja de 1-6. En la parte baja de esa misma entrada los Red Sox consiguieron seguir en el partido con un triple home run de De Aza.
Ogando y Layne pasaron por el montículo antes de que Jonathan Aro, que el año pasado estaba jugando en categoría A, debutará sin pena ni gloria. Ninguno de los tres lanzadores pudieron evitar que los Orioles anotaran dos carreras más.
Con Holt y Ortiz en horas bajas, cero de cinco y cero de cuatro respectivamente, con Napoli frustrado, con Sandoval que va a su bola, sin Ramirez y con un De Aza que está empezando a asentarse el poder ofensivo recayó sobre la dupla Bogaerts-Bett. Siempre muy activos y voluntariosos consiguieron estrechar la diferencia hasta el 6-8, pero poco más. Nueva serie con balance negativo contra un rival divisional.
Viernes 26 @ Tampa Bay Rays (Victoria, 4-3).
La cosa pintaba complicada: tres partidos contra el líder de la división, fuera de casa, sin Pedroia ni Ramirez y con Porcello como ace con una racha de seis derrotas en sus últimas seis aperturas.
El encuentro empezó con un Napoli muy atento y concentrado en la ofensiva. El 1B, consciente de sus malos porcentajes en el cajón (.137 de bateo en los últimos siete partidos), se mostró muy paciente en sus turnos al bate (logró tres walks) y muy agresivo corriendo las bases (un robo de la segunda y dos carreras).
Con un 3-1 a favor los Red Sox se dejaron empatar y a punto estuvieron de perder el partido en la novena entrada. Con la segunda y la tercera base ocupadas Ogando consiguió salvar la situación y mandar el partido a la décima entrada. Un doble de Betts y un RBI de Holt le dieron a Uehara la posibilidad de poner el punto y final. Victoria muy importante y trabajada en el Tropicana Field.
Sábado 27 @ Tampa Bay Rays (Derrota, 1-4).
El roster de los Red Sox está concebido para ganar partidos gracias a su gran poder de bateo mientras que el pitcheo simplemente debe ser capaz de aguantar sin derrumbarse. Durante gran parte de la temporada tanto lo aces como el bullen han sido duramente criticados y culpados de los malos resultados del equipo. Lo cierto es que la linea de bateo es tan culpable como los lanzadores. El partido de ayer lo demuestra.
Miley y Barnes concedieron "solo" siete hits (es cierto que con tres HR) y eliminaron a doce bateadores de los Rays. Cabe destacar los número de Wade Miley desde su famosa discusión con Farrell en el dogout: 18.6 entradas lanzadas, cuatro carreras, quince hits y dieciséis strike outs.
Por contra los bateadores de los Red Sox solo conectaron tres golpes y la carrera se consiguió gracias a un aislado home run de De Aza. Boston ha anotado cero o una carrera en dieciséis partidos de su setenta y seis, una cifra sorprendentemente negativa para un equipo que juega a pegar. Una derrota que sirve para volver a estar a nueve victorias del liderato.
Domingo 28 @ Tampa Bay Rays (Victoria, 5-3).
Después de los tres hits del sábado tocaba enfrentarse a Chris Archer, el mejor abridor de la AL con permiso de Felix Hernandez, y tocaba hacerlo con Masterson como ace. La marcha de Joe Kelly a Pawtucket hacía que un Masterson que no jugaba desde el 12 de mayo volviera a la rotación a pesar de su ERA de 6.37.
Las críticas recibidas por los bates de Boston a raíz del partido anterior parecían haber hecho mella: en la cuarta entrada una ventaja de 4-0 gracias a los home runs de Sandoval, De Aza (tercero de la semana) y Ortiz. Masterson estuvo mucho más seguro de lo que se esperaba, cinco hits, seis strike outs y solo concedió una carrera en la quinta entrada.
Con el 5-1 en el marcador el prospect relevista Jonathan Aro tuvo la oportunidad de volver a lanzar, y de nuevo lo hizo sin mucha fortuna: dos hits y dos carreras en 0.1 entradas. Tazawa y una buena jugada de Marrero, que había entrado para cubrir la expulsión de Napoli, conseguían mantener la ventaja y Uehara hizó su trabajo para dar a los Red Sox la victoria en la serie.
La semana que se cierra con un balance de 3-3 que refleja perfectamente a un equipo que ni fu ni fa. Los Red Sox son incapaces de ganar dos partidos seguidos y los destellos de calidad que hay un día se ven eclipsados por los desastres del siguiente. Se necesita un poco más de consistencia y regularidad tanto en el lanzamiento como en el bateo.
Si los Red Sox quieren estar en la post temporada parece claro que hay que hacer algo. Resulta difícil creer en que con el roster actual se pueda revertir tanto la situación como para acabar jugando en octubre. Pero las cosas están en chino para Ben Cherington, y es que no parece que haya muchas opciones de trades dentro de la franquicia. Los jugadores que resultan interesantes, como Betts, Bogaerts, Pedroia, Rodriguez, Swihart o incluso Holt, no son transferibles. Por otro lado tenemos a Sandoval y Ramirez, los dos grandes fichajes (y contratos) de esta temporada, traspasarlos sin dejar que hayan mostrado aun su mejor versión no entra en los planes de nadie. Napoli, Victorino, Uehara o Porcello son gente por la que se estaría dispuesta a negociar, pero los elevados contratos de todos ellos unido a que los tres primeros serán FA el año que viene y el bajo rendimiento del último de los cuatro los hace difíciles de colocar. Las opciones quedan prácticamente reducidas a dos nombres: Buchholz y Tazawa. El primero es un pitcher contrastado, con años de experiencia y que a pesar de un mal inicio se ha recuperado y tiene un 3.68 de ERA. El japonés es un relevista de lujo, poco aprovechado por Boston en mi opinión, con regustillo a cerrador (el sustituto natural de Koji quizás) y relativamente joven.
Estas son las cartas de los Red Sox, esperemos que las jueguen bien porque el margen de error es muy pequeño.
Martes 23 vs Baltimore Orioles (Derrota, 4-6).
Las cosas no empezaban nada bien para Joe Kelly. En la segunda entrada el abridor de los Red Sox había permitido cuatro carreras, incluido un triple home run de Lough. Las cosas se podían haber puesto todavía más feas en la tercera, pero un Sandy León muy atento evitaba la debacle con una buena defensa y redondeaba su actuación con un hit y una carrera que daban algo de esperanza.
Joe Kelly no terminaba de encontrarse, en la cuarta entrada ya había concedido ocho hits y fue sustituido por Robbie Ross, que poco pudo hacer para evitar la quinta carrera de los Orioles. Si los de Boston se mantenían en el partido era gracias a dos hits consecutivos de Ramirez que le servían para anotar el 2-5 en la cuarta e impulsar la carrera de Pedroia en la quinta.
En las últimas entradas un baile de pitchers en Baltimore para conservar la ventaja e incluso aumentarla a 3-6 gracias a una solitaria carrera de Flaherty. Eso si, en la novena entrada Pedroia volvió a enseñar los dientes con un gran hit que a punto estuvo de ser home run y que sirvió para impulsar la carrera de Betts.
Partido horrible de Ortiz, Napoli, Holt y Bogaerts que no consiguieron ningún hit en cada uno de sus cuatro turnos.
Miércoles 24 vs Baltimore Orioles (Victoria, 5-1).
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| Sangre, sudor y lágrimas en la carrera de De Aza. |
El día comenzaba con dos novedades importantes: De Aza en el RF y Holt en la 1B. El partido fue dominado por las defensas que no permitieron ninguna carrera hasta la sexta entrada, donde Baltimore consiguió adelantarse pese al buen partido de Buchholz. El pitcher lanzó siete entradas en las que concedió ocho hits, esta solitaria carrera y logró eliminar a siete bateadores.
De Aza le daba la razón a John Farrell y conseguía empatar en una carrera en la que hubo pisotón en la primera base, error de Joseph para ganar la segunda, error de Norris para alcanzar la tercera y RBI de Betts para marcar. Boston conseguiría redondear la entrada gracias a un doble RBI de Pedroia y un home run de David Ortiz que consumaron la remontada y colocaron el 5-1 final en el marcador. Buenas noticias en el bullpen también, Tazawa consiguió tres strike outs en la octava y Uehara salvó su décimo cuarto partido del año.
La mala noticia del partido fueron las lesiones de Ramirez y sobretodo la de Pedroia, que parece más seria, y que provocaron la nota curiosa de la tarde: Holt jugó como 1B, LF y 2B.
Jueves 25 vs Baltimore Orioles (Derrota, 6-8).
Movimientos en los despachos. Joe Kelly se va a Pawtucket (equipo de de triple A asociado a los Red Sox) a hacer compañía a Castillo y Victorino y se sube al relevista Jonathan Aro, al outfielder Jackie Bradley Jr. y a infielder Deven Marrero (para cubrir la baja de Pedroia que estará unos quince días fuera).
El propio Bradley Jr. empezó como titular en el RF, con un De Aza cada vez más asentado en el LF y Holt cubriendo la baja de Pedroia en la 2B. Rodriguez fue el encargado de abrir un partido que se le fue de las manos en la cuarta entrada. Hasta ese momento el venezolano estaba firmando una buena actuación con ningún hit y cinco SO. Pero en la cuarta permitió siete hits (con un HR incluido) que dieron a los Orioles una ventaja de 1-6. En la parte baja de esa misma entrada los Red Sox consiguieron seguir en el partido con un triple home run de De Aza.
Ogando y Layne pasaron por el montículo antes de que Jonathan Aro, que el año pasado estaba jugando en categoría A, debutará sin pena ni gloria. Ninguno de los tres lanzadores pudieron evitar que los Orioles anotaran dos carreras más.
Con Holt y Ortiz en horas bajas, cero de cinco y cero de cuatro respectivamente, con Napoli frustrado, con Sandoval que va a su bola, sin Ramirez y con un De Aza que está empezando a asentarse el poder ofensivo recayó sobre la dupla Bogaerts-Bett. Siempre muy activos y voluntariosos consiguieron estrechar la diferencia hasta el 6-8, pero poco más. Nueva serie con balance negativo contra un rival divisional.
Viernes 26 @ Tampa Bay Rays (Victoria, 4-3).
La cosa pintaba complicada: tres partidos contra el líder de la división, fuera de casa, sin Pedroia ni Ramirez y con Porcello como ace con una racha de seis derrotas en sus últimas seis aperturas.
El encuentro empezó con un Napoli muy atento y concentrado en la ofensiva. El 1B, consciente de sus malos porcentajes en el cajón (.137 de bateo en los últimos siete partidos), se mostró muy paciente en sus turnos al bate (logró tres walks) y muy agresivo corriendo las bases (un robo de la segunda y dos carreras).
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| Koji time para ganar el partido. |
Con un 3-1 a favor los Red Sox se dejaron empatar y a punto estuvieron de perder el partido en la novena entrada. Con la segunda y la tercera base ocupadas Ogando consiguió salvar la situación y mandar el partido a la décima entrada. Un doble de Betts y un RBI de Holt le dieron a Uehara la posibilidad de poner el punto y final. Victoria muy importante y trabajada en el Tropicana Field.
Sábado 27 @ Tampa Bay Rays (Derrota, 1-4).
El roster de los Red Sox está concebido para ganar partidos gracias a su gran poder de bateo mientras que el pitcheo simplemente debe ser capaz de aguantar sin derrumbarse. Durante gran parte de la temporada tanto lo aces como el bullen han sido duramente criticados y culpados de los malos resultados del equipo. Lo cierto es que la linea de bateo es tan culpable como los lanzadores. El partido de ayer lo demuestra.
Miley y Barnes concedieron "solo" siete hits (es cierto que con tres HR) y eliminaron a doce bateadores de los Rays. Cabe destacar los número de Wade Miley desde su famosa discusión con Farrell en el dogout: 18.6 entradas lanzadas, cuatro carreras, quince hits y dieciséis strike outs.
Por contra los bateadores de los Red Sox solo conectaron tres golpes y la carrera se consiguió gracias a un aislado home run de De Aza. Boston ha anotado cero o una carrera en dieciséis partidos de su setenta y seis, una cifra sorprendentemente negativa para un equipo que juega a pegar. Una derrota que sirve para volver a estar a nueve victorias del liderato.
Domingo 28 @ Tampa Bay Rays (Victoria, 5-3).
Después de los tres hits del sábado tocaba enfrentarse a Chris Archer, el mejor abridor de la AL con permiso de Felix Hernandez, y tocaba hacerlo con Masterson como ace. La marcha de Joe Kelly a Pawtucket hacía que un Masterson que no jugaba desde el 12 de mayo volviera a la rotación a pesar de su ERA de 6.37.
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| Napoli se "come " al arbitro tras su expulsión. |
Con el 5-1 en el marcador el prospect relevista Jonathan Aro tuvo la oportunidad de volver a lanzar, y de nuevo lo hizo sin mucha fortuna: dos hits y dos carreras en 0.1 entradas. Tazawa y una buena jugada de Marrero, que había entrado para cubrir la expulsión de Napoli, conseguían mantener la ventaja y Uehara hizó su trabajo para dar a los Red Sox la victoria en la serie.
La semana que se cierra con un balance de 3-3 que refleja perfectamente a un equipo que ni fu ni fa. Los Red Sox son incapaces de ganar dos partidos seguidos y los destellos de calidad que hay un día se ven eclipsados por los desastres del siguiente. Se necesita un poco más de consistencia y regularidad tanto en el lanzamiento como en el bateo.
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