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jueves, 7 de septiembre de 2017

Series 35 at Yankees y 36 vs Blue Jays. Bienvenidos a la montaña rusa.

31 agosto at Yankees. L 2-6.
1 septiembre at Yankees. W 4-1.
2 septiembre at Yankees. L 1-5.
3 septiembre at Yankees. L 2-9.
4 septiembre vs Blue Jays. L 4-10.
5 septiembre vs Blue Jays. W 3-2.
6 septiembre vs Blue Jays. W 6-1.

Lo mejor (poniéndonos en plan resultadista) es que queda un poco menos para que termine la temporada regular. Además lo que resta es relativamente sencillo y salvo fracaso mayúsculo Boston estará en playoffs. Eso si, no sabemos muy bien para qué. La inconsistencia a la que los Red Sox han estado abonados durante toda la temporada y que les va a bastar para ganar una AL Este donde el nivel ha sido más bajo de lo esperado no les va a llevar muy lejos en octubre. O si, uno ya no sabe que esperar de este equipo.

Los de Farrell intercalan actuaciones bochornosas dignas de equipo de 60 victorias con noches plagadas de épica donde parecen una plantilla predestinada a hacer grandes cosas. La serie en el Bronx pertenece al primer grupo. Los Red Sox llegaron a Nueva York como si ya estuvieran clasificados. Los rivales, por contra, salieron a por todas. Con esa mentalidad ganadora que está siendo una verdadera sorpresa en unos Yankees que empezaron el año deshaciéndose de sus principales veteranos.

Ni los famosos relojes de Apple ni un Chris Sale agotado pudieron salvar los muebles. El zurdo ha llegado fundido a septiembre en cada de sus temporadas en la MLB. Mientras que el ERA de su carrera es de 2.98, en septiembre sube hasta 3.84. Este año está sucediendo lo mismo, su productividad en el presente mes es de 6.23 (y 4.24 en agosto). Espaciar un poco más sus aperturas parece lo adecuado para intentar hacerle llegar lo más fresco posible a los playoffs. Adiós al Cy Young y al MVP para él.

Hanley es perseguido después de su walk off.
El fin de la racha de tres derrotas consecutivas, dos en Nueva York y una ante los Blue Jays, llegó a lo grande. Con un partido de diecinueve entradas y de seis horas de duración. Boston consiguió el empate en la novena y necesitó otras diez entradas para anotar una carrera más. Rodriguez, que al igual que los Red Sox, se mueve entre la excelencia y el desastre hizo una buena apertura. El bullpen, que al igual que los Red Sox, no tiene termino medio mostró su mejor cara y lanzó trece entradas sin carreras y con 15 K's. Hanley, que al igual que los Red Sox, es un todo o nada se puso el disfraz de héroe y consiguió el hit de la victoria. Una victoria llena de excesos.

En el choque de ayer Fister, que no es un jugador de excesos sino todo lo contrario, volvió a lanzar de una manera excelente. El veterano lanzador no quiso darnos las taquicardias de la noche anterior y controló bien a los Blue Jays. El partido lo decidió otro tío poco dado a los excesos. Bradley pegó un homer de dos carreras que fue suficiente para tumbar a los canadienses.

Esperemos que en las próximas semanas los Red Sox encuentren la regularidad y consistencia que todo equipo ganador necesita. 

martes, 22 de agosto de 2017

Serie 32 vs Yankees. Partido a partido.

18 agosto vs Yankees. W 9-6.
19 agosto vs Yankees. L 3-4.
20 agosto vs Yankees. W 5-1.

La rivalidad está a punto de volver. El pulso que Red Sox y Yankees están manteniendo durante esta temporada está ayudando a reavivar las desavenencias entre las dos franquicias. Incluso los General Managers de ambos equipos se han lanzado ya unas pullitas que contribuyen a calentar todavía más el ambiente.

Lo que están haciendo los Yankees es francamente digno de elogio. Empezaron el año sin ninguna aspiración, con la única meta de que sus novatos fueran adquiriendo experiencia. Las cosas les han salido mucho mejor de lo esperado y los del Bronx se han convertido en un aspirante. Se niegan a dar la división por perdida y están obligando a los Red Sox a exprimirse en cada partido.

Otra serie con tres choques vibrantes en los que Boston sudó la gota gorda. La determinación de los Yankees es tal que consiguieron arrancar una victoria del brazo de Sale. Un siempre aguerrido Gregorious y Austin en ataque y Hicks en defensa fueron las piezas claves.

Los otros dos encuentros fueron para Boston. Poco importó que Pomeranz se lesionara en la cuarta entrada del primero de la serie. Es cierto que el bullpen no estuvo bien, pero la ofensiva acudió al rescate. A pesar de que el bate de Mookie sigue gafado (.267 de BABIP en 2017) y frío como un témpano los Red Sox volvieron a encontrar su salvación en Devers y Benintendi. Además Vazquez volvió a demostrar que con el bate puede ser tan decisivo como con el guante.


El domingo volvimos a ver la cara buena de Porcello. Concedió tres hits y una solitaria carrera gracias a un homer de Gardner. Tras sus seis entradas el bullpen remató la faena. El ataque fue un pequeño martillo pilón. No hubo cuadrangulares, nada de fuegos artificiales pero si un constante goteó de hits. Hasta doce con un triple de Jackie Bradley incluido. Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe.

Con estas dos victorias los Red Sox consiguen alejarse un poquito más de los Yankees. Un poco más de aire entre los dos equipos. Pero aún queda mucho camino por recorrer. Los de Nueva York están aguantando más de lo que se esperaba y la lucha por la primera plaza no ha terminado. Cada partido va a ser una final.


lunes, 14 de agosto de 2017

Serie 30 at Yankees. Agarrando al toro por los cuernos.

11 agosto at Yankees. L 4-5.
12 agosto at Yankees. W 10-4.
13 agosto at Yankees. W 3-2.

Ya ha empezado lo mejor de la temporada. Aún queda más de un mes para que empiecen los playoffs pero ya nos encontramos con muchas series que tienen regustillo a béisbol de octubre. Esta fue una.

Parte baja de la novena del último partido. Los Yankees ganan 1-2 y ponen a su closer en la lomita. Chapman sale más enchufado y retador que nunca. Psss. Psss. Psss. Tres bolas rápidas a más de 100 millas. No le importa que Hanley Ramirez sepa lo que va a lanzar. Si puede, que lo batee. Y Hanley no puede. Tres swings durísimos que casi acaban con el dominicano en el suelo. Chapman lo mira desafiante y Hanley se va camino del dugout con una sonrisa forzada.

Después de humillar a un slugger de noventa millones de dólares lo de Devers parecía pan comido. Un chico de veinte años con cara de chiste que apenas pasa de los cincuenta at bats en las Mayores. Chapman lanzó otro misil de 103 millas. Devers ni se movió. Estudio aquel pitch, lo procesó e hizo sus ajustes. El cerrador de los Yankees volvió con otra bola rápida de las que el ojo de los mortales no ve, pero esta vez se encontró con el bate de Devers. Al pasar la primera base el joven bateador de los Red Sox celebró. El silencio que se había hecho en el Bronx le confirmó que acababa de pegar un homer que empataba el partido.


Las entradas extras fueron un trámite. Ni un Chapman fundido ni un Kahnle que vino de Chicago para completar un bullpen de ensueño pudieron evitar que Benintendi, tocado por la varita desde que empezó agosto, impulsara una carrera. Kimbrel no se ando con tonterías y cerró un partido que deja a dos equipos en estados anímicos antagónicos.

Lo que terminó tan felizmente para los Red Sox empezó de una manera bien distinta. En el primer choque de la serie Addison Reed, recién llegado de los Mets para reforzar el bullpen, desperdició una ventaja de tres carreras. Todo se ponía muy de cara para los Bombarderos. Se llevaban el primer juego y contaban con su ace para el segundo.

Severino se cayó con todo el equipo. Se encontró con un Benintendi en estado de gracia que pegó dos homers y remolcó seis carreras. El exterior izquierdo está siendo la pieza fundamental del ataque en las últimas semanas. Se fue de Nueva York con cinco hits, tres homers y nueve impulsadas. ¡Su OPS en agosto es de 1.410!

Es muy pronto para echar las campanas al vuelo y aún quedan siete partidos entre los dos equipos. No obstante, los Red Sox han dado un golpe encima de la mesa y por primera vez en la temporada han demostrado ser un equipo a tener en cuenta.

PD: lo de Chris Sale es de otra galaxia. Si sigue así creo que solo un Altuve bateando por encima del .400 le debería quitar el MVP.


lunes, 17 de julio de 2017

Serie 23 vs Yankees. Manteniendo las distancias.

14 julio vs Yankees. W 5-4.
15 julio vs Yankees. L 1-4.
16 julio vs Yankees. L 0-3. Partido post puesto del 24 abril.
16 julio vs Yankees. W 3-0.

La primera serie después del parón del All Star nos confirma dos cosas que ya veníamos sospechando. Por un lado que la rotación cada vez tiene mejor pinta, por otro que la ofensiva aún no trasmite ninguna confianza. 

Las cuatro aperturas que disfrutaron los bates de Boston en estos choques fueron buenas. Los abridores estuvieron entre la excelencia de Sale en el segundo partido y los papeles correctos de Pomeranz y Porcello en el primero y el tercero. Todo esto sin olvidar las buenas sensaciones dejadas por Price en el último y que hacen que el zurdo acumule un ERA de 1.91, con un K/9 de 9.27 en sus últimas cinco salidas. Lo grave es que la ofensiva desperdicio dos de estas actuaciones. 


La risa de Price es buena para los Red Sox. ¡Qué ría!
A Sale solo se le respaldó con una carrera que se esfumó de la manera más inesperada: Kimbrel cedió un homer y el partido se fue a un maratón de 16 innigs donde los Yankees acabaron por llevarse el  gato al agua. 

La segunda decepción se dio en el primer encuentro del domingo. Porcello, que poco a poco va encontrándose algo mejor (3.31 de ERA en sus últimos cinco partidos), hizo lo que se le pide: seis entradas, nueve strikes, ninguna base por bolas y tres carreras permitidas. Los bateadores, sin embargo, brillaron por su ausencia. Entre Sabathia y los relevistas de los Yankees repartieron siete walks que no se tradujeron ni en una sola carrera. 

Parece que los Astros tuvieron su momento de magia a principio de temporada, los Dodgers lo están teniendo ahora y nuestro consuelo es que los Red Sox lo tengan a finales de verano. Parece imposible que Betts siga sin encontrar los hits que el año pasado llegaban tan fácilmente. La lógica nos dice que en algún momento llegaran. Igual que esperamos que llegue la regularidad al rendimiento de Moreland y Benintendi y que Hanley sea un slugger que de empaque a la parte media del lineup. 

viernes, 9 de junio de 2017

Serie 19 at Yankees. Cornada en el Bronx.

6 junio at Yankees. W 5-4.
7 junio at Yankees. L 0-8.
8 junio at Yankees. L 1-9.

El ataque de los Red Sox se congeló (lleva congelado buena parte de la temporada). Quince hits en tres partidos. Solo los anecdóticos e imprevistos tres home runs del primer encuentro han salvado de un barrido que hubiera sido demoledor.

Buena parte de la culpa de la poca producción ofensiva de Boston la encontramos en el "pobre" rendimiento de Betts y Benintendi. Estos dos jugadores se encuentran entre los que menos se ponchan de las Mayores. Su capacidad para conseguir contactos y poner la bola en juego es asombrosa. Pero parece que les ha mirado un tuerto. El BABIP de ambos está por los suelos. La lógica nos dice que en algún momento su "mala suerte" se acabará y los hits empezarán a caer como churros. Hasta entonces la única alegría del ataque de los Red Sox es Bogaerts, una máquina de sacar singles que inquieta entre poco y nada a las defensas rivales. Mientras el resto del lineup no produzca es como atacar un castillo con una navaja.

Todo lo contrario sucede con los Yankees. Un BABIP infladísimo sostiene a una ofensiva terrible en la que los cuadrangulares son el pan nuestro de cada día. Aaron Judge (aka El Devorador de Mundos) tiene a día de hoy un BABIP de .427, una auténtica (e insostenible) exageración que lo ha convertido en máximo candidato al MVP.

Sánchez le pega un homer de tres carreras a Price.
Tampoco el montículo ha ayudado mucho. Solo el bullpen, en la primera victoria, tuvo un papel importante. Kelly y Kimbrel apuntalaron otra apertura explosiva de Pomeranz (5 entradas, 2 carreras y 8 strikes). En los dos partidos siguientes Porcello y Price estuvieron mal, un lujo que los Red Sox no se pueden permitir. Si Boston quiere jugar en octubre es imprescindible que el trio Sale-Porcello-Price acumule victorias.

Cinco partido contra los Yankees en lo que va de 2017 y el balance es de 1-4 a favor de los Bombarderos. La diferencia de los dos equipos en la clasificación es de (¡TACHÁN!) tres partidos. Con esto te lo digo todo y con esto te lo digo todo.

viernes, 28 de abril de 2017

Serie 7 vs Yankees.

25 abril vs Yankees. Post puesto.
26 abril vs Yankees. L 1-3. 
27 abril vs Yankees. L 0-3.

Ya no hay como negarlo. El ataque de los Red Sox está sumido en una crisis brutal. Dos carreras contra los Yankees. Nueve en los últimos cinco partidos. La mejor ofensiva del 2016 es la séptima que menos anota en 2017.

Llevamos unos días diciendo que el promedio de bateo y el porcentaje de embasado del equipo están siendo buenos, de hecho los Red Sox son cuartos y octavos de la MLB en ambos apartados. Boston también destaca en contactos con la bola (2º de la MLB con un 80.9%), contactos dentro de la zona de strike (1º de la MLB con un 88.0%) y en contactos fuertes (2º de la MLB con un 36.6%).

Entonces, ¿por qué diablos no se anotan más carreras? Allá vamos con nuestra teoría.

Los Red Sox son el décimo peor equipo en porcentaje de Fly Balls (FB% de 33.4%) y además lideran la liga en Infield Fly Ball (IFFB% de 14.3%). Para acabarlo de arreglar vemos que Boston también destaca para mal en el ratio de home runs por fly ball (HR/FB de 5.6%), son últimos de la competición en este apartado por una amplia diferencia. Esto traducido a idioma de personas normales quiere decir que Boston consigue pocas bolas elevadas y que las pocas que consigue se convierten con mucha frecuencia en globos inofensivos que los infielders rivales atrapan con total tranquilidad y con poca frecuencia en cuadrangulares.

Por otro lado los Red Sox están destacando en line drives (3º de la MLB con un LD% de 22.2%), el tipo de bateo que tienen los bateadores de contacto y que generalmente se traduce en singles. Este tipo de contactos requieren de ofensivas mucho más dinámicas y de estrategias de ataque que un equipo que ha tenido a Ortiz en la última década no ha necesitado ni desarrollado. Pero ahora Ortiz ya no está.

Se puede hacer mucho con line drives, y todavía más si se tiene un buen porcentaje de contactos fuertes. Hemos visto como los Royals ganaban una Series Mundiales con esto, así que a ver si ponemos a Betts, Benintendi, Bogaerts, Bradley y compañía a corretear entre las bases.

El desastre de la ofensiva duele todavía más al ver el buen rendimiento del pitcheo. Sale está simplemente espectacular. En el segundo partido de la serie lanzó ocho entradas y repartió 10 K's. Su rendimiento no es de candidato al Cy Young, sino de candidato al MVP. Porcello también está encontrando su ritmo y en el primero de los dos enfrentamientos tuvo tramos de auténtico dominio.

Además está primera serie contra los Yankees nos ha enseñado que Aaron Judge tiene muchas posibilidades de convertirse en el protagonista de las pesadillas de la Red Sox Nation durante una década que se puede hacer muy, muy larga...



viernes, 12 de agosto de 2016

Serie 35 vs Yankees.

Martes 9 agosto. Yankees 3-5 Red Sox.

Tres nombres bastan para explicar esta victoria: Benintendi, Pedroia y Porcello. La joven promesa y el veterano se combinaron para protagonizar de una u otra manera cada una de las carreras de los Red Sox. Mientras que en el montículo Porcello volvió a estar soberbio. Sus aperturas se cuentan prácticamente por victorias.

El comienzo de partido no fue fácil para Boston. Porcello cedió cinco de los siete hits que concedió  en los tres primeros episodios. Los Yankees aprovecharon este dubitativo inició y cogieron una ventaja de dos carreras. En vez de venirse abajo Porcello tiró de clase y se fue hasta el final de la octava entrada sin conceder una carrera más. Incluso protagonizó el momento del partido al mantener una disputa verbal con Headley que acabó con los dos banquillos en el infield.

Headley le pide explicaciones a Porcello.
A medida que el pitcheo se asentó el ataque empezó a encontrar su ritmo.  En la parte baja de la tercera los Red Sox conseguían empatar el choque con un doble de Pedroia que remolcaba las carreras de Benintendi y Betts. Dos entradas después Boston tomaba la delantera con casi idénticos protagonistas. Primero Benintendi, que se fue con tres hits en tres at bats, pegaba un doble que  permitía a León llegar al home.  Pedroia volvía a impulsar otra carrera del novato en su turno y Ortiz se encargaba de redondear el rally con un sencillo que ponía las cosas en un 2-5 favorable a los Red Sox.

Cuando todo parecía resuelto Kimbrel se encargó de darle un poco de suspense al asunto. El closer está estando muy irregular y en esta ocasión no fue capaz de acreditarse el save. Dio cuatro bases por bolas y su compañero Barnes tuvo que relevarle para dejar la victoria en casa.

Miércoles 10 agosto. Yankees 9-4 Red Sox.

Los Red Sox desaprovecharon un partido en el que lo tuvieron todo de cara y dejaron que unos Yankees venidos a menos se les subieran a las barbas. Cuando Eovaldi se retiró lesionado en la segunda entrada todo hacía indicar que Boston se iba a dar un paseo triunfal. El bullpen de Nueva York, que recientemente ha perdido a Miller y Chapman, iba tener que aguantar ocho interminables entradas contra el ataque más letal de las Mayores. Pero el béisbol está lleno de sorpresas.

Podemos dividir el encuentro en dos partes muy diferenciadas. La primera duró aproximadamente hasta la séptima entrada. Los Red Sox fueron los dueños del partido y sin excesiva brillantez consiguieron dominar a sus eternos rivales. León, Pedroia y Betts fueron los más inspirados con el bate y permitieron que los suyos anotaran cuatro carreras. Pomeranz estuvo en su línea, quizás algo mejor que en sus anteriores aperturas. Solo permitió una anotación que llegó con un homer de Gregorious y sin ser una cosa espectacular cumplió.

En el séptimo episodio presenciamos el hundimiento del Titanic. Los relevistas hicieron aguas por todas partes y los del Bronx dieron la vuelta al marcador en un abrir y cerrar de ojos. Barnes, Abad y Tazawa solo fueron capaces de retirar a tres bateadores y se combinaron para permitir siete carreras. Especialmente grave es el caso del japonés. Tras un gran mes de abril ha ido reduciendo sus prestaciones hasta ser una auténtica moneda al aire.

La cosa podía haber acabado todavía peor. Ortiz, que recibió hasta tres bases por bolas intencionadas, se retiró lesionado en la novena entrada. Una bola impactó en su pierna y se fue cojeando con una ovación de fondo. Afortunadamente la cosa quedo en nada.

Ortiz deja Fenway ayudado por Farrell y otro miembro del staff. 

Jueves 11 agosto. Yankees 4-2 Red Sox.

Creo que no exageró si digo que estamos ante uno de los peores Yankees de la historia. Tan malo es su momento que la poderosa franquicia del Bronx ha aprovechado el límite del mercado de traspasos para soltar a jugadores importantes y reforzar su granja, algo que los Bombarderos han hecho muy poco a lo largo de su historia. Perder un partido contra este equipo es un accidente que puede pasarle a cualquiera. Perder dos veces seguidas en Fenway ante estos Yankees cuando aspiras a jugar post temporada es mucho más grave.

Los Red Sox volvieron a desperdiciar un partido en el tenían todo de cara. Con el bullpen de los Yankees reventado por el esfuerzo del día anterior y con Pineda como abridor Boston tenía que haber arrasado. Sucedió todo lo contrario. Los únicos bates que estuvieron inspirados fueron los de Hanley, que impulsó las dos carreras de los suyos, y León, que sigue sorprendiendo a propios y extraños y se fue con tres hits.

A pesar del mal rendimiento ofensivo Rodriguez estuvo muy bien y mantuvo a los suyos en el partido. Después de un mal inicio de temporada está encontrando su ritmo y su hueco en una rotación que cada vez parece más consolidad. En las últimas dos semanas el pitcheo abridor de los Red Sox tiene un muy buen 3.17 de ERA. El venezolano lanzó siete entradas completas y solo le conectaron tres hits, lastima que uno de ellos acabara en lo alto del monstruo verde.

El problema volvió a ser el bullpen. Rodriguez se fue del montículo con los Red Sox ganando 1-2. Su sustituto fue Ziegler, que en un octavo inning horrible en el Benintendi tampoco ayudó mucho echo por tierra la labor del abridor. Los Yankees consiguieron anotar hasta tres carreras y llevarse la serie al Bronx como regalo de despedida para A-Rod.

domingo, 17 de julio de 2016

Serie 29 @ Yankees.

Viernes 15 julio. Red Sox 5-3 Yankees.

La vuelta del All-Star siempre suele se complicada. En un deporte en el que hasta el más pequeño de los ajustes es vital un parón de cuatro días puede ser fatal. Los Red Sox se fueron al partido de las estrellas en su mejor racha de juego desde finales de mayo, parece que han vuelto igualmente enchufados.

El de Boston es el mejor ataque de las Mayores porque te puede ganar de muchas maneras. Mientras que los Orioles viven del poder y los Pirates del contacto, los Red Sox son capaces de combinar ambas armas. En esta ocasión recurrieron a la primera.

Pineda empezó bien el partido. Consiguió retirar a los  primeros ocho bates de Boston, todos con promedios por encima del .250. Cuando le toco enfrentarse al noveno se encontró con un home run del todo inesperado. Hanigan solo está bateando para .192, pero abrió la lata en el Bronx. Tras el cuadrangular del catcher llegaron los de Shaw y Bogaerts que ponían un sonrojante 5-0 en el marcado del Yankee Stadium.

Steven Wright volvió espectacular de su sorprendente debut en el All-Star de San Diego. Las primeras visitas al cajón fueron una auténtica tortura para los bateadores neoyorkinos. Ninguno encontraba la manera de descifrar al knuckleballer. Hasta que una serie de aciertos de los bombarderos en la sexta hacían que John Farrell se viera obligado a retirar a su abridor. Los Yankees consiguieron anotar tres carreras y pusieron en peligro la victoria de los Red Sox, pero un buen trabajo de los relevistas certificó el triunfo de Boston.

Sábado 16 julio. Red Sox 5-2 Yankees.

El habitual rock de estadio fue sustituido por piezas de Dudamel. Los puestos de pizzas y hot dogs se pusieron a vender arepas y hallacas. Hasta el Hudson se convirtió en el Orinoco. Por un día el corazón del Bronx se transfornó en Venezuela. Los Red Sox, liderados por Sandy León y Eduardo Rodriguez, se llevaron el segundo encuentro de la serie.

León fue el hombre del partido con cuatro remolcadas.
Rodriguez volvía a lanzar en Grandes Ligas después de un par de aperturas en las Menores. Por primera vez en lo que va de 2016 estuvo cerca de lo que se espera de él. No fue un pitcher dominante, de hecho solo logró un ponche en las siete entradas que estuvo en la lomita, pero limitó a la ofensiva de los Yankees. Combinó bien sus lanzamientos y logró muchas bolas rodadas y globos que la defensa convirtió fácilmente en outs.

Con el empate a uno León hizo su irrupción en el encuentro. Primero con un single que impulsaba la carrera de Jackie Bradley. Dos entradas después, en la sexta, pegaba un triple homer que certificaba su buen momento con el bate. El catcher venezolano se ha hecho con un hueco en el lineup gracias a su espectacular aportación ofensiva. Su promedio es de .458 y en veinte partidos ha remolcado trece carreras.

Domingo 17 julio. Red Sox 1-3 Yankees.

Con el Yankee Stadium aún medio vacío Pedroia pegaba un homer que ponía a los suyos por delante. Las cosas se ponían muy francas para Boston pero Tanaka reaccionó. El pitcher japonés fue de menos a más y consiguió contener a la ofensiva de los Red Sox. Salió del juego en el séptima entrada, después de haber permitido solo tres hits y habiendo repartido siete ponches.

Todo lo contrario sucedió en el montículo de Boston. Price llegó a este partido después de tres aperturas consecutivas con diez strikes outs y con un K/9 de 10.13. Pero en esta ocasión no rindió a su mejor nivel. En ningún momento estuvo cómodo, un solitario ponche en seis episodios lo demuestran. El zurdo permitió mucho contacto a los bates de los Yankees, hasta doce imparables, y desaprovechó la ventaja que tenían los suyos. Hasta cinco hits y tres carreras cedió el ace solo en la cuarta entrada.

En el séptimo episodio, y con un 1-3 a favor, el bullpen de New York salió a hacer su trabajo. Betances, Miller y Chapman son una máquina de retirar bateadores cuyo margen de error es mínimo. No fallaron. La ofensiva de los Red Sox, muy apagada durante todo el partido, no encontró la manera de meterles mano.

La derrota duele. Corta una racha de seis victorias y evita la barrida, pero hay motivos para ser optimistas. Después de un mal mes de junio el equipo parece recuperado. Estas son las cuartas series que se ganan de forma consecutiva y los Orioles están a tiro de piedra. Estamos en el buen camino.

domingo, 8 de mayo de 2016

Serie 10 @ Yankees.

Viernes 6 mayo. Red Sox 2-3 Yankees.

El partido quedó reducido a lo que pasó en el último turno al bate de Ortiz. Pero el criterio de los árbitros a la hora de establecer la zona de strike no solo afectó a Big Papi, sino que volvió locos a todos los bateadores. Ya se ha dicho de todo sobre esta pólemica así que lo mejor será pasar del tema y centrarnos en lo deportivo.

Ortiz se "come" al umpire.

Porcello no estuvo en el nivel de excelencia de sus dos últimas aperturas, simplemente se limitó a cumplir  con lo que se espera de él. Aguantó siete entradas y tuvo controlados a los bates de los Yankees. Quizás el único pero que se le puede poner es ese cuadrangular de Hicks en la séptima. Esto servía para que los del Bronx tomaran una ventaja de una carrera cuando Betances y Miller iban a empezar a trabajar.

El gran problema de los Red Sox fue no saber aprovechar los escenarios favorables en ataque. Hasta en dos ocasiones tuvo Boston las bases cargadas con un solo out  y no sacó carreras en ninguna. También hubo un momento en el que con Vázquez en segunda y ningún bate eliminado no se consiguió contacto que permitiera movimiento entre bases. Las dos únicas anotaciones del equipo llegaron en el inició del partido con un doble homer de Ortiz.

Sábado 7 mayo. Red Sox 2-8 Yankees.

Un pitcher estrella no solo seca a la ofensiva rival, también le quita presión a su propio ataque. Los bates van más relajados al cajón cuando saben que el montículo ofrece garantías. Para esto los Red Sox trajeron a Price en la pasada agencia libre. El problema es que el zurdo no está respondiendo. Este duelo contra los Yankees fue especialmente dramático para él. Seis carreras, siete hits y tres bases por bolas en menos de cinco entradas.

Al mismo tiempo los bates se agarrotaban. Conocedora de que las aperturas de Price están siendo muy erráticas, la ofensiva de Boston se encogió. No mostró ninguna paciencia y además de no lograr ningún boleto solo le sacó a Eovaldi 107 lanzamientos en ocho entradas.

Los Yankees fueron un vendaval. Once hits y cuatro bases por bolas en treinta y dos turnos. Olieron la sangre en las dudas de Price y necesitados como están no desperdiciaron la ocasión de cebarse con el eterno rival. Hasta Headley y Gregorious se unieron a la fiesta.

Como anécdota decir que Bradley acumula una racha de trece partidos consecutivos consiguiendo al menos un imparable. Una noticia maravillosa si tenemos en cuenta que el principal debe del outfielder es su ofensiva.

Domingo 8 mayo. Red Sox 5-1 Yankees.

Hace unos años Steven Wright estuvo a punto de dejar el béisbol. Después de ser una segunda ronda del draft no progresó como se esperaba y el apelativo de bust empezó a susurrarse a sus espaldas. En 2010, ya desesperado, se decidió a lanzar knuckleballs. Este lanzamiento salvó su carrera.

Wright y Ortiz evitaron la barrida.

Wright se hizo  enorme contra los Yankees. 106 lanzamientos le bastaron para aguantar las nueve entradas en el Bronx. Sus mariposas fueron una pesadilla para los Bombarderos. Solo cedió tres hits y una base por bolas al mismo tiempo que lograba siete ponches. Únicamente en la novena entrada, con el partido ya decidido, un cuadrangular de Gadner le robaba la blanqueada. Seis aperturas en 2016 y un ERA de 1.52 para el nudillero. Podemos decir que está aprovechando el hueco que la lesión de Rodríguez le dejó en la rotación.

El otro protagonista de la noche fue Ortiz. Sus dos homers le hacen sobrepasar a una leyenda de los Red Sox como Carl Yastrzemski. No fue Big Papi el único que bateo con poder. Solo a golpe de home run se pudo hacer daño a un buen Severino. Pedroia e incluso Bogaerts la mandaron a las gradas para evitar la barrida de los Yankees.

lunes, 2 de mayo de 2016

Serie 8 vs Yankees.

Viernes 29 abril. Yankees 2-4 Red Sox.

Hace un días comentábamos que la ofensiva de los Red Sox estaba fundamentándose en el contacto, como si se estuviera dejando el poder para ocasiones especiales. El primer duelo contra los Yankees parecía una de ellas. En la octava entrada y con el partido empatado Ortiz añadía una nueva muesca a su revolver. Un doble homer al monstruo verde que hacía que todo Boston estallará.

En Fenway se vivió una noche de béisbol con mayúsculas. Los Yankees salieron en tromba y no tardaron en golpear. A-Rod, en su papel de villano recurrente, la mandaba a las gradas para anotar la primera carrera de los Bombarederos. Capitaneados por un Tanaka muy acertado los de Nueva York conseguían aumentar su ventaja y plantarse en la séptima entrada con el 2-0 en el marcador.

Ortiz abraza a unos niños después de su homer.

Es entonces cuando la ofensiva de los Red Sox despertó. Hasta el momento Tanaka había permitido tres hits, en este episodio le cayeron otros tantos acompañados de dos carreras que empataban el choque.

Llegar igualado con los Yankees a las entradas finales parece un suicidio. Lo normal es que su bullpen active la máquina de hacer K's y te destroce. Pero esta vez ya sabemos como terminó la historia. El imbateable Dellin Betances encontró en Big Papi la horma se su zapato.

Sábado 30 abril. Yankees 0-8 Red Sox.

Somos muchos los que debemos pedir perdón a Rick Porcello. Después de un 2016 en el que su rendimiento no fue bueno por la recuperación de una lesión está completando un espectacular inicio del 2016. En este choque contra los Yankees lanzó su segundo blanqueo consecutivo. Estuvo brillante. Controlando sus lanzamientos perfectamente y logrando un contacto muy débil que le está convirtiendo en el pitcher que más dobles matanzas provoca.

Mientras Porcello secaba a la ofensiva de Nueva York los bateadores de los Red Sox tensaban la cuerda hasta que esta acabo por romperse. Se dedicaron a contactar prácticamente todas las bolas que los lanzadores les daban. Raro fue el episodio en el que el pitcheo de los Yankees no tuvo que realizar más de veinte lanzamientos.

El primero en quebrarse fue Pineda. En la quinta entrada había permitido dos carreras y lanzado más de cien pitchs. El bullpen no mejoró la situación. Entre Shreve, Yates, Barbato y Goody se repartieron tres episodios en los que se vieron obligados a realizar noventa y ocho pitchs. Ninguno logró cortar la hemorragia y Boston, con un gran Bradley Jr., anotó seis carreras más. Un destrozo en toda regla.

Domingo 1 mayo. Yankees 7-8 Red Sox.

Partido de los que hacen afición para cerrar la serie. Quizás no del gusto de los puristas, pero vibrante. Poco pudieron hacer Price y Eovaldi frente a dos ofensivas que salieron desatadas. Tampoco la lluvia que cayó en Fenway durante toda la noche ayudó mucho a los pitchers.

Un A-Rod que está encontrando su forma poco a poco se encargó de poner la primera ventaja significativa del choque. Un doble homer que suponía el 3-1 para los visitantes. Los hits se sucedían por uno y otro bando y las alternancias en el marcador se fueron produciendo hasta que un cuadrangular de Shaw en la quinta dejaba el partido empatado a seis.

Es entonces cuando el menos esperado acabó decantando el partido. El boricua Christian Vázquez está demostrando ser un gran catcher defensivo, algo de sobra sabido, pero su aportación con el bate es pobre. Quizás esta fama es la que le valió para pillar desprevenido a Betances y engancharle un home run que a la postre supuso la victoria.

Vázquez y Hanley celebran la victoria.

La primera barrida de la temporada es doblemente positiva. No solo ha llegado frente a los Yankees, sino que también sirve para que el equipo se coloque al frente de la AL Este. Ahora un viaje a Chicago que será la prueba del algodón. Serie contra los White Sox para saber el verdadero nivel de los Red Sox.

viernes, 18 de marzo de 2016

ELEVADO A LOS JARDINES III: Puñaladas en el Bronx.

 A estas alturas nadie duda de mi absoluta devoción por los Medias Rojas. Todo el mundo sabe que soy un fiel y buen patriota de la Red Sox Nation, pero parece que hay vida más allá de Fenway. Para hablar de ello nace Elevado a los jardines.

Pues si, las calles de famoso barrio del Bronx están siendo testigas de una violenta reyerta. Pero no se imaginen a pandilleros afroamericanos rajándose por el control de las esquinas. Nada de gorras en posturas imposibles y pantalones "cagaos". Los que esgrimen navajas van con traje a medida, corbata de seda y zapatos italianos.

Levine, presidente de los Yankees.
Pero vamos a empezar por el principio. StutHub es un portal de internet que se dedica la venta de entradas para distinta clase de eventos (teatros conciertos, partidos de la NBA...). Desde hace tiempo dicho portal tiene un acuerdo con la MLB y vende  una cantidad importante de las entradas del béisbol. Uno de los productos estrellas son los last minute tickets, significativamente más baratos y cuya impresión se realiza en casa a través de un PDF.

Desde hace algunos años los Yankees se vienen quejando de la cantidad de problemas que dan estos tickets. Dicen que se prestan fácilmente a la falsificación. Que cualquiera puede hacer fotocopias o modificar su asiento o la zona en la que está ubicado.

Lo que eran tibias criticas han acabado por convertirse en frontal oposición. La franquicia del Bronx parece resuelta romper con la web. Randy Levine, presidente de los Yankees se reunió con su homónimo de StuHub para discutir el tema, y parece que las posiciones de uno y otro está bastante alejadas.

Hasta ahora todo resulta muy lícito y natural, ¿verdad? La venta de entradas desde StuHub da más problemas que beneficios. Pues los Yankees prescinden de los servicios de StuHub y punto. Pero no es tan simple.

Puesto de sushi en el Nuevo Yankee Stadium.
Una parte importante de la afición de los "Bombarderos" ve en todo esto una maniobra de la directiva para alejar a cierta gente del estadio. Evitando la venta de entradas baratas (y de aquellos que las compran) el parque de los Yankees se convertirá en un nuevo reducto de la jet set. Otro espacio para que la élite WASP de la Gran Manzana pase el rato.

Parecía que todas estas teorías eran los simples desvaríos de cuatro chiflados. Un puñado de chalados  old school resentidos porque los puestos de perritos y cerveza del Nuevo Yankee Stadium están siendo sustituidos por el sushi y los batidos detox. Pero mira por donde, unas desafortunadas declaraciones de Loon Trost en la radio han acabado por darles algo de crédito.

El COO de los Yankees declaró en un programa de la WFAN llamado Boomer &Carton que algunos fans que compraban sus entradas en zonas exclusivas se molestaban cuando veían como gente que pagaba mucho menos se sentaba junto a ellos. De una forma velada y totalmente inocente Loon Trost incurrió en el más salvaje de los clasismos.

La polémica ha llegado hasta el presidente del distrito del Bronx, Ruben Díaz Jr., que ha aprovechado para lanzar una pullita a la gerencia de la franquicia neoyorquina.

Díaz Jr. haría bien en mirarse la espalda.
"La medida también discrimina a los aficionados que se aprovechan del libre mercado. Discrimina a aquellos que de vez en cuando quieren ir al béisbol a precios asequibles," ha escrito Díaz en una carta dirigida a los Yankees. "Deben ser más conscientes de lo que dicen, dada su reciente inclinación a insultar a la mayor parte de su afición, yo incluido. He sido un fan de los Yankees toda mi vida. Sin la clase trabajadora, que es mayoría entre la fanbase del equipo, los New York Yankees nunca habría podido ser la exitosa franquicia que son hoy".

Los Yankees no se amilanado, sino todo lo contrario. Han sacado el hacha de guerra se han montado en un caballo llamado George Steinbrenner y se han ido a cortar cabezas. La respuesta de Levine ha sido un tajo inmisericorde que no deja a Díaz en muy buen lugar.

"Hemos dejado de prestar atención a sus interminables peticiones de financiación, así que no me sorprenden (sus críticas)," pero Levine aún tenía más. "Me extraña lo que dice (sobre ser seguidor de los Yankees) porque las únicas veces que le hemos visto por el estadio ha sido cuando viene gratis e invitado por temas oficiales. Imagino que en el Bronx no habrá problemas  importantes, por eso gasta su tiempo en  nuestra política de entradas".

Agáchense. Los cuchillos vuelan en el Bronx.

lunes, 5 de octubre de 2015

Semana 28 septiembre-4 octubre.

Última semana de calvario. Final a una nueva temporada en la que el techo iba a ser el cielo y ni siquiera se despegó. Y no sigo que bastante autoflagelación ha habido ya durante el todo año.

Pues si, punto y final con nada en juego en lo meramente deportivo pero con la opción de salvar el honor y de joder un poco a los vecinos. Los buenos resultados obtenidos este último mes dejan abierta la ventana para no ser sotaneros de división. Es un mal menor pero algo es algo. Lo que si es más importante es dar la cara contra los Yankees. Los del Bronx están a punto de cerrar el pase a los playoffs, pero una mala serie contra Boston podría complicarles las cosas. Además hay que evitar a toda costa que la dichosa victoria número 10.000 de los Bombarderos en la MLB sea precisamente contra los Bosox. ¡A por ellos!

Lunes 28 @ New York Yankees (Victoria, 5-1).
Último partido de Rodriguez esta temporada. El pitcher venezolano ha sido una de las pocas noticias buenas de los Red Sox en el 2015. Desde su aparición a finales de mayo ha abierto veintiún partidos (con 121.2 entradas lanzadas) para un récord de 10-6 y una ERA de 3.85.

Ayer volvió a cumplir a pesar de un mal inició. En la primera entrada cedió una carrera después de permitir que los tres primeros bates de los Yankees le contactaran. A partir de este momento se mostró muy seguro. Solo cuatro hits más y cinco ponches para dejas a los del Bronx clavados en esa tempranera carrera.

En ataque los Red Sox contaban con dos de los pocos habituales. En la 3B estaba el rookie Deven Marrero y como DH un auténtico expediente X: Allen Craig. Desde su llegada a Nueva Inglaterra el pasado verano ha jugado fatal. Su promedio ha pasado del .315 que tuvo con los Cards en 2013 a un .131 en año y medio en Boston. De hecho ha pasado más tiempo en las Menores que en la MLB.

A los bateadores de Boston le costó entrar en calor, pero una vez lo hicieron finiquitaron el partido a ritmo de cuadrangular. En la sexta doble homer de Shaw, en la séptima otro doble homer de Bradley y para cerrar el primer home run en la carrera de Marrero.

La Red Sox Nation puede estar tranquila. Se retrasa la entrada matemática de los Yankees en wildcard. Se evita, de momento, la victoria diez mil de los eternos rivales en las Grandes Ligas.

Martes 29 @New York Yankees (Victoria, 10-4).
Los Red Sox volvieron a "interponerse" entre los Yankees y la postemporada. Una primera entrada explosiva con un total de diez carreras fue demasiado para los del Bronx. El héroe de la noche para Boston fue Swihart. El rookie pegó dos cuadrangulares y sigue confirmándose como una pieza a tener muy en cuenta en la temporada que viene.

Los bates de los Red Sox se aprovecharon de un Pineda que llegó frío a la lomita. El dominicano cedió cinco hits y seis carreras ante los siete primeros bateadores a los que se enfrentó. Parecía que iba a ser un paseo para Boston, pero si por algo se han caracterizado los Yankees en esta temporada es por no rendirse. A pesar del correctivo encajado en lo alto de la primera el equipo no se vino abajo y tiró de experiencia. Entre Ellbury, McCann, Gadner y compañía consiguieron anotar cuatro carreras que les devolvían al partido.

Estas serían las primeras y últimas anotaciones que permitiría Porcello. El abridor ponchó a un total de ocho rivales y solo fue necesario relevarlo en la novena entrada. Al igual que en el primer partido los Red Sox se acabaron llevando el gato al agua gracias a los home runs. Betts pegaba uno en la quinta, mientras que Swihart lograba su segundo de la noche en la octava.

Miércoles 30 @ New York Yankees (Victoria, 9-5).
Los Red Sox irrumpieron en el partido con un triple cuadrangular de Travis Shaw. El 1B está cuajando unos muy buenos partidos desde que la salida de Napoli. Su defensa es consistente y en ataque está rindiendo muy por encima de lo que se esperaba. Existe ya una corriente que aboga por dejarse de experimentos con Ramirez y colocarle a él como tres titular en 2016.

Betts y Marrero celebran el segundo cuadrangular del outfielder.
Con el 3-0 empezó un intercambio de carreras que acabó poniendo el empate a cinco en el marcador. Primero los Yankees consiguieron acortar distancias con una remolcada de Refsnyder. Los Red Sox volvían a llevar la ventaja a las tres carreras con un batazo de Big Papi. Después de empatar en la parte baja de la quinta New York tomaba el liderato con un cuadrangular de A-Rod. Para que finalmente Betts pegará un homer que dejaba la igualada después de las nueve entradas.

En las entradas extras los Red Sox no atendieron a razones. Los Yankees fueron capaces de salir vivos de la décima gracias a un gran Miller, pero en la undécima no hubo color. Cuatro carreras, con el segundo homer de la noche para Betts, dejaban a los del Bronx al borde de la barrida y a Boston encaramado a un pírrico tercer puesto de la AL Este. Sexta victoria consecutiva y mejor racha ganadora del equipo en este 2015 para el olvido.

Jueves 1@ New York Yankees (Derrota, 1-4).
Cuando empezó esta serie a los Yankees les faltaba una sola victoria para alcanzar el triunfo 10.000 en la historia de la franquicia. Lo único que les faltaba a los Red Sox para cerrar una temporada que se debate entre la decepción y el ridículo es que dicho hito los tuviera a ellos como invitado forzoso. Durante tres partidos consiguieron aguantar los envites del Evil Empire, pero finalmente claudicaron.
Un nuevo agravio propinado por el eterno rival.

Por si lo anterior no fuera poco el triunfo supuso el pase definitivo de los Yankees a la postemporada. Los de Nueva York ataron la wildcard y volverán a jugar en octubre tras una ausencia de dos años.

Como no hay dos sin tres el cuento de hadas de Rich Hill también llegó a su fin en el Bronx. El pitcher "temporero" de Boston había deslumbrado seis años después de su última apertura. En los tres primeros partidos que abrió para los Red Sox logró diez strike outs en cada uno de ellos y una ERA de 1.17. Los Yankees transformaron el carruaje en calabaza.

El pitcher lanzó seis entradas para cuatro hits, un homer, tres boletos, dos carreras y seis ponches. Es cierto que los números no son terribles, pero están lejos de los mostrados ante Rays, Blue Jays y Orioles. Esperemos que estas tres buenas actuaciones anteriores hayan servido para ganarse un contrato en el 2016.

Viernes 2, sábado 3 y Domingo 4 @ Cleveland Indians (tres derrotas como tres soles).
Lo reconozco. Soy culpable. No he visto ninguno de los partidos. Ni siquiera ese providencial "condensed" que nos ofrece MLB TV. Pero creo que tengo excusa. Era la última serie de la temporada. Entre dos equipos que no se juegaban nada y que no van a estar en playoffs. Ni siquiera existía el morbillo que si estaba presente en los partidos contra los Yankees. Si a esto le sumamos el final de infarto que había en la AL Oeste queda todo justificado. Lo confieso: preferí ver los Angels-Rangers.

Punto y final a la temporada 2015. Estamos preparando algún resumen sobre el presente año y una serie de artículos sobre como serán (o deberían ser si yo fuera GM) los Red Sox en el 2016.

Farrell volverá en el 2016.
Aprovecho para decir que en las últimas horas se ha confirmado que John Farrell será el entrenador del equipo el año que viene. Recordemos que Farrell tuvo que dejar sus obligaciones a un lado tras serle detectado un cáncer el pasado agosto. La quimio recibida tras la intervención quirúrgica está cumpliendo con las expectativas y la recuperación del manager parece cerca. Si no hay ninguna complicación se volverá a sentar en el banquillo el año que viene.

PD: Red Sox vuelven a ser últimos de la división. Tercera vez que sucede en cuatro años. El año que no sucedió se ganaron las Series Mundiales.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Semana 3-9 agosto.

Parece que pese a la marcha de Lucchino a final de temporada el sentido común se impone en la gestión deportiva de los Red Sox. La semana pasada hacíamos hincapié en que lo lógico sería no hacer ningún trade de relumbrón antes del 31 de julio. Lo suyo sería usar lo que queda de temporada para ver el rendimiento de jugadores jóvenes y descubrir las verdaderas necesidades del equipo (que por otro lado están bastante claras) de cara a la próxima temporada. Afortunadamente esto es lo que parece que se va a hacer. Durante la semana pasada ya se dieron más entradas a Castillo, Shaw, Bradley o Rutledge. Además después de los debuts de Rodríguez y Johnson el abridor Henry Owens será el siguiente en estrenarse en alguno de los choques de esta semana. También se debe pensar que en los equipos de las menores hay una buena cantidad de chavales con vitola de estrella como Moncada, Margot o Devers.

Frente a la tranquilidad de la que está haciendo gala la franquicia se encuentran los siempre furibundos periodistas de Boston. En los diarios y radios todo son especulaciones sobre los fichajes que hay que hacer el año que viene y sobre que se podría conseguir a cambio de tal o cual jugador del roster actual. Hay cierta unanimidad en que además de la rotación y el bullpen también deben hacerse incorporaciones en los puestos de 1B, 3B y LF.

¿Será Dombrowski ejecutivo de los Red Sox?
Ya habíamos comentado que el sustituto de Lurry Lucchino iba a ser Sam Kennedy. Las aptitudes de este  último como hombre de negocios no son puestas en duda por nadie, pero si que hay ciertas suspicacias acerca de sus capacidades para dirigir los aspectos netamente deportivos de la franquicia. Esto ha provocado que se especulara con la llegada de otra persona que complementaría a Kennedy y cuya función se centraría en el campo deportivo. La destitución de Dave Dombrowski como hombre fuerte de los Detroit Tigers ha generado ciertos rumores sobre su posible llegada a los Red Sox para desempeñar esta tarea.

Dejando de lado los despachos y saltando directamente al campo decir que esta semana tocan seis partidos lejos de Fenway. Primero visita al Bronx, donde se intentará arrancar alguna victoria que entorpezca la ruta de los Yankees hacía la post temporada. El fin de semana viaje hasta la Motor City para enfrentarse a unos Tigers que tras los traspasos de Price y Céspedes están con los ojos puestos en la próxima temporada.

Martes 4 @ New York Yankees (Derrota, 3-13).
Henry Owens, una de las perlas del farm system de Boston, tuvo la oportunidad de debutar en una de las plazas más difíciles de la liga. A pesar de una primera entrada algo dubitativa donde llegó a permitir una carrera creo que el debut del chaval se puede calificar de satisfactorio. Recordemos que hasta la irrupción de Rodriguez este chico era el pitcher joven con más futuro de las menores.

Entre la segunda y la quinta entrada las defensas se impusieron claramente a los ataques. A pesar de que ninguno de los dos pitchers estuvo estelar, cinco strike outs para Owens y tres para Tanaka, si que hubo buenas actuaciones de fildeo. Fue a partir de la quinta cuando empezó la traca de carreras. Los Red Sox golpearon primero y tomaron ventaja gracias a los hits consecutivos de Napoli, De Aza, Swithart y Bradley.

La reacción de los Yankees no se hizo esperar, y fue inmisericorde. Doce carreras en dos entradas. A pesar de los cambios que John Farrell hizo en el montículo no hubo manera de que el frágil bullpen de Boston frenara el poder de bateo de los del Bronx. Ross, Machi, Breslow y Ogando pasaron por la lomita para ver como Young, McCann, A-Rod y compañía conectaban hit tras hit.

Miércoles 5 @ New York Yankees (Victoria, 2-1).
El lanzamiento de nudillo de Wright fue
una pesadilla para los Yankees.
Hace unas dos semanas el rendimiento de Wright estaba siendo muy pobre y desde este humilde blog le dimos algún que otro palito. Viendo sus dos últimos partidos no queda más remedio que taparse la boca y pedirle perdón. Especialmente si nos ceñimos a la actuación que completó en el Yankee Stadium. El nudillero lanzó ocho entradas permitiendo tres hits, una carrera y ponchando a nueve bateadores. En el montículo de Nueva York debutó Luis Severino, un chico dominicano que dejo muy buen sabor de boca y que dará mucho que hablar.

A pesar de ser un partido dominado por los pitchers, entre los dos equipos solo lograron nueve hits, también hubo hueco para los grandes bates. Entre los pitos del público neoyorkino Ortiz bateó su vigésimo primer homer del año para dar a los Red Sox una ventaja de dos cero. En la séptima entrada Carlos Beltrán lograba con otro home run la única carrera de los Yankees. Koji cerró el partido y permitió una siempre placentera victoria ante los eternos rivales.

Miércoles 6 @ New York Yankees (Derrota, 1-2).
Sabathia firmó su mejor partido de la temporada (que tampoco es decir mucho) para darle la victoria a los Yankees. El ganador del Cy Young en 2007 permitió solo tres hits, una carrera y además logró ocho strike outs. Su contrincante en el montículo de los Red Sox fue el venezolano Eduardo Rodríguez, que completó un partido correcto pero con algunos momentos grises que le valieron la derrota.

Gregorius no acierta a atrapar el hit de Catillo.
El marcador se abrió en la tercera entrada, cuando después de lograr dos ponches Rodriguez permitió un single a Bret Gardner que se convertiría en carrera al pasar A-Rod por el cajón. Dos entradas más tarde Boston conseguía anotar. Un Castillo en franca mejoría, está bateando .333 en agosto, impulsaba la carrera de Hanigan al colarse el hit del cubano entre las manos de Gregorius.

En la sexta entrada los Yankees se aprovecharon de unos malos lanzamientos de Rodriguez y lograron llenar las bases. La defensa de los Red Sox reaccionó bien y salvó la situación con dos fly outs. Pero poco pudieron hacer en la siguiente entrada, cuando Ellsbury, ex de Boston, lograba un home run que marcaba el camino de la victoria. El excepcional bullpen de los Yankees no desperdició  la ventaja y cerró la serie con un balance de 2-1 favorable a los de Nueva York.

Jueves 7 @ Detroit Tigers (Victoria, 7-2).
Napoli con el parche de Boston Strong durante el 2013.
El día se abría con la salida vía waiwer de Mike Napoli. El 1B se va a Texas a cambio de cash considerations y un jugador a determinar en el futuro. Napoli llegó a Boston como agente libre en la temporada 2013 junto a Victorino, Gomes y Ross. Un equipo que se unió como pocos lo han hecho y que con el mantra del Boston Strong brindó a las víctimas del atentando de la Marathon de Boston uno de los más bonitos homenajes jamas vistos en forma de Series Mundiales.

Quizás Napoli no ha sido nunca un crack, ni jugador cuyos números destaquen en sabermetrics, pero su actitud ganadora y su carácter competitivo lo han convertido en una pieza fundamental para los Red Sox en estos dos últimos años. En las retinas queda ese homer contra Verlander para ganar el tercer partido de la ALCS del 2013 con un apretado 1-0. Gracias por todo Mike. Y mucha suerte.

Bueno, nos secamos la lagrimita y volvemos al presente, a la dura temporada del 2015 que en este partido nos deparó una sorpresa agradable. Joe Kelly estuvo bastante bien, al menos de inició. En la tercera entrada el abridor de los Red Sox había logrado siete strike outs y su equipo ganaba 4-0 gracias, entre otras cosas, a un doble homer de Ortiz. Castillo y Bradley siguieron mostrando unas buenas maneras que nos hacen ser optimistas de cara a la temporada que viene.

Los Tigers ensañaron los dientes con un home run de dos carreras logrado por J.D. Martinez y se aprovecharon de la inconsistencia de Masterson en el montículo para meter el miedo en el cuerpo. En la novena entrada cargaron las bases con un solo out y Uehara tuvo que salir al rescate. El japonés salvó la situación con un ponche y atrapando una bola rodada que lanzó a la primera base para poner out a Kinsler y ganar el partido.

Sábado 8 @ Detroit Tigers (Derrota, 6-7).
El partido empezaba bien para Boston. Una carrera en la segunda entrada y otra en la tercera que encarrilaba el segundo partido de la serie. En la quinta Miley, que no estaba estando muy acertado, permite el empate con un doble homer de Davis. Ortiz no tardaba en responder y su home run volvía a dar una ventaja momentánea a los Red Sox.

Entre la parte baja de la sexta y la séptima los Tiger consiguieron dar la vuelta al partido. Primero fueron Kinsler, Martinez y Castellanos los que pasaron por el home para que más tarde el propio Victor Martinez lograra un homer de dos carreras que colocaba el 6-7 definitivo en el Comercia Park. Con el cerrador Joakim Soria traspasado a los Pirates el encargado de cerrar el partido para Detroit fue Rondon.

Domingo 9 @ Detroit Tigers (Victoria, 7-2).
Segundo partido de Owens en las mayores y primera victoria. A pesar de que el abridor muestra buenas maneras da la impresión de que aun le falta algo. Es cierto que en las cinco entradas que lanzó solo permitió una carrera y tres hits, pero concedió hasta cuatro walks y únicamente consiguió dos strike outs.

Una parte importante de la victoria de los Red Sox se cimentó en la gran actuación de Jacke Bradley Jr.. El oufielder ratifica de esta manera la mejoría mostrada en los últimos días y demuestra que además de una gran defensa también aporta ataque. En este partido logró impulsar cinco carreras y anotar dos más con un homer incluido. Además, a pesar de tener una malísima media de .148 durante la temporada está bateando .300 en sus últimos siete encuentros.

El partido se encauzó desde el principio, con dos carreras en la segunda entrada. A pesar de un homer de Davis en la tercera los Tigers nunca trasmitieron mucho peligro y Boston terminó de ratificar la victoria en la octava entrada, donde anotó cuatro carreras. Con Uehara lesionado Machi se encargó de cerrar el partido.

Una semana que termina con un balance de 3-3, y en la que se han visto algunas cositas interesantes en jugadores que hasta el momento habían tenido una actuación bastante discreta.

martes, 14 de julio de 2015

Semana 6-12 julio.

Últimos partidos antes del parón del All-Star y los Red Sox siguen en franca progresión. Las dos semanas anteriores han sido especialmente buenas y las esperanzas se han reavivado en Fenway. No obstante se sigue lejos de la cabeza y las opciones de post temporada, no nos engañemos, son remotas. Lo más viejos del lugar se empiezan a acordar de la temporada de 1967, la conocida como el  Impossible Dream. Ese año los Red Sox estaban a seis victorias del liderato cuando llegó el partido de la estrellas, pero una espectacular remontada en la segunda mitad de la temporada los llevo a ganar el título de la AL y a perder en el séptimo partido de la Series Mundiales contra los Cardinals.

El primer escollo de esta semana resulta a priori fácil. Una serie de solo dos encuentros contra unos Marlins sin Giancarlo. El segundo plato ya son palabras mayores: tres partidos contra los Yankees. Al picante habitual de los duelos entre Boston y Nueva York habría que añadir el hecho de que cada victoria de Red Sox los acercarían significativamente a la cabeza y contribuiría a apretar todavía más la división. Cada victoria de los Yankees significaría totalmente lo contrario. Alea jacta est.

Martes 7 vs Miami Marlins (Victoria, 4-3).
La novedad en el line up de los Red Sox fue la entrada de Travis Shaw en el puesto de Mike Napoli. El 1B completó un buen partido en el que entre otras cosas consiguió tres hits en cuatro de sus turnos. Uno de esos hits ayudó a que en la segunda entrada Victorino ganara la tercera base y finalmente anotara con un RBI de Hanigan. La ventaja de Boston no duro mucho y en la siguiente entrada Gillespie logró anotar tras conectar un doble.

Hasta la séptima entrada Wade Miley estaba lanzando un gran partido: cuatro hits y nueve strike outs. El pitcher de Luisiana es quizás el más talentoso de la rotación de Boston pero acostumbra a tener momentos de desconexión. Eso pasó cuando concedió tres hits que sirvieron a los Marlins para tomar dos carreras de ventaja.

Afortunadamente la reacción de los Red Sox no se hizo esperar y en la parte baja de esa misma entrada la franquicia de Massachusetts volvió a ponerse por delante. Un buen bateo de Bogaerts se coló entre el jardín central y derecho permitiendo que Hanigan, Shaw y Betts llegaran al home. Las dos ultimas entradas transcurrieron sin sobresaltos y Boston se agenció su tercera victoria consecutiva.

Miércoles 8 vs Miami Marlins (Victoria, 6-3).
Rick Porcello en el montículo o Pesadilla en Fenway Park
Sucedió el milagro. Por primera vez en la temporada Boston fue capaz de encadenar cuatro victorias seguidas. ¡¡Y eso que Rick Porcello era el abridor!!

Sin Stanton en el campo la mayor amenaza de los Marlins era Dee Gordon. Un solo hit en la tercera le valió para robar una base y meter el miedo en el cuerpo, pero la cosa no fue a más. En la parte baja de esa misma entrada los Red Sox dejaron el partido sentenciado. Las dos carreras logradas por Hanigan y Betts se completaron con un homer doble de Ortiz (y van quince).

El resto del partido transcurrió sin grandes emociones. Los Marlins consiguieron anotar dos carreras que fueron respondidas por otras tantas de Boston, una de ellas de De Aza con su particular sello (sangre, sudor, casco por los suelos, resbalones...). Con el partido agonizando Morse pegó el home run de rigor que nos recuerda que el bullen de los Red Sox es una calamidad y está siempre dispuesto a dar algo de emoción a los finales. Dos victorias relativamente sencillas contra un equipo que sin Giancarlo Stanton asusta muy poco.

Viernes 10 vs New York Yankees (Derrota, 1-5).
A-Rod en su rol de bestia negra de los Red Sox.
Cuándo se iban a torcer las cosas sino contra los Yankees. Después de cuatro victorias consecutivas, con Buchholz en plan estrella y con Fenway viviendo el sueño de la remontada Nueva York volvió a recordar quienes son los que mandan. Si los Yankees son el imperio del mal, a día de hoy A-Rod es su emperador y así se lo demostró a todo Boston con un home run nada más empezar.

En la cuarta entrada malísimas noticias para la rotación de los Red Sox. Buchholz se retiró con dolores en el hombro y como se confirmaría después estará quince días en la lista de lesionados. La lesión del pitcher desconcertó al equipo y un fildeo algo espeso permitió que los del Bronx aumentaran su ventaja hasta el 4-0.

Pineda, irregular en algunas fases de la temporada, firmó un buen partido como abridor de los Yankees y únicamente permitió una carrera fruto de un home run de Betts. La labor del dominicano fue completada por una gran actuación del bullpen, que no concedió ni un hit. Una derrota dura que frena la progresión de los últimos días.

Sábado 11 vs New York Yankees (Victoria, 5-3).
La primera entrada pareció un deja vu del día anterior. Cambia a Rodriguez por Buchholz en la lomita y deja a A-Rod a lo suyo: pegar otro home run. Pero hasta aquí cualquier parecido con el viernes. En la tercera un siempre luchador De Aza conseguía empatar y en la cuarta un home run doble de Ramirez ponía el 3-1.

Rodriguez mantenía a raya a los bateadores de los Yankees y solo otro aislado home run de Ellsbury apretaba el resultado. No obstante una serie de muy buenos hits en la séptima hacía que los Red Sox anotaran dos carreras más. La ventaja pudo ser todavía mayor pues con las bases llenas Ramirez fue puesto out para terminar la entrada.

Una gran defensa de Boston no permitió que ningún jugador de los Yankees llegará a la segunda base hasta la octava entrada, donde Ellsbury conseguía su segunda carrera del día gracias a un RBI de Gardner. Uehara salvaba su vigésimo segundo partido del año y le daba a los Red Sox una importante victoria.

Domingo 12 vs New York Yankees (Derrota, 6-8).
Esta vez el encargado de pegar un homer (además doble) en los primeros compases del partido no fue A-Rod sino McCann. Miley que venía de hacer un partido correcto contra los Marlins no pudo aguantar la fuerza de la línea de bateo de los Yankees y en cinco entradas permitió seis carreras siete hits y solo logró dos ponches.

A pesar de la desventaja inicial los Red Sox supieron recuperarse y una serie de buenos hits en la tercera entrada les permitió dar la vuelta al marcador y poner un 3-2 que no duraría mucho. Un balk de Miley permitió empatar a los del Bronx para a continuación anotar tres carreras más que solo tuvieron como respuesta una solitaria de Ramirez impulsada por Victorino.

A pesar del buen hacer del bullpen neoyorkino Boston consiguió muchas bases entre la sexta y la octava entrada, pero ningún corredor logró llegar al home. En la novena entrada Refsnyder pegaba un doble home run (el primero de su carrera en las mayores) y disipaba momentáneamente las esperanzas del público de Fenway. Pero los Red Sox aun tuvieron arrestos para lograr dos carreras más y hacer soñar al respetable con una remontada que, en el fondo, siempre estuvo muy lejos.

A pesar de la buena racha de los Red Sox en los últimos quince días la derrota en la serie contra los Yankees es un mazazo. Se sigue estando lejos de la primera posición, ocupada precisamente por Nueva York. La distancia es de seis partidos y medio, con haberle quitado uno más a los eternos rivales esa diferencia estaría en "solo" cuatro. Además Boston a sufrido la lesión de Buchholz, que venía actuado como pitcher estrella del equipo. Su puesto en la rotación lo va ocupar el prospecto Brian Johnson, que viene con unos buenos números (8-6 de récord y 2.73 de ERA) en el equipo de triple A de las menores.

Hanigan conecta un hit.
Las buenas noticias son la vuelta de Victorino, que parece que poco a poco va cogiendo la forma, y de Hanigan. Especialmente importante es la aportación que el segundo pueda hacer (de hecho ya la está haciendo) en el cajón de bateo. Durante su ausencia León y Swithart se han turnado como catchers dejando bastante que desear en el aspecto ofensivo. Entre los dos han tenido 222 AB en los que han conectado 48 hits para 14 RBI y 23 carreras. Desde su vuelta de la lista de lesionados el pasado 2 de julio Hanigan ha conseguido 6 hits, 4 carreras y 4 RBI en 22 AB. Las comparaciones son odiosas.